CÁCERES
GUADALUPE ANDRADA
GABINETE INPA LUIS SANCHO POLO PSICOLOGÍA Y SALUD
Crecen en la ciudad los problemas psicológicos
surgidos del trabajo 45 preguntas para saber si alguien
está siendo acosado Estas son algunas de las patologías
mentales más habituales en las consultas de los psicólogos.
Los servicios psicológicos son cada vez más
utilizados en la ciudad Solo cuatro centros públicos
cacereños tienen asistencia psicológicaCRISTINA
NÚÑEZ/CÁCERES
'Mobbing' o acoso psicológico laboral: Persecución
moral por parte de un compañero o un superior en
el entorno del empleo.
Es un término inglés, 'mobbing', pero cada
vez más cacereños lo padecen. El acoso laboral
puede llegar a convertirse en una especie de taladro para
la salud mental. Actualmente se encuentra entre los problemas
psicológicos pujantes que aquejan a los cacereños,
según Manuel Rodríguez Fernández, presidente
del Colegio Oficial de Psicólogos de Extremadura.
«No hay datos concretos sobre la región, pero
comienzan a aparecer con fuerza consultas sobre 'mobbing'».
Este mal es el más conocido, pero
existen toda una serie de problemas derivados del trabajo
que cada vez sientan a más personas enfrente de los
psicólogos. El estrés, el 'burnout' (estar
quemado) y el acoso sexual encabezan una lista negra de
padecimientos que terminan convirtiendo en una cruz el dirigirse
cada mañana al trabajo.
Según las encuestas realizadas por
la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo,
un 28% de los trabajadores afirmó tener problemas
de estrés, lo que genera que entre el 50% y el 60%
de los días laborables perdidos esté vinculado
a dificultades de origen psicológico.
Guadalupe Andrada, del gabinete psicológico
INPA de Cáceres, se ha topado con este abanico de
dolencias en un nuevo perfil de cliente que necesita un
particular alivio. «Los profesores y los ejecutivos
son los principales afectados por este tipo de problemas».
En el primer caso, destaca Andrada, su principal fuente
de angustia es la competitividad. «En cuanto a los
profesores, habitualmente tienen que enfrentarse a unos
niños que han cambiado mucho, que no les obedecen.
Acuden a los colegios sin ninguna motivación y esto
provoca muchísimas bajas». «La necesidad
es creciente, cada vez hay más personas que no pueden
abordar los estresores de la vida cotidiana», asegura
la psicóloga.
El comprobar como iba ganando espacio esta
problemática empujó a Luis Sancho a crear
un servicio de atención psicológica para empresas
dentro de su gabinete Psicología y Salud. «Surgió
con el fin de aumentar la productividad y generar un clima
laboral satisfactorio, tanto a nivel individual en cada
empleado como a nivel global en la organización».
Sancho considera que en Cáceres la estructura de
las empresas tiene un tamaño y unas características
en las que encajan este tipo de servicios.
Su teoría es la sistémica.
«Todos formamos parte de un sistema con diferentes
elementos que están en interacción, de lo
que se trata es de encontrar un equilibrio. En las empresas
ocurre lo mismo, y cada elemento tiene un concepto de equilibrio
que hay que conciliar».
«Últimamente se está
hablando mucho más de la conciliación de la
vida personal y laboral, la prevención del estrés
y temas relacionados. Ya no solo es suficiente con que uno
tenga la formación para estar en un puesto de trabajo
sino con las habilidades para poder sentirse a gusto».
Soluciones
¿Pero cómo se puede solucionar
un problema laboral a través de la mediación
psicológica? Sancho tiene varias fórmulas
que trata de aplicar en función de lo que se encuentre
en las empresas o de lo que le soliciten. A veces es el
jefe, harto de no poder solucionar un conflicto entre, por
ejemplo, dos trabajadores, el que pide ser asesorado para
lograr atajar el problema. «Otras veces hay que mediar
directamente con los trabajadores, porque el papel del jefe
ya no es suficiente, le ven como implicado en la problemática».
«Para los jefes, este tipo de cursos lo que les proporciona
principalmente es una descarga. A veces sientan a los empleados
para abordar el tema y se ven impotentes», apunta
Sancho.
¿Pero por qué es el trabajo
una fuente tan importante de conflicto humano? Sancho no
tiene una respuesta porque las razones son variadas. «Algunas
causas tienen que ver con la organización de la empresa
en sí».
Salud mental
En todo caso, parece que corren malos tiempos
en lo que al equilibrio psíquico se refiere. No solo
los trabajadores, sino la sociedad en general acude en mucho
mayor número hacia la consulta del psicólogo.
¿Estamos más abiertos a conocernos por dentro
o es que realmente hay más problemas mentales? La
psicóloga Guadalupe Andrada opina que «la gente
que se siente a gusto no necesita esta asistencia, pero
es verdad que se han eliminado muchos tabúes y la
gente va al psicólogo sin miedo».
Además del estrés, las depresiones
y los problemas de pareja representan el grueso de las infelicidades
de la población. Los desórdenes alimentarios
también van ganando terreno, ligados a problemas
de autoestima y aceptación. También van cobrando
fuerza las dificultades psicológicas para relacionarse
y «para afrontar el día a día».
En Cáceres, apunta Andrada, aumentan los pacientes,
pero es un hecho universal. «Es cierto que esta es
una ciudad en la que se reducen mucho los niveles de estrés
por su tamaño, pero los problemas de pareja o de
trabajo se dan en todo el mundo de la misma forma».
Lo que sí ha percibido Andrada es que la gente joven
vive con especial angustia. «Hay un importante sector
de pacientes de entre 18 y 25 años. Manifiestan depresión
y desesperanza, y poca tolerancia a la frustración.
Son un poco víctimas de una sociedad irreflexiva
y viven unos ritmos que se marcan externamente».
El aumento de pacientes queda corroborado
desde el Colegio Oficial de Psicólogos de Extremadura.
«Es algo que vemos en los foros colegiales y también
por el número de psicólogos que se colegian
y abren consultas profesionales», afirma Manuel Rodríguez.
Servicio caro
Pese a esta demanda creciente, la sanidad
pública sigue dando un servicio psicológico
muy limitado, y el usuario ha de enfrentar gastos elevados.
«El psicólogo es caro, una sesión de
psicoterapia cuesta unos 50 o 60 euros, en función
del tipo que sea». Guadalupe Andrada señala
que en casos más difíciles el promedio son
dos sesiones a la semana, lo que elevaría a 400 euros
al mes este tratamiento. Un precio no apto para todos los
bolsillos.
Actualmente en Cáceres solo cuatro
centros públicos cuentan con sección de psicología
(Ronda del Carmen, Centro Reyes Huertas, Virgen de la Montaña
y San Pedro de Alcántara). «La atención
psicológica pública se debería potenciar
y fomentar mucho más y desde luego con recursos humanos»,
apunta Manuel Rodríguez.
«En todo caso», añade
Andrada, «la solución no pasa por la medicación».
Es el tópico que planea sobre la solución
que se le da al que acude al ambulatorio público
para consultar algún problema psicológico.
La situación deja entrever una cierta
confusión entre la psiquiatría (que aborda
enfermedades mentales graves) y la psicología. «Las
depresiones se pueden tratar y curar desde la psicología,
y solo para trastornos severos se puede recurrir a los psicofármacos»,
apunta Andrada. Es un test que mide el nivel de acoso al
que puede llegar a estar sometida una persona en el entorno
laboral. El sueco Heinz Leymann acuñó el término
de terrorismo psicológico, y creó un cuestionario
dividido en cinco secciones. La primera de ella se refiere
a actividades de acoso para reducir las posibilidades de
la víctima de comunicarse adecuadamente con otros,
e incluye la amenaza verbal o por escrito o el rechazo de
contacto físico que el agresor puede ejercer con
su víctima. En el segundo apartado se habla de las
actividades que impiden que la víctima mantenga contactos
sociales. El tercer bloque se refiere a la desacreditación
personal que puede sufrir el agredido, por medio de ridiculizaciones,
imitaciones o incluso burlas o alusiones a su tendencia
sexual o religiosa.
En la cuarta sección se habla de
actividades dirigidas a reducir la ocupación de la
víctima y su empleabilidad mediante la degradación
profesional. En último lugar se incluyen todo tipo
de actividades dirigidas a minar la salud física
o psíquica del acosado.
http://www.hoy.es/pg040328/prensa/noticias/Caceres/200403/28/HOY-LOC-002.html