2- Mitos sobre el suicidio

2.1. La gente que habla de suicidarse en realidad no lo hace. FALSO. La mayoría de la gente que comete suicidio o lo intenta ha avisado directa o indirectamente.

2.2. Cualquiera que intente matarse está loco. FALSO. El dolor emocional extremo no es necesariamente un signo de enfermedad mental.

2.3. Si una persona está decidida a matarse nada ni nadie puede impedirlo. FALSO. La mayoría de los suicidas no quieren morir; sólo quieren librarse del dolor emocional y pueden tener sentimientos mezclados de vida y muerte hasta el último momento.

2.4. Una mejora después de una crisis suicida significa que ya no existe riesgo de suicidio. FALSO. Aunque empiece a sentirse mejor, los pensamientos suicidas pueden persistir durante un tiempo o volver a aparecer en determinados momentos.


3- Cuando sucede lo peor: perder a alguien a través del suicidio

- Pueden aparecer una gran variedad de sentimientos, entre ellos culpa, resentimiento, confusión, remordimientos y preocupación por problemas no resueltos.

- Muchos se sentirán culpables pensando que han fracasado a la hora de ayudarle o se reprocharán no haberse dado cuenta. Por desgracia, no siempre puede impedirse el suicidio. Todos somos limitados y no podemos controlar totalmente la conducta de otras personas.

- Permítete sentir el dolor y llorar. Las lágrimas alivian el sufrimiento y ayudan a seguir adelante.

- Es posible que no vuelvas a ser la misma persona. Hay cosas que nunca se superan por completo y tienes que aprender a vivir con eso.

- Permítete sanar tus heridas. No necesitas probarle tu amor llorando su muerte para siempre. Ese amor puede permanecer toda tu vida a través del recuerdo de los momentos felices; aquellos que te hacen sonreír.

- Probablemente te preguntarás por qué. Leer sobre la depresión y el suicidio puede ayudarte a comprenderlo si lo necesitas. Busca información.

- Tal vez necesites ayuda psicológica y también puede venirte bien contactar con un grupo de personas que hayan pasado por tu misma situación.

- Es posible que las personas que te rodean no sepan cómo actuar y prefieran no hablar del tema. Hazlo tú; habla con alguien y expresa tus sentimientos. No los encierres dentro de ti porque entonces pueden pesar demasiado.

Centro de Psicología Virtual CEPVI. Ana Muñoz, directora. Nº colegiada: GR-02267, Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Oriental. Málaga, España.

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