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Según
un estudio del Colegio de Psicólogos el 15% de los
trabajadores españoles sufren 'mobbing'.
Nervios,
insomnio, dolor de cabeza, afecciones cutáneas, fatiga
crónica o caída del pelo son algunas de las
consecuencias físicas y psíquicas del mobbing
Santander,
6 julio 2007 (mpg/AZprensa.com)
El
15 por ciento de los trabajadores españoles en activo
sufre 'mobbing' o acoso laboral, según un estudio publicado
por el Colegio de Psicólogos a principios de 2007.
A partir del sexto mes de estar sufriendo el acoso, existe
un riesgo real de padecer una enfermedad.
Así
lo señaló, en el curso organizado por la Universidad
de Cantabria en Santander 'Acosos. Una realidad emergente',
el psicólogo y profesor de la Universidad de Alcalá
de Henares, Iñaki Piñuel y Zabala, autor del
primer libro escrito en español sobre 'mobbing', un
tema del que, según dijo, "no es fácil
hablar en España".
Nervios,
insomnio, dolor de cabeza, afecciones cutáneas, fatiga
crónica o caída del pelo son algunas de las
consecuencias físicas y psíquicas del 'mobbing'.
Estadísticamente
no existen diferencias entre hombres y mujeres acosados en
el trabajo, aunque sí hay constancia de que ellos piden
menos ayuda por una cuestión educacional. "Los
hombres aguantan más tiempo sin quejarse, pero por
eso desarrollan enfermedades más graves", dijo
Piñuel, quien señaló que las mujeres
presentan más cuadros depresivos y los hombres desarrollan
más cardiopatías.
El
especialista explicó que el proceso del acoso comienza
con una acusación a la víctima por parte del
acosador, relacionada con el desempeño de su trabajo.
Se trata de una acusación falsa, general, dramática
y además se atribuye a la persona acosada mala intención
en sus actos. Desde el momento en que la víctima acepta
el error y empieza a sentirse culpable, el acosador ya puede
manipularla.
Según
Piñuel, las víctimas de 'mobbing' "somatizan
porque es la forma que tiene el organismo de pedir socorro".
Por eso una parte importante de la terapia debe ser verbalizar
emociones como el pesimismo o la humillación y no los
hechos que han tenido que soportar.
En
ocasiones se intenta que la persona acosada se aclimate a
la situación de acoso, pero la solución es "hacerla
protagonista de su propio problema y que abandone la indefensión",
afirmó el psicólogo, ya que el acosador manipula
a la víctima de tal manera que ésta aprende
a no defenderse.
http://www.azprensa.com/noticias_ext.php?idreg=30853&AZPRENSA=fcc2894b6fe2f355482a3820746a03e7
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