|
Se
ha acabado la fiesta. Ha llegado el momento de la verdad,
de decir adiós a las cosas que nos divertían
y de coger una vez más la mochila, que cada año
pesa más. La sonrisa iluminada por el sol del verano
desaparece segundo a segundo y un nuevo rictus, esta vez más
serio, hace acto de presencia en nuestro rostro, sin que le
hayamos invitado. Pero
un momento. ¿La vuelta
al cole tiene que ser así de pesada y triste?, ¿Quién
ha dicho que tenga que ser así?, ¿Quién
escribe éstos guiones tan oscuros y siniestros para
alumnos, profesores y padres, sufridos conductores éstos
últimos, en ciudades llenas de obras y monumentales
atascos?
Durante
el verano la energía de nuestro cuerpo se ha tomado
un descanso. En general hemos podido reducir al mínimo
el estrés que sufrimos durante todo el curso pasado
y, dedicándonos a las actividades que más nos
gustan, hemos recargado las pilas. Si. Reponemos fuerzas cuando
hacemos precisamente aquello que más nos gusta, nos
divierte, nos llena de felicidad. La alegría es la
llave para llenarnos de energía por lo que siempre
es bueno encontrar el lado positivo en aquellas actividades
que realizamos porque de ese modo, estamos abriendo la puerta
a la energía evitando drenar nuestro sistema a base
de quejidos y pensamientos oscuros que nos paralizan y sabotean
nuestros intentos de ser felices.
Aún así es muy probable que si el cole no nos
gusta, nuestro sistema energético se "tuerza"
y los conductos por donde fluye nuestra energía, los
meridianos, comiencen a moverse en sentido contrario a su
flujo habitual. Así, nos sentiremos descargados, aletargados
y sin ganas de hacer nada.
Hay tres toques mágicos que podéis aplicar en
cualquier momento del día en el que sintáis
que os quedáis sin energía. Estos toques estimulan
ciertas zonas del cuerpo que harán que varios meridianos
del cuerpo retomen su correcto sentido de circulación
y nos revitalicen. Tarzán utilizaba uno de ellos, cuando
se golpeaba con fuerza la zona central del pecho estimulando
la glándula Timo.
El primer de los toques se aplica golpeando con cuatro dedos
de cada mano a unos dos centímetros bajo el hueso de
la clavícula (ver ilustración). Golpeamos estos
dos puntos de acupuntura con suficiente fuerza unas 20 veces
al tiempo que respiramos profundamente. (K 27 es el par de
puntos de acupuntura número 27 que se encuentra a lo
largo del meridiano del riñón). Estos dos primeros
puntos nos ayudan a revitalizarnos cuando nos sentimos cansados
o drenados energéticamente y nos ayudan a concentrarnos
mejor porque ponen todo nuestro sistema energético
a fluir en la dirección correcta..
Algunos practicantes de medicina energética han comprobado
cómo si una persona está cansada e imparte una
clase por ejemplo, puede transmitir ese cansancio a su audiencia
en cuestión de segundos. Igualmente, se ha comprobado
que cuando miramos a la pizarra y bajamos la vista para escribir
en nuestro cuaderno, podemos drenar nuestro sistema energético
con ese simple gesto ocular por lo que estimulando estos dos
primeros puntos, eliminamos el riesgo de que tal cosa suceda.
Eso nos permitirá asimilar mucho mejor las enseñanzas
que recibamos del profesor y crisparnos mucho menos con él.
El siguiente Toque Mágico afecta a la glándula
timo, en el centro del pecho. En general estimula todo nuestro
sistema energético, ayuda a nuestro sistema inmunológico
y como bien sabía Tarzán, quien lo utilizaba
antes de lanzarse con una liana a resolver los asuntos de
la selva, aumenta nuestra fuerza y vitalidad. Muchas personas
se golpean esta zona cuando sufren una situación de
estrés y es que ésta estimulación les
ayuda a sobreponerse en situaciones a menudo difíciles.
Por último golpeando los puntos del meridiano del bazo,
bajo el pecho a la altura de la primera costilla, elevamos
y armonizamos nuestra energía, ayudamos a eliminar
toxinas, combatimos infecciones, y nos ayuda a metabolizar
mejor los alimentos que ingerimos.
Estas tres series de toques se pueden realizar en cualquier
lugar y momento del día y no requieren más que
un minuto de nuestro tiempo pero los beneficios que obtenemos
son incalculables para tan pequeño esfuerzo.
Otro de los trucos para ayudarnos abordar el colegio con más
ganas y fuerzas no tiene traducción conocida en castellano
y se llama Cross Crawl. Ayuda a que la energía del
cuerpo cruce del lado izquierdo al derecho equilibrando nuestros
dos hemisferios cerebrales. Nos ayudará a sentirnos
más equilibrados, a pensar con mayor claridad, mejorar
nuestra coordinación y armonizar nuestra energía
para que fluya en el sentido correcto y no al revés
drenando nuestras fuerzas.
El Cross Crawl es una marcha exagerada en la que movemos las
piernas y los brazos sin movernos de sitio: lo importante
es que al levantar la pierna izquierda por ejemplo, levantemos
simultáneamente el brazo derecho y cuando cambiemos
de pierna, cambiemos de brazo. Si realizamos el ejercicio
a la inversa, es decir levantando el pie derecho y brazo derecho,
estamos invirtiendo la dirección del fluido energético
y provocando un caos energético que nos hará
sentirnos más cansados. Para obtener los mejores beneficios
de esta marcha exagerada basta con levantar las piernas unas
50 veces, 25 en cada dirección. Si nuestro sistema
está fluyendo correctamente, este ejercicio debería
hacernos sentir con más vigor que antes de empezarlo.
Esperamos que guardéis en vuestras mochilas durante
todo el curso escolar éstos simples ejercicios. Pocas
veces un esfuerzo tan pequeño os aportará tantos
beneficios físicos, mentales y emocionales.
© Bárbara Meneses Montgomery, autora de CQP 1.0,
www.monjeslocos.com
|