CRÓNICA DE UNA INJUSTICIA

por Marco Robles

Justicia genuflexa con los poderosos

¿Qué es y qué entraña la justicia? Una virtud que considera la igualdad, los derechos de los ciudadanos, de la sociedad en la que se vive. La justicia debe respetar esos derechos, procurar que desde el punto de vista moral sea precisamente justa, aunque esto parezca una redundancia.

Lamentablemente, la justicia en el Ecuador se ha revelado con frecuencia tullida, injusta, parcializada, benevolente con los poderosos inmorales e inexorable con los inocentes; se ha inclinado reverente ante el poder político, ha sido genuflexa y obsecuente con los llamados dueños del país.

Por esta razón la “justicia” (la ínter comillo intencionalmente) ha causado y sigue causando muchas desdichas a personas inocentes, destruye vidas valiosas, contribuye a empañar honras merecidas.

La Dra. Sandra Correa León, ex ministra de Educación ha sufrido y sufre las perversidades de la injusticia, acusada del plagio de una obra y del caso “Mochila Escolar”.

Una calumnia y una lucha solitaria

Para empezar, anotamos que se difundió una gran mentira que tenía por objeto difamarla y anatemizarla por un supuesto plagio (alguna vez, también yo me referí a este asunto, en base a lo que se publicaba en la prensa nacional y reconozco que estuve equivocado). Según esa versión, fue despojada de su título profesional; pero el Colegio de Abogados de Pichincha, certifica todo lo contrario: “…se encuentra afiliada a nuestra Institución desde el 20 de diciembre de 1989, ostenta la matrícula Nº 3183 y no registra en su contra sanción alguna por parte del Tribunal de Honor de este gremio…”…”Quito, 26 de junio de 2007. f) Dr. Guillermo Solís Tacan, Secretario”.

En una comunicación al actual mandatario, Eco. Rafael Correa, suscrita por la afectada y sus familiares, de fecha 29 de mayo de este año, se señala:

“Han pasado casi once años de dura y solitaria lucha sostenida, pidiendo se enmiende el flagrante y público ERROR JUDICIAL, que facilitó se consume –por parte de todos los gobiernos de la última década- la atroz violación de Fundamentales Derechos Humanos, en la persona de la ciudadana ecuatoriana Sandra Isabel Correa León…”

En el mismo documento se destaca que Sandra Correa ha sido víctima del “…delito de trato degradante”, que debe ser conocido por quienes tienen la misión de velar por la justicia, pues dicho delito, contemplado en las legislaciones europeas, ¡se consumó sin que haya mediado juicio de fórmula alguna!

De lo expuesto se desprende que Sandra Correa fue, asimismo, víctima inocente de “Acoso Mediático”, reconocido internacionalmente por el organismo especializado SEDISEM (Servicio Europeo de Información sobre MOBBING. Cf. Al respecto: htp://www.sedisem.info/ e-mail: sedisem@yahoo.es); en consecuencia, sometida a cruel difamación, deshonor, atentado a su prestigio y al derecho que tiene a las más elementales garantías constitucionales.
En una segunda comunicación al primer mandatario (27 de mayo de 2007), se anota que fue “víctima social del MOBBING o Acoso Moral. Concretamente se manifiesta:

“…Degeneración y barbarie que hicieron conozca el desamparo y crudeza del forzado exilio, clandestinidad, cautiverio, cárcel e inanición a la que me llevara la huelga de hambre iniciada el 9 de enero/2007 exigiendo al juez de mi causa cumpla con su trabajo: abandonar la orilla del limbo jurídico; lo que sumado me mantiene desde hace casi 5 meses interna en el Hospital Público Pablo Arturo Suárez”.

Interviene la presidenta de mobbing

Resultó tan injusto y, por lo tanto, reprochable el caso contra Sandra Correa, que Marina Parés Soliva, en su condición de Presidenta del Servicio Europeo de Información sobre el MOBBING-SEDISSEM, en comunicación oficial al Presidente Rafael Correa, destaca que las pruebas de la falsedad de las acusaciones lanzadas contra Sandra Correa, se encuentran en INTERNET, a la vista de todo el mundo, pero, desgraciadamente, ¡“ninguno de los medios que la calumnia ha rectificado sus errores”! (sic) ¿Enmendarán algún día la injusticia cometida? Dudoso, porque la arrogancia es grande.

Parés Soliva agrega que la fórmula empleada por los mandatarios de entonces, ha sido señalar a una persona inocente para que cargara con errores ajenos, “mediante manipulación de los estamentos jurídicos ecuatorianos y de la prensa” (sic) (Cf.: SEDISEM. Sant Joseph de Calasanç, 15, 4B 08400 GRANOLLERS-Telf. 626138816).

“Tú le pones la cascára…”

Pero, ¿cuál es la verdad sobre el “plagio” y el supuesto perjuicio al Estado con el Programa “Mochila Escolar”? ¡No tienen sustento jurídico ni uno ni otro casos, pero el daño moral causado a Sandra Correa es irreparable! Pruebas al canto:

En una reveladora entrevista a Francisco Herrera Arauz, Director del diario Ecuadorinmediato.com y a la Agencia de Noticias Ecuamex (en donde, de paso, se desenmascara la sinuosa conducta del dichoso parlamentario andino Freddy Ehlers), comienza manifestando que sobre su antigua compañera en el gobierno de Abdala Bucaram, Rosalía Arteaga, nunca más la volvió a ver, que ella, jamás llamó a sus padres ni por humanidad, mucho menos por solidaridad (el progenitor de Sandra Correa, sufrió una afección cardiaca por los problemas de su hija) o curiosidad de saber lo que sucedió.

Luego, anota que le advirtieron, precisando fecha, día y hora, de la reunión que tuvieron en Cuenca Rosalía Arteaga e Irene Pesantez, la supuesta plagiada, ocasión en la que aquella habría manifestado: “Tú le pones la cáscara, yo le empujo”, y que I. Pesantez habría asegurado –pasado el azaroso affaire- que ella nunca le quiso atacar a Correa, que todo lo había organizado R. Arteaga.

En renglones precedentes hace conocer que toda la tramoya montada sobre el supuesto plagio, fue para robarle fama y honor, y, lo más insólito: ¡en la Guardia Civil (Española) reposan las pruebas científicas de cuándo fueron escritos sus manuscritos!, esto es entre los años 83 y 85, cuando frisaba los 20 – 23 años, es decir ¡5 – 3 años antes de lo que decía la escandalosa denuncia! ¿Por qué se ha silenciado esa verdad jurídica? ¿Por qué no se ha enmendado lo que se dijo erróneamente, pues así se repararía la honra perversamente mancillada de una persona inocente?

Y lo de “Mochila Escolar” es otro asunto de Ripley: ¡Jamás Sandra Correa se benefició con ese negocio, a pesar del malévolo auto cabeza de proceso inicial; tampoco benefició a terceros, en este caso a la Promotora Intercambio S. A., con la que se suscribió el contrato a nombre y en representación del Gobierno de ese tiempo.

Y la prueba contundente e irrefutable de la inocencia de S. Correa en este manoseado asunto: El beneficiario del contrato, Promotora Intercambio S. A., es ilícito en el caso de Correa, ¡pero completamente lícito cuando quien lo suscribe es el Ministro de Educación de Fabián Alarcón, el Dr. Mario Jaramillo Paredes! Por si esto fuera poco, la propia Promotora en alegato presentado ante la instancia pertinente, señala que el contrato suscrito con la ex ministra de educación, Sandra Correa, el 11 de noviembre de 1996, quedó sin efecto cuando el 16 de febrero de 1998 ¡”se suscribió como contrato transaccional otro contrato por parte del gobierno de Alarcón”!

¡Las huellas de la tortura moral!.

Sin embargo, a pesar de lo expuesto, de que se la sentencia por firmar un contrato en 1966 (¡!), ¡cuando tenía cuatro años!; por firmar otro contrato el 27 de marzo de 1997, ¡cuando ya no se desempeña como Ministra de Educación! (sin duda gazapos cronológicos zoquetes); haciéndose caso omiso de los informes de Contraloría (¡no hubo sobreprecio en el contrato para adquisición de las mochilas!, se pronuncia ese organismo de control del Estado); ¡echando al tacho de basura las pruebas presentadas en el sentido de que no hay ningún sobreprecio!; reiteramos: a pesar de lo expuesto, de esas razones y pruebas irrecusables que amparan a Sandra Correa, el actual Presidente de la Corte Suprema de Justicia, haciendo gala –suponemos nosotros- de ceguera jurídica, desdeñando el hecho que desde su alta función tiene la obligación de respetar la justicia y luchar por ella, no obstante se mantiene en sus trece al señalar como un hecho consumado esa malhadada sentencia, cerrando injustamente el paso a la apelación de la víctima. ¡Y después han de poner el grito en el cielo si la Asamblea Nacional Constituyente toma en consideración estos casos para sanear la Función Judicial!

Oportuno cerrar este infame caso contra una mujer inocente, ¡que nunca tuvo la solidaridad de género!, con la sentencia del insigne Pascal: “¡Qué justicia más extraña!: A este lado de los Pirineos, la verdad; al otro, la mentira…”.

Extraído de la Revista el Observador- Ecuador

http://www.revistaelobservadorec.com/revista.php?id_edi=6561D94FBY&id_cat=ph4B8FUF12&id_item=eEuCwRD0BK

Se acerca el periodo navideño en donde la humanidad recuerda que debe ser mejor en su trato con los demás, apelo al espiritu navideño para que en todos los hogares haya un recuerdo para una mujer injustamente castigada: mi amiga Sandra Correa

Indice Sandra Correa

Acoso Moral