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El
network mobbing, una nueva forma de acoso moral opera con
impunidad en el interior de las redes.
Autosuficiencia Press

La
particularidad del acoso moral en las redes (network mobbing)
es que el hostigamiento se realiza a través de la red
social de la persona - o la organización - a quien
se calumnia y descalifica. No se trata de un simple chisme
o de una crítica ocasional, sino de una verdadera campaña
organizada para destruir la credibilidad social o profesional
de un tercero. Muchas veces el agredido ni siquiera se entera
de que se lo está atacando. Percibe sí sus consecuencias:
puertas que se cierran, miradas recelosas y frialdad por parte
de interlocutores antes amistosos y vueltos esquivos de un
momento a otro.
La
informalidad propia de las redes permite que personas hostiles,
resentidas, con ansias de dominio o falta de escrúpulos,
puedan acosar impunemente. El hacer correr un rumor o una
calumnia, por una razón personal o por diferencias
ideológicas, en forma anónima o desembozada,
de boca en boca o mediante mails, no es una travesura sin
consecuencias. El acoso puede provocar stress, somatizaciones,
depresión o llevar al suicidio.
En
el acoso moral o mobbing (asalto en ingles) y el acoso sexual,
la victima se debate entre conservar su puesto o sufrir el
abuso de personas con poder para vulnerarla. Pero en la actualidad
el ámbito laboral no se limita al espacio físico
de trabajo. Muchas personas trabajan desde su casa o se mueven
en el interior del entramado de redes, como las del Tercer
Sector o Internet, donde la credibilidad es esencial para
pertenecer. El network mobbing se produce en este espacio
amplio y poco definido donde las víctimas tienen pocas
posibilidades de defenderse. Por su parte, los receptores
de las calumnias no se dan cuenta que están sufriendo
una manipulación y una invasión a su intimidad.
Los
acosadores sexuales o morales gozaron de impunidad por un
tiempo, hasta que se especificó la figura de delito.
Algo similar tendrá que ocurrir con este nuevo flagelo.
Mientras tanto, es importante que periodistas, docentes, miembros
de ONGs y usuarios de Internet, conozcan el problema y estén
atentos, porque nadie está a salvo. La colocación
del logo de la arroba-bomba en una página
de Internet es una forma de hacer saber a los potenciales
acosadores que no vamos a compartir sus destructivas confidencias.
© Autosuficiencia Press. Permitida su reproducción
citando la fuente.
http://tabloide.eurofull.com/shop/detallenot.asp?notid=41
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