El acoso en el ámbito laboral así como el denominado 'síndrome
del quemado' son la base del estudio realizado por José Jiménez,
que ha sido premiado en la VI edición del Premio Científico
Documentos de Trabajo Social, patrocinado por la Diputación. El trabajo
trata las condiciones de estos problemas en el entorno laboral de los servicios
sociales. / SUR
La figura del maltratador laboral es bastante siniestra
JOSÉ ANTONIO JIMÉNEZ MARTÍN | Trabajador social
Galardón. José Antonio Jiménez ha sido
premiado por la Diputación gracias a su trabajo sobre el 'mobbing´.
[C.C.]
J.A. Jiménez Martín se ha alzado con el galardón del
'VI Premio Científico Documentos de Trabajo Social´ con un análisis
sobre el 'mobbing´
Es trabajador social y técnico intermedio en prevención de riesgos
laborales. Este año se ha alzado con el galardón que el Área
de Bienestar Social de la Diputación de Málaga concede a través
del Premio Científico Documentos de Trabajo Social, que ya cuenta con
seis años de vida, gracias a su trabajo sobre el acoso laboral (mobbing),
el síndrome del 'quemado´ (burn out) y el estrés. Situaciones
que Jiménez conoce bien: él mismo reconoce haber sido víctima
del 'mobbing´.
¿Por qué cree que el mobbing despierta últimamente
tanto interés social?
El maltrato laboral es una realidad cotidiana pero poco conocida aún. En España se calcula que afecta a un millón y medio de trabajadores y ello le cuesta a la sociedad 90 millones de euros en bajas laborales o invalidez. Pese a todo, quienes deberían estudiarlo las mutuas que asumen las bajas o los organismos de salud laboral no han mostrado interés por realizar ningún trabajo serio sobre el tema.
¿Por qué un acosador laboral asume y desempeña ese papel?
La figura del acosador o maltratador laboral es bastante
siniestra desde el punto de vista psicológico y no está exenta
de responsabilidades, aunque tras ella pueda existir una patología.
El maltratador es un perseguidor investido de la suficiente autoridad o carisma,
una persona narcisista que cree justo ejercer un papel destructor con ciertas
personas de su trabajo. Normalmente son personas aquejadas de 'mediocridad
inoperante activa´ que ejercen presión sobre personas que no
son de su agrado porque son más eficaces o destacan más de lo
deseable. A su vez esta actitud está apoyada por unos compañeros
que justifican, ignoran o incluso apoyan esa situación.
¿Hay sectores laborales más proclives al acoso en el trabajo?
En cualquier caso, la precariedad en el empleo provoca la indefensión del trabajador. Sectores privados como la hostelería (con una precariedad avalada por contratos temporales) o las empresas familiares y públicas como la sanidad, la universidad o el ejército son más proclives a un acoso laboral que persigue deshacerse de un empleado sin tener que despedirlo. Pero, sobre todo, parece más común o más denunciado en las administraciones públicas.
¿Por qué en las instituciones públicas?
El funcionariado es una máquina donde los cambios no son fáciles. No se rige por criterios de rentabilidad y eficacia, pues no le guían intereses empresariales. Además, el jefe último es un político que tarde o temprano se marcha; el funcionario es el que permanece siempre y en muchas ocasiones en un mismo puesto de por vida. Asimismo, el sector público es un ámbito con unos principios jerárquicos aún muy arraigados.
¿Está el 'mobbing´ reconocido como motivo de baja laboral?
Sus síntomas finales son depresión, síndrome del 'quemado´ ('burn out´ o desmotivación), ataques de estrés o ansiedad, dolores sin razón física... Pero en realidad pocos son los responsables de entidades dispuestos a profundizar en la razón de esos síntomas para destapar y corregir una deficiencia en el entorno de trabajo. Así, la raíz del problema nunca es cuestionada ni el problema solucionado, por eso hay que luchar para que el acoso laboral (como el sexual) sea reconocido como un delito contra el derecho de los trabajadores y se considere una enfermedad laboral.
¿Entonces no hay respuestas adecuadas a este problema?
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales podría darla. Pero a la vez que es clara, aún está en mantillas, porque quienes deberían aplicarla y fomentarla no están en absoluto interesados en hacerlo. La única opción que nos queda a los afectados es organizarnos en asociaciones para ejercer presión y recibir apoyo de gente que ha pasado por el mismo problema.
¿Qué es lo más duro del mobbing? Usted como afectado
debe saberlo.
La indefensión y el no recibir apoyo de nadie. Al final acabas creyendo que eres un inútil.
Extraído de La Opinión de Málaga por: Carmen L. Cueto. Málaga
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