Depresión : Atención Médica .


FUENTE: INFOMEDPRESS. 2003;:24-MARZO.

(Extracto)

Uno de los trastornos afectivos más vistos en las consultas del médico general es la depresión, patología que, como recomienda la OMS y suscribe la SEMG, en la mayoría de los casos debería ser diagnosticada, tratada y controlada por médicos generales.En la misma línea, esta sociedad científica asegura que hay que potenciar el diagnóstico de una enfermedad que aunque afecta al funcionamiento global de la persona, tanto o más que otras enfermedades médicas como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares, está significativamente infradiagnosticada. En este sentido, los expertos hablan de lo que se ha denominado el efecto iceberg de la depresión.

Según éste, se calcula que más de la mitad de los pacientes con depresión no acude al médico. De los que acuden, sólo a la mitad se diagnosticará su depresión. De aquellos a los que se les diagnostica, a sólo la mitad se prescribirá un tratamiento. Sólo la mitad de éstos cumplirá el tratamiento. Y de los que lo cumplen, solamente un 70 por ciento, aproximadamente, responderá de forma adecuada. Según la SEMG, de todo esto se deriva que tan sólo un 10-20 por ciento de los pacientes con depresión recibirá un tratamiento adecuado y que son pocos los que son diagnosticados.

En general, se calcula que la incidencia de la depresión oscila entre el 6 y el 10 por ciento de la población con un predominio de algo más del doble si sólo se observa el sector poblacional femenino.La mayoría de estos trastornos depresivos son recurrentes. De hecho, se estima que el 50 por ciento de los episodios tendrá recurrencia en un segundo. Después de este segundo episodio, el 70 por ciento de los pacientes tendrán recurrencia en un tercero, y así progresivamente. Sin embargo, el tratamiento farmacológico actual permite al enfermo responder satisfactoriamente y encontrarse libre de sintomatología entre episodios.

 

Aún así, el 30 por ciento de las depresiones se cronifican.La importancia de llevar un diagnóstico precoz de la enfermedad y aplicar un control adecuado del paciente desde el principio radica, en opinión de los expertos de la SEMG y entre otras cosas, en el hecho que los primeros episodios depresivos suelen ser más sencillos y controlables. Así, después de un primer episodio, si éste dura entre 3 y 6 meses, se calcula alcanzar una la remisión en un 50 por ciento de los casos, mientras que si dura más de 2 años sólo se conseguirá que remitan entre un 5 y un 10 por ciento de los pacientes. Por tanto, para la SEMG, el médico de Atención Primaria, primer eslabón de la escala asistencial, debe disponer de los recursos y la información necesaria para detectar tempranamente los pacientes depresivos que acuden a su consulta. Y entre lo que debe tener claro los especialistas del Grupo de Salud Mental de la SEMG apuntan la necesidad de prevenir estas patologías con medidas higiénico dietéticas y actitudes de vida saludables, "mucho más influyentes", afirman, "de lo que la gente se piensa".

Sin embargo, cuando el cuadro depresivo se complica el profesional de la medicina general deberá valorar la posibilidad de derivar al especialista. Entre otros casos, el "Manual de Habilidades en Salud Mental para Médicos Generales" cita situaciones como presencia de un difícil diagnóstico diferencial, manifestación explícita, por parte del paciente, del deseo de acudir al psiquiatra, cuadro clínico-psicopatológico complejo, existencia de un grave riesgo en la valoración suicida, cuando hay escaso apoyo familiar o cuando el paciente se resiste a la terapéutica habitual.

Transtorno Bipolar

El trastorno bipolar, más que una depresión. Por otro lado, una depresión grave guarda una estrecha relación con otro trastorno mental que, aunque de incidencia menor, su repercusión en la salud del paciente es mayor y, por tanto, estará generalmente controlado por el especialista.

Se trata del trastorno bipolar, un trastorno que afecta a un 1-1,5 por ciento de la población general y que, a diferencia de la depresión, no cuenta con diferencias significativas en lo relativo al nivel cultural o sexo. Según la SEMG, no obstante, el médico general deberá intervenir en ocasiones de urgencia o cuando el diagnóstico no sea conocido. En cualquier caso, esta sociedad científica aboga por potenciar, como medida fundamental, el trabajo coordinado entre el psiquiatra y el médico de Atención Primaria en el control de estos pacientes. El trastorno bipolar es un tipo de trastorno afectivo en el que los pacientes presentan episodios de depresión y maníacos, de modo que, tal como recoge el manual de la SEMG, su manejo requiere no sólo el tratamiento de estos episodios sino la prevención de los mismos. Los factores genéticos son muy importantes en el desarrollo de esta patología y es frecuente que existan antecedentes familiares de la misma.

 

ir Indice. Médicos

volver art. Psicológicos

Acoso Moral

Volver Arriba