UNIVERSIDAD DE ALCALA DE HENARES

El 51% de los profesores de Alcalá denuncia casos de acoso psicológico
EFE. "El Mundo Universidad". 11 de febrero de 2003. MADRID.

Un 51% del profesorado de la Universidad de Alcalá (Madrid) afirma haber sido objeto de hostigamiento psicológico o moral (mobbing) continuado en su lugar de trabajo durante los últimos seis meses, según un estudio promovido por la Junta de personal docente e investigador (PDI) de dicha Universidad.

El problema que refleja esta investigación puede ser similar en otras universidades y los resultados obtenidos "permiten afirmar que se trata de un grave problema, incluso se puede hablar de epidemia", según el director del estudio, el profesor titular de Organización de Empresas Iñaki Piñuel.

El responsable del informe manifestó que los resultados, similares a los obtenidos en otras universidades europeas, indican también que más de la mitad de los profesores víctimas de acoso hablan de una situación de hostigamiento que dura desde hace más de cinco años, y un tercio afirma que viene padeciéndolo desde hace más de diez.

El 60% son mujeres

Los culpables son, en su mayoría, responsables jerárquicos (42%) y compañeros de trabajo (40%) y, además, son las mujeres quienes más padecen acoso: un 60% frente al 40% de los hombres.

El estudio, realizado a través de encuestas personales y anónimas, fue contestado por el 12% de los 500 profesores numerarios de esta universidad, cifra considerada muy alta por el director de la investigación, quien destacó además el hecho de que el 16% de los profesores afectados piensa frecuente o muy frecuentemente en el suicido.

Esta última tasa se dispara entre los profesores si se compara con el porcentaje del 5% que se obtuvo en un estudio anterior -realizado por esta misma Universidad- para conocer el acoso psicológico entre la población española.

Iñaki Piñuel calificó el estudio llevado a cabo entre los profesores de "pionero" y recordó que el mobbing no es un roce o conflicto puntual, sino que se trata de un maltrato continuo y deliberado para quebrar la resistencia psicológica de la víctima mediante acusaciones sistemáticas o prácticas de ninguneo, humillación o sobrecarga de trabajo

Sus consecuencias, agregó Piñuel, son "terriblemente lesivas", y de hecho más del 30% de los profesores afectados habla de daños físicos o psíquicos graves o muy graves, como pueden ser trastornos de ansiedad, estrés postraumático y cuadros que pueden llegar confundirse con paranoia. Los agresores, concluyó, suelen presentar trastornos narcisistas de la personalidad y la Universidad, dijo, es un "imán de narcisistas".

http://www2.uah.es/vivatacademia/anteriores/corrupcion/congreso.htm#El%2051%%20de%20los%20profesores%20de%20Alcalá%20denuncia%20casos%20de%20acoso%20psicológico

http://www.elmundo.es/universidad/2003/02/11/actualidad/1044983582.html

El pecado de ser brillante en la Universidad española

María Luisa y Laura eran demasiado brillantes y demasiado éticas para arrodillarse ante el 'gurú' de su departamento. La consecuencia fue una feroz persecución que, en ambos casos, salpicó al Rectorado de la Universidad de Alcalá (Madrid)

J. B. "Campus". Madrid 11 de febrero de 2003.

María Luisa

María Luisa Picazo es licenciada en Veterinaria, doctora en Medicina y Cirugía, y profesora durante 11 años en la Universidad de Alcalá (UA), en Madrid. Según el presidente de la Junta del Personal Docente e Investigador y las cuatro evaluaciones de sus alumnos, "una profesora brillantísima". Estas referencias habrían bastado para que labrara su futuro en una cátedra, pero en su camino se cruzaron el acoso y los ardides de un catedrático de Biología Celular.

"Todavía no logro explicar si esta tortura comenzó por motivos personales, celos o intereses de terceros", comenta María Luisa. Lo cierto es que el Rectorado alcalaíno le concedió una plaza de interino como mejor ayudante. Cuando llegó la hora de pasar a la titularidad, los baremos habían cambiado. Un becario afín a su acosador se hizo con una plaza que, objetivamente, no merecía.

Fue el primer capítulo de una persecución que, desde 1997, se ha repetido una decena de veces. "Aunque las hicieran públicas en agosto o en Navidad no han podido evitar que me presente a cada plaza convocada", afirma desafiante. Las estrategias del acosador iban variando: "Recluía mi expediente al mísero cajón de sastre de otros méritos, decía que mi formación académica no es en Biología, que no tengo capacidad docente para ciertas clases, que sólo cuenta la docencia acreditada por él". El resultado era siempre el mismo: la plaza se la llevaba un pipiolo. De hecho, una de esas beneficiadas estuvo "llevando durante un cuatrimestre una asignatura completa sin tener contrato ni retribución conocida", lo que dio lugar a una querella penal contra el catedrático aún sin resolver.

"Hace unos días he recibido una sentencia que dictó el Tribunal Superior de Justicia en diciembre de 2002", anuncia, "en ella se revocan dos de las tres plazas otorgadas irregularmente en estos años y, por jurisprudencia, a la tercera". Ahora la pelota está en el tejado del rector alcalaíno, Virgilio Zapatero, que debe ejecutar la sentencia, por mucho que le duela a un catedrático que él mismo ha designado para el Consejo de Gobierno. Con ello, se abriría una puerta a la esperanza. Una puerta, no obstante, demasiado pequeña. "Después de cinco años alejada de la docencia y la investigación, han logrado destruir mi vida profesional", se lamenta.

Laura

De entre la silenciosa marabunta de acosados no resulta difícil encontrar una segunda víctima de la corrupción y el hostigamiento laboral. Laura -nombre ficticio- era profesora del departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Alcalá cuando empezó a ver cosas que transformaron su ingenuidad en desazón. "Empecé a sentirme extraña porque me llamaban a casa para que fuera a una reunión a votar a favor de algo sin decirme de qué se trataba", recuerda. "Otras veces encontraba en las actas cosas tan raras como que delegábamos todas nuestras funciones al director del departamento".

Pero sus verdaderos problemas empezaron cuando quiso tirar del hilo en una de esas irregularidades. "En 1997 dos alumnos vinieron a quejarse de que uno de sus profesores no estaba contratado", comenta Laura, que encontró en el departamento una explicación no menos extraña que los hechos que pretendía esclarecer: "Habían firmado por nosotros en el Consejo de Departamento para permitirlo".

Creyendo que ya se había colmado la canasta de las corruptelas, acudió a quien suponía autoridad imparcial en la materia, el vicerrector de Departamentos, para darse de bruces con la realidad. "Ahí hay mucha mierda, te aconsejo que no te metas y, si quieres, te cambiamos de departamento", le espetó. En aquel momento, Laura no llegó a entender el significado de sus palabras aunque tenía por delante cinco años de persecución, aislamiento y juego sucio. La Justicia le ha dado la razón.

Radiografía

María Luisa Picazo despertó los celos profesionales de su acosador, lo que le llevó a anteponer reiteradamente a sus lacayos sobre la valoración objetiva de los méritos. Laura fue perseguida y expedientada por no participar de las irregularidades del director de su Departamento.

Extraído de http://www2.uah.es/vivatacademia/corrupcion/congreso.htm

 

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Acoso Moral