Las Provincias- Valencia
MARÍA AMPARO ROS SORIANO
PRESIDENTE DE LA ASOC. VALENCIANA CONTRA EL ACOSO LABORAL/
Mujeres y violencia, dos palabras que tristemente
van unidas en demasiadas ocasiones, y cuya dramática
relación se está instalando en el paisaje
social como un elemento más de la vida cotidiana
y que requiere el compromiso de todos para acabar con ella.
Afortunadamente la sociedad es cada vez
más sensible al problema que representa la violencia
de género, en la que no sólo es víctima
la mujer, sino que hace patente el fracaso de la sociedad
que permite estas manifestaciones de injusticia, de abuso
y menosprecio.
En estos momentos entendemos como un avance
la aprobación de la nueva Ley Integral contra la
Violencia de Género, aprobada recientemente por unanimidad
de las Cortes Generales. Manifestamos nuestra solidaridad
con las mujeres que son víctimas de cualquier tipo
de maltrato, y nuestro máximo reconocimiento al esfuerzo
de todas las mujeres que luchan por la dignidad, por los
derechos de las mujeres, por los derechos de todas las personas.
Hay otro ámbito en el que las mujeres
también son víctimas de la violencia, es en
el trabajo. Es el mobbing , el acoso laboral, esa violencia
moral y psicológica que pretende la destrucción
y la exclusión de los trabajadores y trabajadoras,
pero que también aquí se ceba especialmente
con el colectivo femenino.
Los distintos estudios realizados cifran,
los más optimistas, en un cinco por ciento el porcentaje
de víctimas en el colectivo laboral y destacan que
las mujeres lo sufren un diez por ciento más que
los hombres. Cifras para la reflexión. Todavía
hoy el colectivo de mujeres trabajadoras continúa
siendo más vulnerable por la especial situación
de desigualdad y su evidente discriminación y precariedad
en el mundo laboral.
En estas circunstancias es especialmente
importante hacer, de nuevo, un llamamiento a todos los trabajadores
para reivindicar la unión como elemento esencial
contra la violencia laboral. Unión por la dignidad
de los trabajadores y trabajadoras, por el respeto y cumplimiento
de la Ley y para la protección de todos los que son
víctimas de prácticas acosadoras y del silencio
cómplice de los compañeros. Es necesario denunciar
las situaciones denigrantes, superar la vergüenza ocasionada
por el maltrato y hacer visibles socialmente las prácticas
acosadoras en el mundo laboral, para que la sociedad reconozca
y repudie a los que de una forma u otra forma practican
esta nueva forma de violencia contra los trabajadores y
trabajadoras, que comporta enormes prejuicios para la salud
de las víctimas, para sus familias y para la propia
sociedad que tolera estos abusos.
Ante cualquier tipo de violencia, tolerancia
cero.
http://servicios.lasprovincias.es/valencia/pg050308/prensa/noticias/Opinion/200503/08/VAL-OPI-208.html
_________________