Acoso
en la Universidad andaluza:

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El caso
de Inmaculada Rodríguez Cunill

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Acoso
en la Universidad andaluza: El caso de Inmaculada Rodríguez
Cunill
La Universidad
andaluza arroja importantes manifestaciones de acoso laboral
por razones varias si bien el poder y la política
ocupan la tercera parte de dichas situaciones de acoso.
De hecho, en Sevilla y Granada, se han producido importantes
denuncias e incluso estudios pormenorizados. Según
uno de estos estudios realizado en la Universidad de Granada,
un 60 por ciento de los 300 participantes en el estudio
admitieron ser conscientes de situaciones de acoso y uno
de cada cuatro confesaron haberlo sufrido. Este martes,
El País publica el caso de Inmaculada Rodríguez
Cunill, profesora acosada en la Facultad de Bellas Artes
por dos catedráticos, Antonio Zambrana y Antonio
Arquillo que, ahora, a su vez, denuncian a la acosada.
Noticia
publicada el 15-01-2008
LD (Pedro
de Tena) Ya en octubre de 2007 la acosada Rodríguez
Cunill tuvo el valor de denunciar los hechos por lo tuvo
que pedir la baja laboral. Gracias a su denuncia, se creó
en noviembre la Plataforma de la Universidad de Sevilla
contra el Mobbing. Poco después nacían la
Plataforma Universidad por el Conocimiento y asociaciones
de alumnos en defensa de las libertades de profesores y
alumnos.
Entre
sus objetivos están:
1. Denunciar
públicamente el maltrato moral a los trabajadores
aprovechando el enquistamiento jerárquico que tiene
la institución universitaria
2. Animar
a aquellas personas que sufren acoso moral (mobbing) en
la Universidad de Sevilla a que se pongan en contacto con
la plataforma para ayudarnos conjuntamente.
3. Promover
la igualdad real de derechos fundamentales, luchando contra
la endogamia y la jerarquía que abusa de su poder.
Inmaculada
Rodríguez recusó a miembros del tribunal en
unas oposiciones por existir a su entender una enemistad
manifiesta hacia su persona. Tal enemistad procedía
de dos profesores (el director del departamento, Antonio
Zambrana, y el anterior responsable, Francisco Arquillo).
Añade El País que en diciembre, Rodríguez
Cunill ganó el pleito y, en contra de lo habitual,
que hubiera consistido en presentarse a las oposiciones
en otra provincia, realizó su examen ante un tribunal
nuevo tutelado por Zambraba. Según Rodríguez,
tanto Zambrana como Arquillo amenazaron con ir a los tribunales
pero, finalmente, ninguno lo hizo. Por su parte, la profesora,
que ostenta un Premio Extraordinario a su carrera y ha participado
en numerosos proyectos docentes, suspendió la prueba.
"En vez de ir a juicio, optaron por hacerme la vida
imposible", dice.
Desde
entonces, permisos denegados, expedientes abiertos, una
baja laboral por ansiedad y testificación ante el
servicio jurídico de la Universidad por haber sido
acusada por los presuntos acosadores por "calumnias
e injurias".
En el
estudio de la Universidad de Granada de 2003, las luchas
por el poder dentro de la Universidad y la política
universitaria son la causa del acoso en un 32 por ciento
de los casos. La desconfianza en los órganos directivos
de la Universidad es tal que sólo se comuncian un
8 por ciento de los casos al Rectorado. Ni el Rectorado
ni el Decanado ni los sindicatos sirven, a juicio de los
implicados en el estudio, para consolar a las víctimas
del acoso.
Es sabido
que en la Universidad andaluza, concebida como centro de
poder omnímodo y absoluto por parte del Partido Socialista,
el poder de los catedráticos y profesores vincualdos
al PSOE es inmenso en todas y cada una de las Universidades
andaluzas. Lamentablemente el estudio de la Universidad
de Granada no se pregunta abiertamente por la influencia
de esta circunstancia ni por el grado de endogamia departamental
a que se ha llegado, denunciado eso sí por los profesores
y catedráticos independientes.
Pueden
repasarse estas líneas del maestro Ramón y
Cajal a cuenta de los abusos en la Universidad:
"Que
mis temores no son vanas aprensiones lo persuade el modo
lamentable con que ciertas Universidades usaron hasta hoy
algunas prerrogativas de tendencia automática otorgada
por el Estado".
Limitémonos
a recordar:
Primero,
el número alarmante, por lo crecido, de auxiliares,
hijos o yernos de catedráticos o hechuras de caciques
todopoderosos nombrados por los claustros en cuanto se han
visto libres del freno de la oposición;
Segundo,
las normas de adjudicación (que todos recordarán)
a ciertos profesores numerarios, meritorios de los premios
de 1.000 pesetas, que a propuesta de las Facultades, se
concedían hace algunos años (descontando algunos
iniciales aciertos, las referidas recompensas convirtiéronse
pronto en derrama distribuida automática y rotativamente,
en limosna adjudicada al padre de familia más prolífico);
Tercero,
los abusos, demasiado numerosos, cometidos en nombre de
la libertad de la cátedra y del programa, en cuya
virtud bastantes maestros de la clase de desaprensivos se
limitan a explicar una parte exigua de la asignatura, aquella
que les parece más agradable o menos laboriosa, sin
perjuicio de imponer a sus discípulos libros de textos
ciclópeos, de varios volúmenes, cuyo precio
constituye el terror de los padres de familia;
Cuarto,
el número, no apreciable ciertamente, de profesores
propuestos a despecho de las garantías de la oposición,
no como premio a su ciencia, sino a su filiación
política y concesionaria."
http://www.libertaddigital.com/noticias/kw/andalucia/universidad/kw/noticia_1276321330.html
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Optaron
por hacerme la vida imposible"
Profesores de la Hispalense se unen para luchar contra el
acoso laboral
PILAR
CHOZA - Sevilla - 15/01/2008
El acoso
laboral (mobbing) es una realidad que sobrepasa los datos
oficiales (según la Universidad de Sevilla (US) no
existen casos reseñables) y que, sin embargo, ya
ha sido reconocida a nivel particular por algunos profesores.
"Las estadísticas generales no se corresponden
con los datos de la US, pues aseguran que en la Universidad
y en los centros sanitarios es donde más se producen
este tipo de casos", afirma Inmaculada Rodríguez
Cunill, que actualmente se enfrenta a la denuncia de las
dos personas a las que, precisamente ella denunció
por acoso.
Inmaculada
Rodríguez ha sido una de las primeras profesoras
de la Universidad de Sevilla que se ha atrevido en estos
últimos tiempos a ir contracorriente y, por ello,
ha tenido que pagar duras consecuencias. Después
de un año de acoso en el departamento de la Facultad
de Bellas Artes al que pertenece, en septiembre pasado solicitó
la baja laboral, con la que continúa aún.
Su problema llegó a calar tanto en la sensibilidad
del profesorado sevillano que muchos docentes se unieron
a principios de noviembre para crear la Plataforma de la
US contra el Mobbing. Un mes más tarde, nacía
también en el seno de la Hispalense la Plataforma
Universidad por el Conocimiento, que defiende una institución
académica pública, autónoma y que proteja
las libertades tanto de profesores como de alumnos; así
como la Asamblea Unitaria de Alumnos de la US y la UPO (Universidad
Pablo de Olavide), creada con el mismo fin.
"El
problema radica en la falta de libertad a la que estamos
sometidos los profesores en esta Universidad", explica
la docente, que está contratada como personal laboral.
Su problema comenzó en octubre de 2006 cuando presentó
una recusación en la Universidad antes de presentarse
a las oposiciones para ser titular. Rodríguez Cunill
denunciaba entonces que existía una "enemistad
manifiesta" contra ella por parte de dos profesores
(el director del departamento, Antonio Zambrana, y el anterior
responsable, Francisco Arquillo). En diciembre, Rodríguez
Cunill ganó el pleito y, en contra de lo habitual,
que hubiera consistido en presentarse a las oposiciones
en otra provincia, realizó su examen ante un tribunal
nuevo pero bajo la acogida de la Facultad hispalense: "Zambrana
es el anfitrión del tribunal ante el que me examino:
da techo y comida a los que me van a interrogar".
Según
Rodríguez, tanto Zambrana como Arquillo amenazaron
con ir a los tribunales pero, finalmente, ninguno lo hizo.
Por su parte, la profesora, que ostenta un Premio Extraordinario
a su carrera y ha participado en numerosos proyectos docentes,
suspendió la prueba. "En vez de ir a juicio,
optaron por hacerme la vida imposible", dice.
La situación
se agravó cuando en abril la profesora pidió
permiso para ir 10 días a Palestina con un proyecto
universitario. El departamento y el Rectorado denegaron
la licencia, pero ninguno justificó la negativa,
por lo que la docente decidió irse. A la vuelta,
se encontró con un expediente abierto que, por fin,
tras meses de apelaciones, hace un mes se anuló,
aprobando su comportamiento.
En septiembre,
en un clima de ansiedad constante, Rodríguez pidió
la baja. Fue a partir de ese momento cuando, gracias al
apoyo de otros compañeros, se crea la Plataforma
Contra el Acoso Laboral y por la Democracia en la Universidad.
"Hay muchos casos similares. Existe una nueva lista
de correo -el Rectorado cerró hace más de
un año una oficial-, llamada opinamos
para que todos se expresen", denuncia.
Inmaculada
Rodríguez tuvo que presentarse hace unas semanas
ante el servicio jurídico de la Universidad, dos
días después de recibir un anónimo
en el que se le invitaba a dejar la Universidad. El motivo
era la acusación de los dos denunciados por ella:
Arquillo y Zambrana, quienes la denuncian por "calumnias
e injurias". Este diario ha intentado ponerse en contacto
con ellos, sin éxito. La Universidad no ha querido
hacer ninguna valoración.
http://www.fasecgt.es/spip.php?article2239
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La
Universidad de Sevilla niega el acoso laboral
La
Universidad de Sevilla negó hoy la existencia de un
caso de acoso laboral en la Facultad de Bellas Artes y considera
que se trata de un "enfrentamiento personal", después
de que el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales
investigara la denuncia que a finales de 2006 presentó
en el Rectorado la profesora Inmaculada Rodríguez Cunill,
por sufrir 'mobbing' en el Departamento de Pintura de este
centro.
En
un comunicado, la Hispalense informó de que "en
cumplimiento de la legislación vigente, la US puso
en marcha de forma inmediata el protocolo de actuación
en estos casos" y la investigación llevada a cabo,
finalizada en mayo de 2007, "concluyó que no existía
acoso laboral sino un enfrentamiento personal entre la denunciante
y un catedrático; enfrentamiento que había generado
un clima enrarecido en el Departamento".
Para
paliar esta situación, explicó la institución
académica, se propuso un plan de prevención
que se está llevando a cabo por parte del Director
del Departamento.
Posteriormente,
en junio de 2007, el director del Departamento de Pintura,
en el que supuestamente se producía el 'mobbing', informó
al Rectorado de que la profesora Rodríguez Cunill se
había ausentado de su puesto de trabajo, para trabajar
en un proyecto de cooperación en los Territorios Palestinos,
habiéndole sido denegada la preceptiva licencia por
estudios.
"Ausentarse
del puesto de trabajo sin contar con esta autorización
es una falta, por lo que el Rector, en cumplimiento de la
normativa, abrió el correspondiente expediente disciplinario
contra la profesora", añade el comunicado.
La
US señaló que "constatado por el instructor
del expediente que, efectivamente, la profesora se había
ausentado sin contar con la licencia y teniendo en cuenta
que ello no había supuesto una perturbación
grave del servicio docente, se le impuso la sanción
más leve posible, el apercibimiento".
Según
indicó la Hispalense, ambas resoluciones --la conclusión
de la investigación por la denuncia de acoso y la sanción
disciplinaria-- agotan el campo de actuación de la
Universidad, por lo que la profesora puede recurrir ambas
ante la Administración de Justicia.
OTRAS
DOS DENUNCIAS.
Además,
la Universidad recordó que "en los últimos
años sólo ha tenido conocimiento, por interposición
de las correspondientes denuncias, de otras dos situaciones
de este tipo".
En
la primera, similar a la descrita, en el sentido de que la
investigación interna concluyó que no existía
acoso laboral sino un enfrentamiento personal, lo que fue
recurrido ante los tribunales que, finalmente, dieron la razón
a la US y archivaron la denuncia.
La
segunda fue una denuncia directa ante los tribunales de una
profesora funcionaria contra un catedrático por acoso
moral. La sentencia fue concluyente, ya que "no se consideró
probada ninguna de las acusaciones".
La
US consideró importante señalar que en la estructura
universitaria, los catedráticos no son los "jefes"
del profesorado, ni siquiera lo es el Director del Departamento.
La
mayoría de las decisiones que afectan a la organización
del trabajo son competencia colegiada de los Consejos de Departamento
--en los que participan con igualdad de voz y voto todos los
profesores que sean doctores o tengan dedicación a
tiempo completo más un número de representantes
del profesorado a tiempo parcial sin título de doctor,
los estudiantes y el personal de administración y servicios--
y de las Juntas de Facultad o de Escuela.
SEVILLA,
17 Oct. (EUROPA PRESS) -
http://www.europapress.es/00279/20071017173505/sevilla-us-considera-enfrentamiento-personal-supuesto-mobbing-denunciado-profesora-bellas-artes.html
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