TIPOS DE SEDUCTORES
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LA SEDUCCION
Es el termómetro que mejor refleja el estado de ánimo. Sigue siendo más que un juego, alberga las claves lúdicas: intriga, diversión, premio. Conoce bien sus reglas.
Seducción. Palabra que genera innumerables preguntas cuyas repuestas no siempre son fáciles. "Atraer, fascinar, ejercer sobre alguien una gran influencia o atractivo, incitar a alguien con promesas o engaños a que haga alguna cosa; particularmente inducir una persona a otra a tener relaciones sexuales". Esta definición es el frío esqueleto de una realidad mucho más compleja y excitante.
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TIPOS DE SEDUCTORES
El seductor universal
El seductor universal. Su mayor cualidad es, en apariencia, mostrarse siempre amable y cercano aunque, a veces, no está exento de expresarse con cierta ironía. Su manera de vestir, de ser, pasa desapercibida. Transmite una sensación de haberse integrado en el cosmos cuando todavía no estaba inventado, y eso le proporciona un aura enigmática que constituye su principal magnetismo. Siempre estará atento a cuanto opinan los demás, interviniendo, a veces, en las conversaciones con una mezcla de comprensión y distancia, como si las cosas no fueran demasiado con él.
A la hora de mostrar proximidad, su actividad resulta lo suficientemente prudente como que cualquiera quiera saber cuáles son los resortes que le mueven a comportarse con esa fuerza misteriosa, capaz de irradiar, en igual medida, ternura e inteligencia. Se habla de él con cariño, respeto y mucha admiración.
La que da pena
La que da pena. La mujer que juega a sentirse desprotegida y necesitada de ternura suele tener un gran atractivo entre los hombres que, inmediatamente, se prestan a realizarse como machos protectores. Estas mujeres suelen ser tan falsas como peligrosas. Mostrarán la misma actitud con cualquier hombre y, además, ensalzarán su ego hasta encontrar la ocasión de hundirlo con la misma pasión que lo alzaron. Son mujeres tremendamente inseguras e imprevisibles. El hombre que les da cobijo corre el peligro de engancharse en una dinámica en la que no diferenciará la verdad de la mentira, la sumisión del capricho irracional. Además, se caracterizan por no ser nunca conscientes del daño que pueden hacer.
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LOS PELIGROS DE LA SEDUCCIÓN
Peligros. Aunque éstos forman parte de los atractivos, más intensos que tiene la seducción, a veces nos pueden jugar una mala pasada.
El Seductor Irreprimible
Cuando el seductor/a tiene una relación con una persona y no puede reprimir el deseo de seducir a otra, suele acabar teniendo problemas. Este tipo de seductor irreprimible ejerce sobre su pareja habitual una atracción que, con frecuencia, alcanza lo enfermizo, hasta convertirse muchas veces en algo más que ver con el poder de dominar al otro que con la seducción que algún día cautivó a la persona que termina con la convicción de estar siendo engañada. Cuando nos va bien con alguien no es en absoluto recomendable encomendarse a nuevas conquistas. No es lo mismo que en una pareja haya un punto de misterio capaz de incentivar el amor, que convertir la relación en un infierno donde la sospecha del engaño está presente cada día.
El Seductor Psicópata
Psicopatías. Ciertas personas viven la seducción como una ficción en la que, generalmente, el seductor es otro. Se entregan con tal pasión a este devaneo que hablarán de las conquistas del otro como si fueran suyas, enriqueciéndolas, llegado el caso, hasta convertirlas en algo tan difícil de creer para los otros como para él mismo. Estos personajes llegan fácilmente a un estado esquizoide que, al final, deriva en paranoia. Lo que contado a otros les resulta increíble y hasta estupendo, se vuelve contra ellos, produciéndoles una insoportable ansiedad que termina con graves perturbaciones sexuales.
Otra psicopatía, demasiado frecuente, afecta a los seductores que se resisten a envejecer con naturalidad. Se comportarán como seres fuera de lugar, haciendo muchas veces el ridículo, sin entender que el verdadero seductor no tiene edad, ni físico envidiable, y sí una sólida personalidad.
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http://www.isabelsalama.com/LA%20SEDUCCION.htm
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