Jose Angel Lopez
Los directivos, la organización y el grupo tienen
un papel relevante en el desarrollo y en la prevención
del burnout.
Un Congreso de Psiquiatría recoge este Febrero una
investigación de psicólogos vinculados a la
Universidad de La Laguna.
(Investigación publicada en http://www.psiquiatria.com/articulos/estres/20378/
)
Uno de cada cuatro médicos, enfermeros,
profesores, trabajadores sociales (hombres o mujeres) está
en riesgo de sufrir el Síndrome de quemarse
por el trabajo, o burnout. La importancia
de este síndrome queda bien clara cuando la propia
Organización Mundial de la Salud y la Unión
Europea exhortaron ya hace años a los paises europeos
para que priorizaran la detección, prevención
y tratamiento de ese grave problema. Es más, diferentes
Comunidades Autónomas están poniendo en marcha
lo que llaman PAIME (Programas de Atención
Integral al Médico Enfermo), dedicando varios
millones a esta tarea en conjunción con los Colegios
de Médicos.
El 6º Congreso Virtual de Psiquiatría
Interpsiquis 2005 ha publicado este mes de Febrero unos
resultados encontrados por Psicólogos de Tenerife
vinculados a la Universidad de La Laguna. José Ángel
López Fernández, Félix Pérez
Quintana y Domingo Jesús de la Rosa Díaz van
más allá de la enfermedad o el trastorno que
acaba produciendo el burnout en el trabajador individual,
y que contemplan los actuales acercamientos terapéuticos
de una forma insuficiente. Ponen el dedo sobre un factor
de importancia trascendental en la génesis y desarrollo
de ese síndrome: la organización y los
aspectos psicosociales. Es el dedo en la llaga porque
trasladan el centro de atención desde el trabajador
que se siente estigmatizado como enfermo a las
verdaderas causas del problema, que normalmente no son atendidas.
La experiencia profesional de estos psicólogos
en los campos de consultoría, clínico y laboral,
les permite confirmar desde su práctica cotidiana
los datos del estudio. En ellos aparecen conclusiones muy
interesantes y de obligada atención para los trabajadores
y especialmente para los gestores. Por ejemplo, los directivos
tienen un papel destacado en la correlaciones con el Síndrome
de sus empleados. Esos jefes pueden convertirse en los salvadores
de sus trabajadores si desarrollan los estilos de dirección
y liderazgo adecuados; si no, los condenarán a sufrir
los efectos del burnout, que no solo atacarán a las
personas individuales sino a la propia organización
y al trabajo.
Esta situación se agrava cuando
vemos que en general no hay un gran énfasis en la
preparación para ejercer funciones directivas en
los ámbitos sociosanitarios ni docentes que aseguren
la mejor gestión de sus recursos humanos, incluyendo
la prevención de riesgos laborales entre los que
se encuentra el estrés y el burnout.
El grupo, los componentes psicosociales,
y las recompensas e incentivos son otros de esos factores
destacados en el Síndrome, que tienen mayor repercusión
que el propio trabajo en sí mismo.
Datos de contacto:
José Ángel López jalopez@ull.es
Dr. Felix Pérez fperez@ull.es