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Vicente Torres, socio de Mensa España
y bloguero de PD
«A un etarra le resulta imposible pensar en qué
ha podido equivocarse»
Periodista DigitalLunes, 6 de noviembre 2006
Es uno de los representantes
en España de la organización Mensa, que tiene
por objeto la identificación y promoción de
la inteligencia en beneficio de la humanidad. Con esta premisa
por primera vez en Periodista Digital podemos afirmar, sin
ruborizarnos, que hemos tenido la posibilidad de charlar sobre
lo humano y lo divino. Así, Vicente Torres, en esta
entrevista, desarrolla asuntos como la existencia de Dios
o explica cómo el ser humano emplea la inteligencia
de un modo egoísta porque aún no se ha
sentido en peligro como especie. Pero además
se moja en debates como el de la eutanasia o el aborto, analiza
el dolor de las víctimas del terrorismo y la imposibilidad
de los etarras de sentirlo, además nos da su punto
de vista sobre el choque entre Oriente y Occidente o la construcción
Europea.
¿La
inteligencia es sinónimo de cultura?
La inteligencia lleva a querer saber más, a interesarse
por las cosas y profundizar en su conocimiento. La inteligencia
es la llave que permite adquirir cultura.
¿Por qué siendo la especie inteligente del
planeta, el ser humano no puede evitar caminar hacia su propia
destrucción?
El ser humano es el único ser con capacidad para destruir
el planeta pero hasta ahora va pudiendo vivir de forma desenfadada
o inconsciente, porque aún no se ha sentido en peligro
como especie. Somos inteligentes pero no utilizamos esa cualidad
en beneficio común sino de modo egoísta. El
descubrimiento de la bomba atómica ya ha traído
algunos cambios y acaso sea el motivo por el que no se haya
desencadenado la tercera guerra mundial. Pero se va acercando
el tiempo en que el peligro sea inminente y entonces es cuando
presumiblemente pasará a actuar el instinto de supervivencia
de la especie. La lección es que no deberíamos
dejar que las cosas lleguen hasta ese punto. Hasta ahora venimos
eligiendo a nuestros gobernantes caprichosamente y aplicando
políticas enormemente eogístas. En las situaciones
límite, que indefectiblemente van a llegar, habrá
muy poca gente capacitada para sacar a la humanidad del atolladero.
A lo mejor, en cada momento sólo hay una persona que
pueda hacerlo. La humanidad deberá averiguar quién
es, elegirla y seguir después el camino que marque.
No se podrá cometer ningún error porque significará
el fin de la humanidad.
¿Qué opina del proyecto socialista Gran Simio?
¿Podemos equiparar estos seres a nosotros mismos?
Creo que un gobierno que propone una ley que pretende fomentar
la sensibilidad y a renglón seguido arremete con dureza
contra los partidos rivales, y es contestado del mismo modo,
está haciendo un gesto baldío. Probablemente,
el proyecto Gran Simio trastoca el orden normal de las cosas.
Más útil sería, acaso, tratar de fomentar
la sensibilidad humana en la vida diaria. Y eso se podría
conseguir tratando con educación y cortesía
a todo el mundo y obligando con ello a que los demás
se comportaran igual. Si en el corportamiento entre humanos
va desapareciendo la crueldad poco a poco, lógicamente
desaparecerá al mismo ritmo la crueldad para con los
animales.
¿Nos hace libres la verdad o el pensamiento?
Por el pensamiento se llega a la verdad. Ésta es la
que otorga la libertad. No hay mayor libertad que poder navegar
por cualquier zona del pensamiento. Un etarra, por ejemplo,
tiene cerrados algunos campos. No puede pensar en el dolor
de sus víctimas. No puede pensar en lo que ha hecho.
Necesita tergiversar sus recuerdos en este punto. Pensar en
qué ha podido equivocarse le resulta imposible. Necesitaría
hacer un gran esfuerzo y reconocer su culpa para poder volver
a internarse por estas zonas. Es decir, la libertad consiste
en poder pensar en todo. En uno mismo, en los seres que quiere,
en los que no le resultan simpáticos, en Dios, en los
dioses, en el daño que ha hecho, en la justicia y la
injusticia, etc. Cuando no se necesita tergiversar nada, para
que no nos resulte excesivamente doloroso, se es libre.
Hablando de la libertad, en cuestiones como eutanisia o
aborto, ¿estamos ante un caso de libertad de elección
o de delito?
Coincido con Julián Marías en que la legalización
del aborto es una catástrofe, desde el punto de vista
teórico. Fomenta el egoísmo y apoya al más
fuerte frente al más débil. Se priva del derecho
a la vida a alguien irrepetible, que no pidió ser concebido
y que tiene derecho a intentar su aventura vital. Con respecto
a la eutanasia, ocurre algo similar. El instinto de supervivencia
es muy importante en cualquier especie animal y también
en el género humano. Siendo así, la legislación
siempre debería ir a favor de la vida. Pero al llegar
a la cuestión práctica, vemos que puede ocurrir
que una mujer que se haya quedado embarazada inesperadamente
puede encontrarse con mil personas que le aconsejen que no
aborte. En el caso de que, por resultarle dificultoso o imposible
mantener a la criatura que espera, pida ayuda, es posible
que desaparezcan todas esas personas que le dan consejos y
se quede sola. Creo que el mejor modo de luchar contra el
aborto consiste en crear asociaciones o fundaciones que ayuden
a las madres que desean tener a sus hijos. En el caso de la
eutanasia ocurre algo similar. Habría que preguntar
cuántos se pueden poner ante quienes desean la muerte
y mirándoles a los ojos les reprochen su decisión.
Lógicamente, podría hacerlo quien se hubiera
esforzado por hacerle la vida más fácil a la
persona en cuestión, pues su inversión hubiera
sido vana.
¿Podemos ser libres bajo la premisa de la existencia
de Dios?
El ser humano es libre por naturaleza. Puede no usar esta
libertad, por temor o por falta de coraje, pero necesita saber
que si quiere es libre. Los mismos argumentos que se usan
para demostrar que Dios no existe pueden servir para lo contrario.
Luego, Dios, en el caso de que exista, no quiere proporcionarnos
ninguna certeza en este aspecto. La duda no es mala compañera.
Quien duda no quiere hacerle daño a nadie, no vaya
a ser que no tenga razón. Tenemos, entonces, que el
ser humano es libre y que puede que exista Dios y puede que
no. En el primero de los casos, que es lo que se pregunta,
su existencia tendría que ser forzosamente buena para
el ser humano. No se puede concebir un Dios que odie a la
humanidad. Si Dios quiere al ser humano y éste nació
libre, es evidente que Dios desea la libertad humana.
¿Existen posibilidades para que el hombre aparque
sus complejos y encontremos un lugar para el encuentro en
Oriente y Occidente?
Quizá el encuentro ente Oriente y Occidente sea difícil
o imposible. Pero entre las personas que viven en Oriente
y Occidente es inevitable. Todos esos rasgos culturales que
nos separan tendrán que desaparecer más pronto
o más tarde. Deberíamos evitar todo conato de
odio hacia las personas diferentes. Lo que quieren Ben Laden
y quienes le apoyan abierta o escondidamente es que crezca
el odio, que ejerce de muro separador entre los dos modos
de entender la vida. No debemos caer en esa trampa, ni tampoco
descuidar nuestra defensa.
¿La construcción Europea es posible sin evidenciar
el poder unos países sobre otros?
La construcción de la Unión Europea obedece
a una necesidad y si no fuera así no se haría.
Como se hace por necesidad y no por convencimiento, cada país
trata de sacar la mejor tajada, utilizando para ello todos
los recursos a su alcance. Si se hiciera por convencimiento,
sería todo más justo y racional desde el principio.
Pero lo probable es que la justicia acabe por implantarse.
Algún día dará lo mismo ser alemán,
que rumano o italiano.
¿En que se traducen los beneficios que asociaciones
como ISPE ofrecen a la sociedad?
Al igual que las asociaciones médicas, por ejemplo,
sirven para que los médicos intercambien conocimientos
y experiencias, y que las asociaciones de egiptológos,
por poner otro ejemplo, cumplen similares fines y que todo
ello, al final, redunda en beneficio de la sociedad, también
las asociaciones de personas inteligentes posibilitan que
personas con las mismas aficiones y algunos problemas similares
tomen contacto entre sí y que con ello, además,
encuentren un modo de estimular sus facultades. Es la sociedad,
por otra parte, la que establece las normas que permiten que
diversos grupos humanos se constituyan en asociación
y lo hace porque mayor o menor, siempre obtiene algún
beneficio. En el caso de the International Society for Philosophical
Enquiry, quizá esta asociación pudiera dar unos
beneficios más directos, si la sociedad,o alguna parte
de ella, tratara de aprovecharla.
Biografía
Nació en 1946 en Benissa (Alicante)
Socio de Mensa en España.
Member of The International Society for Philosophical Enquiry.
Autor de un blog en Periodista Digital.
http://www.periodistadigital.com/periodismo/object.php?o=495431
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