"MOBBING en Chile"

por Manuel Muñoz Astudillo

La víctima de mobbing generalmente no se percata de lo que sucede. Se enfrenta a un estado de cosas que la confunde y altera, y no alcanza a comprender que fue lo que hizo mal o donde está el error cometido.
El acoso moral suele comenzar por el rechazo de una diferencia. Eso se manifiesta mediante una conducta al límite de la discriminación: observaciones sexistas para desalentar a una mujer en un departamento de hombres, bromas soeces dirigidas a un homosexual. Sin duda se ha pasado de la discriminación al acoso moral, más sutil y más difícil de advertir, con el fin de evitar el riesgo de sanción. Cuando dicho rechazo surge de un grupo, en el que resulta difícil aceptar a alguien que piensa o actúa de modo distinto o que tiene espíritu crítico.

La violencia moral puede manifestarse en diversos ambientes: escuelas, trabajo, centros comunitarios, vecinales, condominios, etc. Siempre se establecerá un grado de perversión gratuita contra la víctima y los propósitos pueden ser múltiples. Sin embargo, para hablar de acoso moral, no debemos olvidar sus características:

ataque reiterado contra el honor y la dignidad de la víctima;

una prolongación en el tiempo, dependiendo ésta del nivel o gravedad de los actos de hostigamiento, y

la pretensión de aislar al ofendido a fin de lograr más fácilmente este propósito de abatimiento moral.

Estractos seleccionados por M. Parés del libro "Mobbing en Chile"

 

Indice Muñoz Astudillo

Jurídicos

Acoso Moral