Nuevas
enfermedades originadas en el ambiente laboral: síndrome
de 'burn out' y 'mobbing'
Por
Dr. Salvador Pertusa Martínez
En
los últimos veinticinco años, a las clásicas
enfermedades relacionadas o producidas por el trabajo y
consideradas como enfermedades profesionales, se han venido
a sumar dos nuevas enfermedades que trascienden el ámbito
físico y se sitúan más en la esfera
psicológica. Nos referimos al síndrome de
burn out o estar quemados y al mobbing o acoso
psicológico, actualmente tan de moda.
Síndrome
de burn out Descrito por primera vez hace unos
treinta años por un psicólogo clínico,
se podría definir en una frase como un estado de
fatiga o agotamiento por desgaste laboral. De forma más
académica ha sido definido como una respuesta inadecuada
a un estrés laboral con implicaciones emocionales,
de carácter crónico y cuyos rasgos principales
son el agotamiento físico y psicológico, la
actitud fría o despersonalizada hacia los demandantes
del servicio y el sentimiento de fracaso por parte del trabajador
en las tareas que está realizando.
Actualmente
es considerado por la Organización Mundial de la
Salud (OMS) como un factor de riesgo para la salud. En España
se ha traducido como estar quemados o consumidos, se ha
reconocido como enfermedad y se está estudiando su
inclusión en el catálogo de enfermedades laborales.
¿A
quién afecta?
Es
este un tipo de estrés laboral se da específicamente
en los profesionales que mantienen un contacto constante,
directo y estrecho con los beneficiarios de su trabajo,
cuando entre ambos media una relación de ayuda o
servicio. Los trabajadores más susceptibles de padecerlo
son, por lo tanto, los trabajadores que atienden a otras
personas, como el personal sanitario o docente, los trabajadores
de los servicios sociales, policías, personal de
justicia, hostelería, etc.
"Una persona aquejada de burn out tendrá
insatisfacción en su trabajo y disminuirá
la calidad de lo que hace"
El
interés por este problema de salud ha crecido a medida
que ha aumentado la importancia de los servicios sociales
y los dedicados al cuidado de las personas. Son los trabajadores
de estos servicios los que están sometidos a una
mayor exigencia, pero también a una mayor valoración
de su trabajo por parte de los usuarios. Ambos aspectos
se asocian con una gran expectativa, mayor estrés,
más cansancio y así hasta completar el círculo
vicioso.
"Una persona aquejada de burn out tendrá
insatisfacción en su trabajo y disminuirá
la calidad de lo que haga"
Causas
y manifestaciones
Las
causas, como venimos viendo, son múltiples pero podrían
resumirse en la sobrecarga de trabajo, las diferencias entre
las expectativas laborales y la dura realidad y la falta
de alicientes o estímulos positivos que actuarían
sobre profesionales escasamente motivados y mal preparados.
Las
causas, como venimos viendo, son múltiples pero podrían
resumirse en:
-
Sobrecarga de trabajo;
-
Diferencias entre las expectativas laborales y la realidad
y;
-
Falta de alicientes o estímulos positivos que actuarían
sobre profesionales escasamente motivados y mal preparados.
Una
persona aquejada de este problema de salud tendrá
insatisfacción en su trabajo, disminuirá la
calidad de lo que haga, se ausentará con frecuencia
de su centro (bajas laborales) y podrá terminar abandonando
su profesión, amén de las consecuencias familiares
que generará. Finalmente y de no poner remedio, podrá
adquirir una verdadera enfermedad psiquiátrica como
ansiedad, depresión o riesgo de suicidio.
"Es fundamental establecer límites, saber desconectar
y evitar sobrecargas de trabajo"
¿Cómo
prevenirlo o, en su caso, tratarlo?
Es
incuestionable que pasamos muchas horas en nuestro lugar
de trabajo y que según sea el ambiente laboral que
vivamos nos influirá positiva o negativamente en
nuestro estado de ánimo, en nuestra capacidad para
disfrutar de otras actividades externas, de relacionarlos
con nuestra familia, etc. Para evitar quemarnos en nuestro
trabajo se han propuesto recetas elementales como evitar
las rutinas, intentando aplicar ilusión por lo que
hacemos diariamente. Es fundamental establecer límites,
saber desconectar y evitar sobrecargas de trabajo. En definitiva,
trabajar mejor en lugar de trabajar más.
Otra
receta básica es intentar acentuar los aspectos positivos
de nuestro trabajo. Conocer nuestros propios límites
nos permitirá mejorar nuestras habilidades y pedir
ayuda cuando sea preciso. Intentar mantener buenas relaciones
familiares puede ser un buen colchón de seguridad,
como lo puede ser disfrutar de actividades de ocio para
descansar y desconectar del trabajo (deportes, actividades
lúdicas, etc.). Apoyarse en los amigos, dentro y
fuera del trabajo, podría ser otra buena iniciativa
preventiva.
Muchas
veces intentamos culpabilizar a otros compañeros,
a nuestros jefes y al mundo en general de nuestros males,
cuando lo más probable es que sea en las características
personales y laborales de los propios trabajadores donde
se encuentren las claves de los problemas y, por ende, de
las soluciones.
Cuando
a pesar de todo la situación lo exija, ponerse en
manos de un médico y recibir tratamiento específico
para la ansiedad o la depresión producidas por este
trastorno podrá ser el único remedio.
Mobbing
o acoso psicológico en el trabajo
Se
aplicó por primera vez en 1990 y fue utilizado para
hacer referencia a las conductas agresivas de los grupos
que quieren echar a un intruso. También se le ha
llamado psicoterrorismo y acoso moral. Se le ha definido
como un comportamiento negativo entre compañeros
o entre superiores e inferiores jerárquicos, a causa
del cual el afectado es objeto de acoso y ataques sistemáticos,
durante mucho tiempo, de modo directo o indirecto, por parte
de una o más personas, con el objetivo y/o el efecto
de hacerle el vacío y que abandone.
Causas
Las
causas son múltiples pero, en esencia, se centran
en torno a aspectos relacionados con la organización
del trabajo y la gestión del conflicto por parte
de los superiores jerárquicos.
La
idea del acosador es anular y denigrar a la víctima
para conseguir a medio o largo plazo que abandone la empresa,
recortando para ello su capacidad de comunicación
y de interacción con sus compañeros, rebajando
sus responsabilidades y dirigiendo contra él críticas
y mentiras infundadas de su actividad laboral e incluso
de su vida particular. La persona afectada pierde su autoestima,
ve anuladas sus capacidades profesionales y finalmente sucumbe.
Las recetas para prevenir el mobbing pasan a
menudo por tener un buen soporte familiar que proporcione
apoyo emocional"
¿A
quiénes afecta?
Las
personas que sufren habitualmente el mobbing son trabajadores
que generan envidia y celos entre sus compañeros
y suelen ser, a diferencia de lo que podría pensarse,
personas éticas, independientes, brillantes, muy
trabajadoras, cooperativas y de vida personal y familiar
satisfactoria. Generalmente este tipo de acoso moral se
observa en empresas en las que no se puede despedir a los
empleados como en la administración o instituciones
públicas, o cuando el despido implica una indemnización
muy elevada.
Como
señalábamos en el caso del síndrome
de burn out, muchas veces intentamos culpabilizar a los
demás de nuestros problemas cuando la clave está
en nosotros mismos; en otros casos, los problemas laborales
pueden ser verdaderamente el principio del malestar y acabar
en serios problemas psicológicos o psiquiátricos.
Formas
de prevenirlo
Al
igual que con el otro problema laboral antes mencionado,
las recetas para prevenir el mobbing pasan a menudo por
tener un buen soporte familiar que proporcione apoyo emocional,
una buena red de amigos con los que compartir los problemas,
no caer en las provocaciones, realizar actividades de ocio,
deporte, etc. y buscar ayuda profesional si la situación
lo requiere.
Es
un tema complejo, sin duda, que implica a múltiples
estamentos, pero los médicos siempre seremos el punto
de apoyo de estos pacientes a los que no podemos abandonar
en su sufrimiento.
Dr. Salvador Pertusa Martínez, Especialista en Medicina
Familiar y Comunitaria
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