DESDE LA PSICOLOGÍA INDIVIDUAL

 

 

 

“El olvido de mi mismo es mi verdadero yo. El amor es mi verdadero carácter”. Thomas Merton

Observar la psicología individual del mobbing instrumentalizado como patrón educativo silencioso, nos induce a discernir el objetivo de quienes gobernados por su personalidad autoritaria, de mil modos disimulada, buscan realizar su meta: controlar a los demás, no a sí mismo, someter o ser sometidos, conquistar o ser conquistados. Nos abre la posibilidad de comprender a través del conocimiento (luz) empleado como medio, las proyecciones en aquello que el ocultamiento y la negación encuentra límites.

Así, la actitud (femenino) y acto (masculino) autoritario de “dominar/someter” (Vanse), esconde una disfuncionalidad que sanar, por dependiente de la falsa seguridad basada en controlar, o ser controlado; péndulo del escapismo conductual adictivo a endosar a otro la culpa; muestra del “miedo a la libertad” (Eric From) de quien huye del reto de responsabilizarse por lo que es, y no es.

Comportamiento que preso de la violencia mental neurocopiada recurre a la muletilla de culpar; que creyente de dominar se distrae de su sometimiento al statu quo. Reflexión que nos lega descubrir ¿quién se beneficia del patrón autoritario? para respondernos: el patrón defensor de la esclavitud disfrazada de libertad a favor del interés: controlar. Degeneración causante del holocausto judío, que analizado por Eric From desde la psicología individual, evidenció que la personalidad autoritaria de quien busca dominar, o ser dominada/o, lo permitió. “El esclavo critica y culpa, el libre encuentra soluciones y las emprende… Quien mucho sabe, mucho comprende, y mucho perdona” (Génesis).

Discernir la violencia psicológica inmersa en educar para no pensar desde temprana edad, antes incluso de tener la oportunidad de hacerse preguntas y cuestionamientos, nos despierta a ver su objetivo: mantener la falsificación del modelo de paz y desarrollo simulado con control social, económico, político y religioso. Comprender la esclavitud y mendicidad de quien aliEnado/a de su interior, es con lo exterior a él alineado. Por ejemplo: cuando se acepta sobrevivir maniáticamente preocupado/a de cubrir necesidades básicas entorno al tener, decir, hacer, o estar, sin ocuparse de Ser. Auto inmolación que atrofia el potencial de inteligencia, amor y voluntad creadora; involución que por no superar esta tranca, desciende al individuo víctima y/o instrumento de ella, a la condición prevista por el sistema, la de estar como animal (no pensante) domesticado por elección y consentimiento (de sí mismo).

El individuo social y colectivo distraído de sí, no cae en la cuenta de que es tiempo lo que separa a quien ayer fue, de quien hoy, o mañana será acosado/a y excluido/a por el patrón educativo de psicoterror que contribuye a sostener. Regla del sistema de control impositor de exilio económico, social, político, laboral, educacional, etc. a la mayoría de habitantes del planeta. Como norma de eficiencia basada en desintegrar como método. Por ejemplo: el desarraigo del núcleo individual, familiar, comunitario, cultural prevaleciente sobre el discurso de integración. Factor desencadenante del incremento de violencia, y daño psíco afectivo a quien (s) experimenta el elevado ausentismo de padres, madres, hijos cada vez más presionados de cubrir demandas materiales básicas y/o suntuarias; y/o de migrar por falta de empleo en sus países de origen, decisión estigmatizada, perseguida y prontuariada en los de destino.

La maniquea violencia de juez, o justificador individual del patrón de acoso moral u hostigamiento psicológico, aupa la ceguera social ante esta camuflada forma de matar con libreto activado mediante el disparo de situaciones funcionales al poder financiero global, que con cotidiano silenciador mina la psiquis. Circunstancia percibida para un observador entrenado en defender la vida, siendo vida sin excepción; sentida por la población como que algo no anda bien, pero incomprendida por el diario bombardeo mediático del que es su víctima y/o instrumento, con repetitivos análisis y opiniones voceadas por la locución alineada, que vaciada de información y conocimiento, cumple la labor de enajenar de lo real al receptor embriagado de lo irreal. Ante la cual, plantearse pensar y tener criterio propio, aborta el armado de conspiración en ciernes.

El carácter técnico del patrón educativo del mobbing usado como arma silenciosa[7], paralelamente opera bloqueando la capacidad de expresar de forma “racional” lo sentido, o de tomar en la mano el problema a ser observado con inteligencia libre de la impronta del miedo conducente al enervamiento o inacción.

El poder intimidatorio de la violencia psíquica, como arma sistemáticamente gatillada, coarta la facultad de gritar por ayuda, de asociación para defenderse ante un daño que no se distingue, un sonido que no se discierne, o una situación que no se cree. Hecho direccionado a acrecentar la ansiedad del sujeto víctima y/o instrumento de este estado, que desbordado tira a matar al primer blanco, situación, o chivo expiatorio que el sistema le pone al frente para canalizar el desfogue de carga, violencia y frustración acumulada. Acto reincidente en la historia marcada por el engaño conducente a atacar las ramas no el tronco, causa o raíz de la insatisfacción enervada o silenciada. “Por cada mil que machetean contra las ramas del mal, solo hay uno que va buscando la raíz”, H.D. Thoreaw “Vayamos a las causas, hay demasiados en los efectos”, Madre Teresa de Calcuta. "A la raíz va el hombre verdadero. Radical no es más que eso: el que va a las raíces. No se llame radical quien no vea las cosas en su fondo. Ni hombre, quien no ayude a la seguridad y dicha de los demás hombres", José Martí.

La desarticulada capacidad de respuesta ante la violencia normalizada que lacera el alma, hace del mobbing como patrón educativo silencioso, inductor gradual de adaptación a su presencia. Hasta que el nivel de repercusión por la presión social y económica, vuelto inmanejable, hace que la persona se hunda a vista y paciencia de un colectivo silente ante el acosamiento del que es objeto. Problema de Salud Pública[8] que ningún gobierno asume prevenir ni tratar con una política pública real. Son sin fin los casos de mobbing o psicoterrorismo múltiple, laboral, escolar, social, político, económico, cultural con desenlaces fatales, hay muchos.

Desde la psicología individual, esta arma de violencia psíquica debilita la disposición de acción y movimiento del individuo manipulado por el sistema que conoce como atacar sus fuentes de energía social y natural, así como su fuerza y debilidad física, mental y emocional (a propósito vulnerada). Patrón de acoso reforzado al sobreponer Identidad (estructura original) con identificación (estructura artificial).

Modelo de violencia que concibe la existencia de clientes no de ciudadanos, de códigos no de individuos, de demandas no de necesidades, de clasificaciones, no de integraciones. Teatro de operaciones forjado para insertar sed de diversión a una población que vaciada de temas de importancia real, es conducida a no ver la operatividad que el sistema maniobra. Población intencionalmente llevada al estado de confusión, desorganización, distracción, conflicto, confrontación; ofensiva que medra su potencialidad de concepción, análisis, creatividad e imaginación.

Población diariamente saboteada a nivel mental, emocional, espiritual y actitudinal con programas curriculares y extracurriculares obedientes a la consigna: mantener la pobre calidad educativa en disciplinas tendientes a activar el desarrollo del pensamiento reflexivo en general, de calculo, estético, lógico en particular, ante un sistema configurado para agudizar diferencias que bloquean la comprensión de la semejanza material: su exclusión social-político-económica. Y, semejanza espiritual: su poder de vencerla desde la libertad interior traducida en pensar sobre lo impuesto para controlar.

Por ejemplo, la estructura política de una nación, o el recurrente uso del gremio, la cofradía, el club, etc. sin conexión con el organigrama interno, evidencia la codependencia a pertenecer y ser cuidados por un organigrama externo. Deseo sub-consciente de perpetuar la relación del infante que busca la salvaguarda que le evite afrontar los “riesgos” que por múltiples factores no quiere asumir; ficción encubierta con la certeza de una seguridad volante sin raíz –Dios-, ni libertad –Amor-.

Ansia de protección visible en quien se aferra a creer lo increíble de ofertas lanzadas para saciar la inseguridad interior, obsesivamente buscada en lo exterior. Al extremo de llegar a canjear libertad –responsabilidad de no culpar- por retribución intelectual, material, espiritual, político, religiosa, etc. Situación que suscita preguntar: ¿qué tan mentiroso es el oferente (político-económico-religioso), ante una sociedad programada para demandar ser alimentada de esa manera primaria, artificial y superficial? Recíproca necesidad del oferente y demandante, por detentar la seguridad y protección que los dispone a aceptar reeditar el patrón autoritario configurado como forma violenta de organización.

Ambos –oferente/sociedad- vaciados de identidad (internalización), alimentan el modelo de “dominación/sumisión” (Vanse), “sadomasoquismo” (From), que hoy no solo infiere acoso moral o mobbing cotidiano a la población, sino que sus episodios de saqueo y depredación están a la vista de quien (s) quiera apreHender para no repetir. “Quien ignora la historia está condenado/a a repetirla”.

Entre algunos: el Holocausto, la Conquista en Sudáfrica, Sudamérica, la Santa Inquisición, las religiones que provocaban ofrendas humanas a los dioses, privando de la vida a los seres humanos, el fascismo, las bombas atómicas, el exterminio masivo de seres humanos, las torturas y actos inhumanos contra poblaciones enteras. El genocidio, la esterilización masiva, las guerras, etc.

Despojado el individuo, merced al mobbing usado como patrón educativo silencioso, incentiva la degradación colectiva militante de la ley de la selva operada contra si mismo/a. Violencia visible en el aislamiento orquestado para conseguir que la natural búsqueda de convivencia al interior del núcleo individual, familiar, social –por varios factores desmantelada- sea hoy suplantada con el desmembramiento de niños, adolescentes, jóvenes y adultos constituyentes del hoy ambulatorio peregrinaje en busca de socialización, comunicación y convivencia en/con grupos, pandillas, y/o reuniones organizadas fuera del núcleo familiar, que al dejar de reunirse entre si, facilita el objetivo de devastación impuesta por el sistema.

“El gran filósofo de la guerra, el alemán Clausewitch, insistía que la política es el uso de la fuerza por otros medios”. Juego de disimulo y simulación sostenedora de solo rivalidad y/o servilismo ante el sistema que reclama lo alternativo de una oposición comprometida con ser estructura conceptual, procedimental y actitudinal distinta, por no reeditora de lo mismo que desde la otra orilla busca cambiar. Como dice un graffiti quiteño “mientras jugaban en la orilla, nadie se metía al río”. Río concebido como la fuente de lo alternativo. “Educar para ser Paz, es un fin obtenido por medios distintos a la fuerza” (Génesis). Recordemos al Benemérito de las Américas, Benito Juárez, cuando decía que el “Respeto al derecho ajeno es la paz”.

“Comprender, que hasta que no cese la Filosofía del despojo, no cesará la Filosofía de la Guerra”, nos abre la cosmovisión de un mundo en el que el mobbing como patrón educativo silencioso, no tiene cabida. “Cese la filosofía del despojo para que cese la filosofía de la guerra”, Fidel Castro.

Estracto del artículo " MOBBING, PATRON EDUCATIVO SILENCIOSO" de Dra. Tai Pro Carrión

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