La
violencia moral puede manifestarse en diversos ambientes:
escuelas, trabajo, centros comunitarios, vecinales, condominios,
etc. Siempre se establecerá un grado de perversión
gratuita contra la víctima y los propósitos
pueden ser múltiples. Sin embargo, para hablar de
acoso moral, no debemos olvidar sus características:
ataque reiterado contra el honor y la dignidad de la víctima;
una prolongación en el tiempo, dependiendo ésta
del nivel o gravedad de los actos de hostigamiento, y
la
pretensión de aislar al ofendido a fin de lograr
más fácilmente este propósito de abatimiento
moral.