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De
nuevo los poderes fácticos educativos pretenden
tranquilizarnos frente a los datos sobre violencia escolar.
Que si no es para tanto, que si son casos aislados...
más del conocido síndrome de negación
que infecta las instituciones. Desde el estudio Cisneros
X, sabemos que la incidencia de la violencia en este
ámbito es mayor que la que nos quieren presentar
nuestras bienpensantes y cómplices -por consentidoras-
autoridades. Sabemos que hay más violencia y
acoso en primaria que en la ESO, y que los casos tienden
a dormir el sueño de los justos durante meses
o años antes de producir las reacciones de las
autoridades.

A
algún 'catedrovetónico' bien subvencionado
con dinero público y con carné del partido
de la ministra Cabrera tampoco le gustan los datos sobre
violencia en las aulas. Los miembros del 'lobby progre',
no contentos con ningunear los datos del estudio HBSC
de la OMS de 2004 con 13.500 niños españoles,
intentan negar que exista violencia escolar.

Rebautizan el problema con cargantes eufemismos: 'problemas
de disciplina', 'conductas disruptivas' o 'problemas
de convivencia'. «No es que haya más violencia
que antes -afirmaron falsamente ante la Comisión
de Educación del Senado- sino que ahora nos preocupa
más». Como no pudieron contra los datos
de Cisneros X presentados ante la misma Comisión
del Senado, pretenden ahora acallar las voces independientes
mediante libelos. ¡Muerte civil contra el que
se mueva! La técnica preferida del 'soviet progre'
que acapara el mundo educativo. Sin embargo, los datos
obtenidos por otros equipos de investigación
(el Defensor del Pueblo, la Sindic de Greuges), invalidan
el ficticio mundo idílico educativo del «no-pasa-nada-'no-problem'»
que nos quiere vender el Gobierno.
No
hicieron ni caso a PISA sobre fracaso escolar (campeones
de Europa) y tampoco quieren reconocer la realidad de
unos centros penetrados por la creciente pérdida
de valores, la indisciplina y la falta de respeto a
la dignidad del otro, ya sea alumno o profesor.

Una
realidad que la LOGSE y sus reformas nos han traído.
Pero que nadie se inquiete, que ya nos dan la solución
al 'no-problema' de la violencia escolar. Es la nueva
asignatura apaga-fuegos de 'indoctrinación para
la ciudadanía', que nos proponen como panacea
universal. Más subvenciones, expertos, jornadas,
y sobre todo puestos para colocar a los 'amigos-compañeros'
en los centros... Después de 25 años de
'éxitos educativos', más de lo mismo,
pero ahora con el plus de la indoctrinación y
la propaganda ideológica y política. Contra
la violencia escolar, lobotomía prefrontal temprana
y reeducación ciudadánica.
Iñaki Piñuel es profesor titular de Organización
y Recursos Humanos de la Universidad de Alcalá.
http://www.elmundo.es/suplementos/campus/2007/481/1174431607.html
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