¿Que
son las relaciones públicas?
Las
relaciones públicas son un negocio en el que la mentira,
la ocultación de la realidad y la distorsión
son habituales.
En
el mundo de la comunicación corporativa, más
allá de la publicidad, existe otra indústria
igualmente multimillonaria, igualmente poderosa, pero mucho
más desconocida para el público: las relaciones
públicas. Sin embargo todo lo que tiene de evidente
y ostentoso la publicidad lo tienen de secreto y ominoso
las relaciones públicas, una técnica desarrollada
para influir en todos nosotros pero, eso sí, sin
que seamos conscientes de ello.
Se
puede afirmar que cada gran corporación del planeta
mantiene un contrato con una empresa de relaciones públicas.
El objetivo de esta empresa es ayudar a la corporación
a controlar la forma en que ésta es percibida por
el público, además de manipular la opinión
pública de forma que sirva eficazmente a sus propósitos
y estrategias.
El
mundo de las publicaciones científicas es otro de
los cotos menos conocidos de los expertos en relaciones
públicas. Publicar es una de las necesidades fundamentales
para cualquier investigación. Si un científico
desea obtener una financiación para su próximo
proyecto de investigación, más le vale lograr
que le publiquen su artículo de investigación
actual en las mejores revistas científicas (...)
que usan la denominada "reseña académica"
esto es, el filtro de un comité de expertos.
Como
cualquier otra revista del mundo, las publicaciones científicas
dependen de los anunciantes para su supervivencia (...)
por lo que mantener satisfechos a los anunciantes no es
en absoluto un tema menor. Este es el primer conflicto de
intereses, pero hay más.
Según
un estudio de 1998, publicado en New England Journal
of Medecine, el 96% de los autores de los artículos
con reseña académica tenían vínculos
financieros con los medicamentos que estaban estudiando.
Sin embargo, a pesar de existir la obligación moral
de hacerlo, estas relaciones rara vez son manifestadas por
la publicación. A veces, el tema va aún más
lejos y los anunciantes más poderosos presionan directamente
a las revistas para que se publique o no un deterrminado
artículo.
Lo
más grave es que estos artículo terminan sirviendo
de referencia a otros autores que los citran, con lo que
se perpetúa involuntariamente el fraude.