Sabemos que la conciencia espiritual que
todos estamos erigiendo se menciona en la Biblia como el
Templo de Salomón. El nombre Salomón
significa literalmente pacífico, y simboliza
la Sabiduría. Esto es algo lógico, ya que
la paz mental es la base de toda edificación espiritual,
el sello del entendimiento.
La Biblia afirma que en el templo se encontraban
cinco cosas Porque el rey tenía en el
mar una flota de naves de Tarsis, con la flota de Hiram.
Una vez cada tres años venía la flota de Tarsis,
y traía oro, plata, marfil, monos y pavos reales.
(1 Reyes 10:22).
Esta es la manera bíblica de decirnos
que existen cinco tentaciones fundamentales que pueden asaltar
al alma que se esfuerza por levantar el templo espiritual.
La forma particular que adoptará cada tentación
variará según el temperamento y las circunstancias
del sujeto, pero en esencia serán las mismas siempre.
| TENTACIÓN
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negativo
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positivo
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ORO
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subyugar
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ayudar
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PLATA
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codicia
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-
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MARFIL
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apego desmedido
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gratitud
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MONOS
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adicción
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-
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PAVOS REALES
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vanidad
|
-
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Primero viene el oro, que representa el
deseo de tener poder personal sobre los demás, el
deseo de regularle sus vidas, de que obedezcan las reglas
nuestras reglas, claro está- y hasta de utilizarlos.
Muchas personas en el sendero espiritual han cedido ante
esta tentación. Tienen que dominar las almas ajenas.
Se dicen a sí mismos que actúan así
por el bien de las víctimas, por supuesto, pero en
realidad se trata de un ansia de poder personal y glorificación.
No es un pecado innoble como el relacionado con la plata,
pero por la misma razón es mucho más peligroso,
trascendental y duradero.
Lo que el oro simboliza cuando se le entiende
correctamente es la omnipresencia de Dios, de lo cual, por
supuesto, la tiranía religiosa es una negación.
Debes hacer todo lo que puedas por ayudar, iluminar e inspirar
a otros, en la medida que tu propio entendimiento te lo
permita, pero nunca deberás tratar de dictaminarle
sus convicciones; o de atarlos a tus propias opiniones.
La tiranía religiosa es un veneno para las víctimas,
pero es absolutamente mortal para el tirano.
Luego está la plata. Esto representa
la codicia por dinero o por el valor del dinero, por objetos
materiales que se pueden comprar, e incluso por las riquezas
en sí. Puede ser también que el ofensor no
esté interesado en una fortuna en sí, tanto
como en la habilidad que tienen las riquezas de procurarle
una posición de honor a los ojos del mundo. Quiere
que se le considere como alguien de importancia, y que se
le adule o aplauda. A menudo quiere ser líder,
no porque tenga algún mensaje sino por ser importante.
Es víctima del egotismo. Éste es un pecado
vil e innoble; una barrera insalvable en el sendero espiritual.
Porque raíz de todos los males
es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron
de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
(1 Timoteo 6:10).
Viene entonces el marfil, que representa
el apego desmedido a un particular maestro, libro, iglesia
u otra organización. Se trata de una lealtad errada.
Es un error desinteresado, pero mortal. Cualquier maestro
o escritor religioso, por más eminente que sea, cualquier
iglesia o centro, por muy amado que sea, no es más
que un medio para alcanzar un fin. El fin en sí es
el crecimiento espiritual.
Reconoce con gratitud toda ayuda que recibas
de la fuente que sea, pero recuerda que es a Dios a quien
le debes lealtad, por conducto de tu propio desarrollo espiritual.
Tienes que sentirte libre en todo momento de poder ir donde
recibas la mayor ayuda, haciendo caso omiso de toda consideración
personal.
El mono representa las tentaciones corporales,
tales como la sensualidad, adicción a las bebidas,
a las drogas, etc. Estas cosas son tan obvias que la víctima
no puede autoengañarse al respecto, así que
al menos sabe dónde está parado. Tales tentaciones,
por supuesto, pueden superarse mediante la oración
sistemática.
El pavo real representa la vanidad. La
vanidad puede adoptar la forma de orgullo intelectual o
de una actitud de snob, o deseo de vincularse únicamente
con aquellos que sean elegantes y poderosos. También
abarca el orgullo espiritual de parte de aquellos que realmente
están en la Verdad, y esta forma es peor que todas
las demás.
Mas tú, oh hombre de Dios,
huye de estas cosas y sigue la justicia, la piedad, la fe,
el amor, la paciencia, la mansedumbre.
(1 Timoteo 6:11).
( Aportado por Hernán )