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LAS NUEVAS SALOMÉS
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Artículo de Opinión
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por Marina Parés
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Cuando una se identifica como feminista de toda la vida, toparse en cualquier evento con una "salomé" te rompe los esquemas y te obliga a una reflexión interna que, de cualquier manera, quisieras evitar. El primer esquema que consigue resquebrajar es el de la solidaridad femenina, después consigue que otros pilares fundamentales, también vayan cayendo. Las nuevas "salomés", no se parecen en nada a las antiguas "lolitas", más alla de utilizar sus encantos para obtener ascendiente sobre un hombre poderoso. Las "lolitas" eran seductoras y caprichosas, y a parte de sorber el seso al sexo opuesto poco más se podia esperar de ellas. Las nuevas "salomés", en cambio, son tan peligrosas como la Salomé del libro sagrado, pues hacen un uso abusivo de su ascendiente sobre el hombre con poder. Quieren obtener el poder en la sombra, y la mayoría de las veces lo consiguen A las nuevas "salomés" es muy difícil detectarlas a simple vista, ya que no se presentan como la seductora "lolita" luciendo con exageración sus encantos, nada de eso, al contrario usan un look falsamente despreocupado, de faldas largas o pantalones de pinza, son la "recatada salomé". La seducción la ejercen a través de las miradas, las sonrisas y sobre todo el tono de voz dulce y cadencioso. Y eso es lo que las hace tan peligrosas, porque vamos a ver, ¿ qué hombre en su sano juicio puede pensar que ese dechado de dulzura está vertiendo en sus oídos comentarios que le obligarán a romper sus principios morales con tal de no disgustarla?. Muy a menudo, estas "salomé" están situadas cerca de algún hombre con un gran poder mediático, o responsables de relaciones públicas.Y ellas son las que acabarán decidiendo qué autores serán publicados y aquéllos que serán anatemizados. Las nuevas "salomés" son discretas, pasan desapercibidas, pero para darles gusto el hombre que ha caido bajo su dominio acabará usando su cargo, su organización y todo lo que su poder le otorgue. Así vemos como estos hombres poderosos, olvidándose de sus propios intereses, acaban beneficiando a quienes su "salomé" protege y castigando a quienes ella ha sentenciado. Lo sorprendente de estas recatadas mujeres es que se molestan por cuestiones banales, por verdaderas nimiedades, y ello es así por un secreto sentimiento de inadecuación. Su poca autoestima las hace muy vulnerables a cualquier fustración y cuaquier persona que, de manera involuntaria, le provoque alguna pequeña contrariedad se encontrará que habrá caído en desgracia y será castigada con el ostracismo más absoluto. Muy a menudo, el blanco, no sabe que esta siendo escarnecido. Uno puede encontrarse con situaciones sorprendentes, tales como la inexistencia de artículos de un experto de reconocido prestigio en una publicación científica de su especialidad, mientras, en cambio se publican artículos de autores menos conocidos; o bien el caso paradigmático de dejar de recomendar una marca comercial en concreto, dándose la singularidad de ser la única que asiste al acto, mientras se recomiendan otras marcas que no asisten al evento. Estas situaciones nos sorprenden y asombran precisamente porque son contrarias a la lógica más simple y sólo tienen una explicación, alguien vertió comentarios venenosos cerca del oído del responsable, alguien con un gran ascendiente sobre él, alguien que se sintió molesta por una tonteria y que además, a causa de su secreta inseguridad, tiene unas enormes ganas de "dar su merecido" a quien le ha rozado su narcisismo. Son personas cobardes y vengativas ya que tiran la piedra y esconden la mano. No podemos pensar que haya una relación sexual entre la "salomé" y su protector, porque normalmente no es así. Es bueno recordar que la Salomé de las escrituras no tenia una relación amorosa con el Rey, ella era la hija de su amante. Aunque no lo confundamos con una relación amorosa, no podemos negar que este tipo de vínculo esta relacionado con un aspecto sentimental, principalmente por parte del hombre, del tipo platónico. Las "salomés" son insaciables, empiezan disfrutando de su ascendiente sobre el hombre al que han hechizado, marginando y ninguneando a quienes han osado desestablizarlas con alguna pequeña molestia, para seguir aumentando las dosis de castigo a los infractores en un paroxismo de poder, mientras el hombre cada vez es más bobo y pierde poder de decisión frente a ella, pues acaba no tomando decisión alguna sin consultársela. Como la verdadera Salomé, el final es predecible, no se sentirá satisfecha hasta que consiga la "cabeza de algún bautista" y en algunos casos el precio que acaba pagando el hechizado es la pérdida del cargo o de su credibilidad, que en ningún momento achacará a su "salomé" y mucho menos a su actuación de deserción de responsabilidad. Alguien se preguntará que tiene que ver la figura de las "salomés" con el Acoso Moral, y hay que decir que una mirada con más detenimiento nos proporcionará el orígen de algunos casos de acoso, sobre todo en aquéllos en que no hay un rival visible, y en cambio se manifiesta por que se ningunea y margina un producto concreto, o una persona en concreto sin ningún tipo de ganancia o lucro. Lo más condenable de las nuevas "salomé" es que acaban rompiendo las redes de solidaridad femenina que se instalaron con fuerza a raiz del feminismo, pero que siempre existieron, ya que son innatas en las mujeres de todas las culturas, y en todos los tiempos.
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