LA VIOLENCIA Y LA DIVERSIDAD DE SUS MANIFESTACIONES

Ponencia presentada en el Foro Social Mundial de Porto Alegre- Feb 2005

de
Lydia Guevara Ramírez

Cuando incursionamos en el análisis del tema de la violencia nos asaltan dudas siempre que debemos llegar a una definición que por demás ha sido ya acuñada por una Organización Internacional reconocida como la Organización Mundial de la Salud que en sus informes anuales mantiene la dada hace varios años y que a continuación señalamos:

La violencia es definida por la Organización Mundial de la Salud como "el uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones".

Esta definición es tan abarcadora que no deja mucho a la imaginación. Incluye todas las manifestaciones posibles de la violencia, desde la colectiva, hasta la individual, desde la global institucional, hasta la internacional, pero siempre, la que deriva de las acciones humanas, ya que la violencia producida por los animales no es el objeto de este trabajo.

Ya es suficiente con la acción personal para dedicarnos a las fuerzas de la naturaleza , lo que nos traería demasiado tiempo para las reflexiones.

Hace aproximadamente 3 años comenzamos a investigar en el tema de la violencia. Nos sedujo el hecho de la poca cantidad de personas dedicadas a dotar de un fundamento científico la existencia de la violencia y las formas de luchar contra ella, a partir del convencimiento, la prevención y las políticas nacionales e internacionales para solucionar los males que provocan los brotes de violencia en el mundo.

Muchos han hablado de esta pandemia. Es tan vieja como la propia humanidad, desde que el hombre es hombre y sobre todo, desde que unos decidieron gobernar, seducir a otros y levantarse por encima del resto, se iniciaron actos de violencia inimaginable.

Ahora se habla de conmociones y sin embargo muchos han olvidado la Santa Inquisición, las religiones que provocaban ofrendas humanas a los dioses, privando de la vida a los seres humanos, el fascismo, las bombas atómicas, el exterminio masivo de seres humanos, las torturas y actos inhumanos contra poblaciones enteras. El genocidio, la esterilización masiva, las guerras, son reflejo de las conductas humanas.

En la cuarta ola de las revoluciones industriales, con el desarrollo acelerado de la informática y las técnicas de las comunicaciones, han surgido formas sutiles de violencia a través de Internet, como los suicidios acompañados, los homicidios para satisfacer apetencias sexuales de monstruos pedófilos y xenófobos, racistas y las mayores aberraciones humanas.

La nueva doctrina de defensa de los Estados Unidos que han extendido sus fronteras hasta territorios que no les pertenecen ni ponen en peligro sus fronteras, han aumentado las manifestaciones hegemónicas imperiales de la violencia. Bajo el manto de la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y por la paz, se lleva a cabo la guerra, se asesina y oprime, se priva a la humanidad de un futuro. El gran filósofo de la guerra, el alemán Clausewitch, insistía que la política es el uso de la fuerza por otros medios, daba una teoría de la guerra muy interesante y que ha sido analizada por otros filósofos, o recordemos al Benemérito de las Américas, Benito Juárez, cuando decía que el "Respeto al derecho ajeno es la paz", para comprender, que hasta que no cese la Filosofía del despojo, no cesará la Filosofía de la Guerra, parafraseando al compañero Fidel diríamos "cese la filosofía del despojo para que cese la filosofía de la guerra".

El hambre, la miseria, la desnutrición, el trabajo infantil, el abuso sexual, la pedofilia, el tráfico de personas, la prostitución, son actos de violencia a los que asistimos día a día y que muchos contemplan sin siquiera sonrojarse, con la naturalidad de los hechos, que por su cotidianidad, ya no molestan ni preocupan.

La humanidad estará a punto de desaparecer en este milenio si no se toman medidas para evitar que los hombres del futuro sean hombres de guerra y no de paz, hombres de guerra y no de trabajo, investigación, hombres del pasado y no del futuro.

LA VIOLENCIA Y LAS POLITICAS NEOLIBERALES

Los hechos que ocurren en un país, en un territorio cualquiera, repercuten en segundos en el resto de los países y a veces amplificado necesaria o innecesariamente en dependencia de los medios de difusión y de la notoriedad que le quieran atribuir.

Desde el 11 de septiembre del 2001 la humanidad cambió pero no podemos decir si para bien o para mal. Consideramos que los hechos ocurridos a partir de esta fechan han sido más negativos que positivos.

El poder hegemónico que se han atribuido los Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo, acompañado por seguidores, a veces voluntaria y otras involuntariamente, o por lo que antes indicamos, en cuanto a la dificultad de vivir aislados, ha ocasionado un daño irremediable al mundo del trabajo, al mundo de los trabajadores, a sus familias, a todos los seres humanos, ya que estamos obligados a aceptar sus designios y sus decisiones sin cuestionamientos, aunque de sus resultados se deriven graves consecuencias cuya repercusión aún no ha sido comprobada del todo.

La lucha contra el terrorismo no debería comenzar a partir del 11 de septiembre. Hay hechos de terrorismo anteriores en la humanidad que sin embargo no han sido recordados como tales, desde el exterminio en masa de los judíos por la Alemania nazi y el desencadenamiento de la Segunda Guerra Mundial que costó solamente a la antigua URSS 20 millones de muertos. A la vuelta de la historia, los antiguos perseguidos y sometidos al exterminio en los campos de concentración utilizan los instrumentos del terrorismo contra el pueblo palestino.

¿Acaso las bombas atómicas lanzadas en Hiroshima y Nagasaki al término de la segunda guerra mundial no fueron un acto de terrorismo? Ah! La diferencia es que se concebía como una medida de garantía del fin de la guerra y no la devastación y destrucción de dos ciudades que todavía hoy tiene sus consecuencias en la población japonesa.

O que decir de la invasión y ocupación de Vietnam que contó con ataques terroristas y el uso de armas químicas en un gran laboratorio humano durante más de 10 años. O la intención de exterminar una nacionalidad completa en Kampuchea. El genocidio es pariente cercano del terrorismo, no están muy alejadas las intenciones que se persiguen con ellas, unas veces cometido por una potencia, otras veces por personas aisladas, por grupos, con pretextos diferentes, incluso llegando al autoexterminio por convicciones religiosas.

Ejemplos sobran antes del 11 de septiembre del 2001, pero ninguno de ellos había sido ejecutado en el territorio del poder hegemónico imperial norteamericano. Y esta violencia colectiva que nos hace vivir en un eterno sobresalto por las respuestas que provoca, hace vivir a la humanidad en un eterno sobresalto del próximo golpe y las injusticias que se cometerán contra población inocente.

La violencia es definida por la Organización Mundial de la Salud como "el uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones".

La definición comprende tanto la violencia interpersonal como el comportamiento suicida y los conflictos armados. Cubre también una amplia gama de actos que van más allá del acto físico para incluir las amenazas e intimidaciones. Además de la muerte y las lesiones, la definición abarca igualmente innumerables consecuencias del comportamiento violento, a menudo menos notorias, como los daños psíquicos, privaciones y deficiencias del desarrollo que comprometen el bienestar de los individuos, las familias y las comunidades.

Siguiendo la definición nos convencemos de que la violencia puede ser lo mismo ejercida contra una población entera como acontece hoy en Irak, o contra grupos o personas, como sucede con la violencia racista y xenofóbica contra los migrantes, la violencia doméstica, fundamentalmente contra las mujeres, los niños y los discapacitados, la comunitaria, la juvenil producto del uso de las armas de fuego que se comercializan como artículos de primera necesidad y las drogas, la escolar, la religiosa por convicciones de esa índole que hace que grupos enteros se autoflagelen o se inmolen incluso en un grave acto de suicidio colectivo contra lo más preciado que tiene el hombre, su propia vida y la de otros miembros de su familia, su grupo y su comunidad, hasta llegar a la violencia en el mundo del trabajo.

¿Pero no se puede considerar también ejercicio de la violencia la que cometen los gobiernos contra sus jóvenes, las mujeres, las poblaciones enteras al negarles el derecho al desarrollo, a la vida, cuando les cierran todas las oportunidades de sobrevivir y los empujan a un mundo violento, sin protección, sin justicia social, en fin, sin futuro?.

Alguien se ha puesto a meditar lo que significa que diariamente exploten 10 Torres Gemelas en cantidad de niños que mueren por enfermedades curables?

La violencia en el trabajo se define de variadas formas , no existen criterios únicos y podríamos comprobar algunas de ellas a continuación:

"Cuando falta el diálogo para desarrollar las relaciones en una forma positiva, las relaciones entre los actores sociales, incluyendo clientes y público se deterioran y se afectan los objetivos encaminados a lograr un trabajo eficiente y alcanzar productividad".

"Cualquier tipo de comportamiento agresivo o insultante susceptible de causar un daño o molestias físicas o psicológicas a sus víctimas, ya sean estos objetivos intencionados o testigos inocentes involucrados de forma no personal o accidental en los incidentes".

"Violencia interpersonal mortal o no, cuando una persona hace uso de la fuerza física o de otros medios con la intención de causar daños, lesiones o la muerte a otra persona".
LA VIOLENCIA EN EL LUGAR DE TRABAJO
"Comportamientos de individuos que amenazan, intentan infligir o infligen un daño físico a otros de forma intencionada".
"Incidentes en los cuales las personas son víctimas de abuso, maltratos o asaltos en circunstancias relacionadas con su trabajo, incluyendo un reto explícito o implícito a su seguridad, bienestar y salud".
"Violencia es el uso abusivo o injusto del poder así como el uso de la fuerza que culmina en sufrimientos, tortura, tratos degradantes e incluso la muerte"
"Es la conducta repetitiva, con efecto acumulativo, que puede llegar a una forma severa de violencia como el acoso sexual, la intimidación, el abuso y el acoso moral"
Convierte un ambiente previamente benigno en un campo hostil, peligroso y nocivo. No es un problema episódico creado por personas sino es un hecho complejo influido por factores sociales, económicos, organizacionales y culturales. Por tanto, hay que entender la naturaleza de la violencia en el trabajo y buscar las vías para prevenirla en el futuro.

Llegamos entonces al entendimiento que se trata de un acto contra el ejercicio de la dignidad y la integridad moral de la persona. Por tanto, atenta contra los derechos fundamentales del hombre reconocidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, otros Pactos y Declaraciones Internacionales, la Constitución de la República y otras leyes. La dignidad e igualdad de los trabajadores en el puesto de trabajo es el bien protegido .

Como nudo fundamental de este trabajo nos centramos en la violencia ejercida tanto por conductas perversas, por actitudes enfermizas, anómalas, como por el uso de la fuerza física, el consumo de drogas, otros alucinógenos, el alcoholismo, como por el desmedido uso de las armas de fuego y armas blancas hasta el descontrolado uso arbitrario y prepotente del poder, lo que me posibilita analizar algunas reflexiones que considero oportunas para un debate.

La primera consiste en desentrañar la influencia de las políticas neoliberales en el mundo del trabajo que causan un crecimiento de la violencia tanto física como psicológica con sus consecuencias nocivas para el desarrollo de la vida familiar del trabajador.

La violencia en el trabajo es un fenómeno antiguo, reconocido desde siempre en las relaciones sociales, pero en la actualidad se ha producido un aumento de los casos de violencia en general, lo que puede ser el resultado de una situación socio-económica en los países, diferenciando obligatoriamente las causas que la generan en el mundo desarrollado y en el mundo en desarrollo porque son otros los males que aquejan y enturbian las relaciones sociales.

La marginalidad, la migración, el desempleo, la precariedad de la vida, la criminalidad, el aumento de la drogadicción, del alcoholismo y otros fenómenos propios de la decadencia humana y provocados por un enfoque neoliberal hacia la sociedad, la privatización de los servicios fundamentales y la ausencia de recursos para acudir a ellos, la exclusión social, hacen que aumente la violencia en general y en el trabajo también.

La organización del trabajo y el medio ambiente laboral pueden aportar elementos importantes para hallar las causas y las soluciones, la participación de los trabajadores y sus representantes es crucial para identificar el problema y para implementar las soluciones, los niveles de gestión y administración de los trabajadores no deben ser subestimados. Puede no existir una fórmula única ya que cada puesto de trabajo tiene una situación individual a considerar por lo que se hace necesario revisar las políticas y programas para reaccionar ante un cambio de circunstancias.

Es tan fuerte la interacción de la situación social con la individual que la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo refleja que 40 millones de empleados están afectados de estrés laboral actualmente en la Unión Europea. ¿Cuántos habrá en América Latina? ¿Tendrá la misma incidencia el estrés y los factores estresantes en el trabajo o habrá otras prioridades más urgentes que en lugar de estrés provocan violencia?

Los niveles elevados de estrés laboral pueden precipitar comportamientos violentos y, a su vez, la violencia en el lugar de trabajo puede ser un importante factor de estrés. Los determinantes del estrés laboral son bien conocidos como Factores psicosociales y de organización. El denominador común es la devaluación del individuo o del trabajo que desempeña, lo que provoca fatiga, frustración y rabia hacia los directivos y compañeros, a quienes se estima desconsiderados, injustos e insultantes .

Respondiendo a la pregunta de las prioridades, podemos señalar que para la América Latina otras son las urgencias a las que debe atender, como flagelos neoliberales en el siglo XXI que generan actos de violencia y a continuación los explicamos:

· la creciente ola de privatizaciones, tanto del sector empresarial productivo, poniendo en manos privadas lo que en su momento constituyó incluso sector público estratégico ( la energía, el petróleo, otras industrias de algunos países) como de los servicios esenciales, cuales son la salud, la seguridad social, la educación, el agua, la electricidad, entre otros, privando el acceso a millones de personas. Esto provoca la urgencia de tener o mantener una fuente permanente y segura de ingresos suficientes en cantidad de dinero para afrontar los gastos de vivienda, educación, alimentación, vestuario y otros.
· El cierre de pequeñas y medianas empresas por quiebra ante la potente inversión foránea de los grandes capitales procedente de las transnacionales más poderosas que en lugar de generar empleos, contradictoriamente provocan desempleo en la cadena mundial de la transnacionalización del empleo, con su cuota de exclusión social y miseria, así como de la fuga de cerebros junto al robo de especialistas para sus casas matrices. Pero la fuga de cerebros influye sobre la migración de la fuerza de trabajo y coadyuva al tráfico ilegal de personas mediante el fructífero y lucrativo negocio de los comerciantes de personas que "garantizan" el paso por la frontera o la entrada "cuasi legal" que posteriormente descubren las fuerzas de inmigración, devolviendo a los ilusos y soñadores a sus territorios de origen. Entonces la migración viene provocada tanto por la falta de empleos como por la propaganda del "American way of life" donde Ud. puede convertirse en millonario con su esfuerzo personal ¡Qué eufemismo!
· El crecimiento de la informalidad generada por el desempleo , el cero crecimiento económico que apoya ilegales formas de crear empleos, a través de la simulación de una relación laboral, la subcontratación, las agencias privadas de empleo, la tercerización, el empleo parcial con salarios más bajos en correspondencia con las horas de trabajo. La informalidad convoca a la explotación del trabajo de mujeres y niños, de personas con necesidad de una especial protección social por discapacidades, como por su avanzada edad o su truncada niñez de juegos y estudios. Los mal llamados niños de la calle son realmente hijos de la marginalidad, la exclusión social, la desregulación, la precariedad en el empleo, las privatizaciones que dan riquezas a pocos y miseria a muchos, cuyas necesidades esenciales siguen esperando por un futuro que no llegará.
· La explotación sexual pasa a ser una forma de empleo para aquellas y aquellos que son obligados al ejercicio de la prostitución desde la niñez hasta la muerte temprana provocada por los abusos a que son sometidos, así como por el círculo vicioso de la droga y el alcohol. Con sus menguados ingresos llevan a su núcleo familiar algo para sobrevivir y tienen determinado grado de aceptación entre los que estiman que no debe proscribirse el trabajo infantil como ayuda familiar. De esta forma enfrentan a los Estados con las ilegales y peores formas de trabajo infantil.

Regresamos al principio de nuestros razonamientos. Las causas que provocan la violencia están dadas en el discurso neoliberal que ha comprometido el desarrollo de la región y que de continuar podrá provocar explosiones sociales de magnitudes incalculables.

TIPOS DE VIOLENCIA

La violencia tiene manifestaciones impresionantes, que se pueden obtener por varias vías:

Por el nivel del que la comete:

- al nivel internacional
- al nivel nacional
- al nivel interestatal
- al nivel supranacional
- al interior del país y de cualquier territorio

Por el motivo que la provoca:

- conflagraciones mundiales
- guerras de alta y baja intensidad
- otros conflictos armados
- hegemonismo
- lucha contra el terrorismo y el narcotráfico
- prepotencia y uso abusivo del poder
- factores psico-sociales
- factores organizacionales empresariales

Por los sujetos que la provocan:

- los propios Estados
- dirigentes de Estado
- otros actores internacionales como las Organizaciones Internacionales
- dirigentes de Empresas
- las transnacionales
- los particulares

Por el acto que le da origen:

- uso de la fuerza física
- uso del poder
- discriminación por diferentes motivos
- miedo insuperable
- error en los actos
- impunidad en las actuaciones

Por los sujetos en los que recae

- hombres y mujeres adultos
- niños y niñas
- adolescentes y jóvenes
- personas discapacitadas
- trabajadores
- estudiantes
- ancianos y ancianas
- personas jurídicas y naturales
- emigrantes
- religiosos
- personas con orientación sexual diferente

Por el tipo de violencia

- violencia física
- violencia psicológica

Por la causa

- mala o deficiente organización social
- riesgos psico-sociales
- necesidad de abaratar costos, reduciendo personal
- flexibilización, desregulación y precarización del trabajo
- desempleo
- privatizaciones
- globalización neoliberal

Por la propia manifestación

- violencia doméstica
- violencia familiar
- violencia de género
- violencia escolar o bullying
- acoso moral o laboral
- acoso sexual
- violencia grupal o comunitaria
- violencia en las organizaciones y grupos de poder

Por el bien que ataca

- la vida
- la integridad física
- la integridad moral
- la dignidad, la honra, el honor y la propia imagen
- la salud mental

Por las relaciones que daña:

- relaciones de pareja
- relaciones laborales
- relaciones estudiantiles
- relaciones paterno - filiales
- relaciones amistosas
- relaciones institucionales
- relaciones estatales
- relaciones gubernamentales
- relaciones internacionales


ENFOQUE JURIDICO Y MULTIDISCIPLINARIO

Estamos en presencia de un estudio multidisciplinario y complejo, en el cual intervienen médicos, psicólogos, sociólogos, antropólogos, juristas, economistas, filósofos, políticos, en fin, las más variadas disciplinas del saber.

Surge cuando falta la comunicación, cuando no existe negociación, cuando en las relaciones que se establecen entre las partes, una interviene con el poder y la otra se subordina por existir una relación de dependencia.

En América Latina cuando de violencia en el trabajo se trata, pocos reconocen el acoso laboral como parte de ella y solamente reaccionan cuando se trata de la violencia física y el acoso sexual, pues son mucho más identificables por sus causas, rasgos y consecuencias y además tienen reconocimiento legal por su inclusión como figuras penales en los Códigos y demás leyes penales de los países.

Independientemente del nombre que se le de, los actos contrarios a la libre expresión de la voluntad en las relaciones sexuales, la intimidación de que es objeto una persona por otra con connotación sexual o que use como fundamento el chantaje sexual, el abuso de autoridad para alcanzar el fin de dominar a la víctima y someterla a su voluntad, llegan a ser de público conocimiento y se logra identificarlos con mayor o menor seguridad. La violencia física deja huellas visibles, las pruebas están a la mano, se les toma de inmediato y por tanto, por el solo hecho de las lesiones que deja en la víctima puede sancionarse al infractor.

Pero la violencia psicológica que estamos estudiando, que tiene tantas variadas manifestaciones que van desde el silencio deliberado, hasta el maltrato de palabra, con gestos y acciones que humillan la dignidad de la persona, que requieren de un tiempo dado para que se comporte como tal y para que deje huellas en la salud mental o física de la persona sometida a la misma, en América Latina no es la regla sino la excepción tan pero tan excepcional que por eso ha sido objeto de estudio principalmente por investigadores aislados, más que por mandato estatal, lo que reafirma la norma y no es la excepción. Se trata de un tema que merece atención por parte de los gobiernos, sin embargo las iniciativas de estudio surgen fundamentalmente de la Oposición o de los Parlamentos.

La definición hallada en la legislación vigente en algunos países, en Códigos de Conducta y en proyectos legislativos, responde al estadio de desarrollo de este tema, o de factores culturales, idiosincrasia regional u otros. Puede utilizarse alguna expresión de alguna ley vigente para argumentar los planteamientos, pero desdichadamente poco se ha avanzado en la región, dando a entender que aún el Gigante duerme y no ha reaccionado a la realidad.

Respetando la verdad histórica, el derecho es posterior al hecho que va a normar. O mejor dicho, no el derecho, sino la legislación, la norma jurídica que debe adoptar el Estado para regular los actos de los hombres. Pero además no puede estar ni por encima ni por debajo del orden social alcanzado, de lo contrario no cumple con su cometido ni su destino. Por tal motivo, si la conciencia social no ha asimilado aún en América Latina que el acoso laboral en el trabajo es un hecho y que debe ser erradicado a través de las acciones materiales y legales, seguiremos asistiendo a la lenta destrucción física y mental de parte de nuestra fuerza de trabajo por la inconsciencia de algunos y por el acomodamiento de otros que esperan a tener todas las condiciones creadas para la adopción de reglamentaciones.

El panorama se complica por la influencia del neoliberalismo en la economía, de lo cual hemos ya tratado, pero no por ello, imposible de seguir recalcando en la responsabilidad que asumen los gobiernos ante estas circunstancias. Las recetas neoliberales impuestas por los organismos financieros internacionales a los países de la región para obtener migajas con vistas a la restauración de un orden anterior, muy difícil de alcanzar en la actualidad, sobre todo con las amenazas de una integración, más desintegradora que con ánimo de unir y colaborar, cual es el proyecto ALCA o sus variantes de TLC bilaterales para romper el bloque negociador de los países, imponen a los gobiernos que apliquen políticas de privatización de sectores otrora estatales "para ganar en eficiencia" y con ello en resultados económicos positivos.

Pero ese crecimiento del sector privado no ha sido ciento por ciento a favor del empresariado nacional, sino a la entrada del capital transnacional que reporta cuantiosos beneficios a sus casas matrices y no en realidad a la maltrecha economía de muchos de estos países. Por tanto la deuda externa crece, el servicio de la deuda es cada vez mayor, impagable a pesar de los millones que se han pagado por los intereses y con tal endeudamiento no puede realmente recuperarse ni crecer ninguna economía nacional.

El Estado es el formal espectador, no participa en la actividad productiva y el derecho es el fiel exponente de lo que en el orden público económico se observa, cada día se desregulariza más, el pacto social adquiere protagonismo especial por encima de la necesaria ley general, considerándose que las particularidades deben ser regidas por las normas locales, empresariales en el entendido de "un traje a la medida". Pero donde el movimiento sindical es débil o no está involucrado en la defensa de los intereses de los trabajadores, se hace cada vez más irrespirable el clima de entreguismo y de favoritismo hacia determinados segmentos de la clase trabajadora.

Así las cosas, el orden público económico, no debe prevalecer aún por encima de un orden público social casi inexistente o incapaz de imponerse ante las situaciones de desprotección no sólo de los trabajadores, sino de toda la población de bajos ingresos y que se resiente cada vez más por la exclusión social.

Su calidad de vida baja, esa calidad de vida que no solamente se refiere a indicadores de salud, educación, vivienda, vestuario, electricidad, empleo y agua potable por ejemplo, sino que nosotros le incluimos la subjetividad dada por el sentido de participación, el libre acceso a todos los servicios y recursos disponibles. Es también respeto a los derechos humanos, la interacción entre los derechos y deberes de los ciudadanos y del Estado.

A continuaciones aportamos información que nos permite identificar el estado de la calidad de vida en América Latina:

La calidad de vida en América Latina .
Sólo el 70 % tiene acceso a los servicios de salud en el caso de los que viven en las ciudades porque los de las zonas rurales es del 42 %.El 21 % no tiene acceso al agua potable.El 41 % carece de servicios de saneamiento.El número de habitantes por médico es 2.6 veces superior al de los países desarrollados.La grave situación de la vivienda ha condicionado el surgimiento de barrios marginales.El desempleo era del 8.4% en 1998, del 9% en 1999 y ya en el 2002 es del 9.5%.El 57% de los trabajadores labra en el sector informal de la economía.El seguro de desempleo es casi inexistente. Se ha privatizado el seguro social

Estado de la salud de la población de América Latina . (1990-2000)
La esperanza de vida al nacer no pasa de los 68 años como promedio.La mortalidad infantil es de 55 por cada mil nacidos vivos 6 veces superior a la de los países desarrollados.La mortalidad de menores de 5 años asciende a 72 por 100 000 .La mortalidad materna es de más de 110 por cada 100 000 nacimientos.

Los servicios educacionales en América Latina.
En pleno Tercer Milenio el 15,3 % de la población adulta es analfabeta.En 1985 9 000 000 de niños entre 6 y 11 años no asisten a la escuela.19 000 000 de jóvenes de 12 - 17 años se encuentran en la misma situación.La deserción escolar es del 40 % antes de culminar el 4to grado de la enseñanza primaria.El 11 % de los alumnos repite mas de un grado.De cada 100 niños que matriculan la escuela primaria 56 no la culminan y se incorporan al mercado de trabajo fundamentalmente al informal. Hay mas de 20 millones de niños sin hogar deambulando por las calles.

Alrededor del 60 % de sus habitantes se encuentran entre la pobreza y la indigencia en tanto el 5 % de la población absorbe prácticamente el 50 % del ingreso

El abismo entre ricos y pobres, según Noan Chomsky se mide en términos del desarrollo humano, ya que mientras más de mil millones carecen de acceso a los bienes requeridos por las necesidades básicas del consumo, el 20% más rico de la población mundial efectúa más de los 4/5 de los gastos totales del consumo privado.

En América Latina existen casi 100 millones de indigentes, o de personas en la extrema pobreza. Los países desarrollados tampoco han escapado al neoliberalismo y cuentan con 37 millones de desempleados, 200 millones no arriban siquiera a los 60 años.

Según estimados de la OIT hay en el mundo 150 millones de desempleados absolutos y otros muchos millones se ganan la vida con un trabajo ocasional, por cuenta propia muy poco productivo o al amparo de otras formas de subempleo y con un crecimiento incesante del sector no estructurado, con trabajos de poca calidad y mal remunerado, quedando excluidos de las estadísticas.

Y si nos referimos a la situación del mundo subdesarrollado podemos señalar que el 41% de la población en edad laboral se encuentra desempleada o subempleada y unos 300 millones de personas dependen del sector informal sin seguridad social ni derechos en caso de invalidez o ante otras contingencias que disminuyan su capacidad laboral. Se considera que uno 80 millones de niños se ven obligados a trabajar, siendo económicamente activos hasta el 25% de los niños menores de 15 años en algunos países.

Existe un conjunto de factores que desde el medio ambiente agraden al hombre o influyen sobre él, positiva o negativamente en su accionar como ser biopsico-social.

Nos referimos a los que tienen acción positiva como son la educación general, la salud, la seguridad social, la vivienda decorosa, el agua potable, la electrificación de la vivienda, otros servicios esenciales, la tecnología, el medio ambiente sustentable, el empleo productivo y remunerador y otras son las acciones negativas ente las cuales destacamos la violencia en todas sus manifestaciones, los desequilibrios en el desarrollo, la desregulación y la política de privatización.
Por eso, aquel que quiera llegar a conclusiones sin fundamentarlas en el derecho y la economía no tendrá resultado, porque la vida se debate entre dos realidades, el orden público económico y el socio-jurídico. Nótese que situación enfrentamos ahora en que el fenómeno existe, pero el derecho no lo tutela en una norma y por eso asistimos a la impunidad de los agresores, que no son transgresores de la ley porque no existe, aunque sí de un orden fijado entre los seres humanos.
Si el derecho, como decía Marx, es la voluntad de la clase dominante erigida en ley, hagamos entonces que esa clase dominante se vea obligada a adoptar la norma jurídica en que se determine que hay violencia psicológica cuando hay un uso ilimitado, abusivo, ilegal e ilegítimo de un poder legítimamente conferido a la administración como potestad de mando y que cuando se abusa y se llegan a las aberraciones de intimidación, maltrato, acoso, humillación, contra aquellos derechos "inespecíficos" porque son invisibles, inmateriales, estamos en presencia tanto del desconocimiento, como del irrespeto de los derechos humanos.
Reitero, que a falta de norma hay principios y que los principios generalmente aceptables de no discriminación, igualdad de trato y oportunidades, respeto a la dignidad, son derechos humanos y que la violencia psicológica también por el derecho tiene un contexto multidisciplinar, porque lo mismo puede verse por el derecho penal, el civil, el administrativo, el constitucional y el laboral.
Incluso podemos llegar a la siguiente manifestación de hechos que posibilitan el reconocimiento de la necesidad de afrontar el acoso en el trabajo.

1. Existe tipicidad jurídica
2. Se puede definir un tipo de conducta violatoria del orden laboral
3. Constituye forma de solución violenta de un conflicto laboral.
4. Existe el deber de proteger la salud de los trabajadores
5. La administración debe resarcir por daños a la salud y la integridad.
6. Se puede tipificar como ilícito administrativo y penal.

Siguiendo en el hilo del pensamiento, no podemos referirnos solamente cuando hablamos de violencia institucional, a la pública, la que se comete en las entidades estatales, olvidándonos que a partir de la gran ola de privatizaciones que ocurre en toda la América, con la sola excepción de Cuba que no ha entrado en esa carrera privatizadora, el gran sector de las empresas privadas y el capital transnacional también provoca situaciones de acoso y de tensión en las relaciones laborales cuando se cometen actos de abuso de poder y autoridad y donde ya ni siquiera es el empresariado nacional el que se impone a base del hostigamiento y la humillación de los trabajadores.

Cualquier análisis de temas tan sensibles debe ser multifacético y más abarcador. Si nos referimos solamente a la violencia institucional pública es posible que nuestros detractores y hasta nuestros partidarios consideren que estamos insistiendo en seguir despojando al Estado de funciones y actividades, que deje en manos privadas toda la economía, y sin embargo estas manos precisamente son tan o más violentas, hostigadoras, aunque el ropaje de que se vistan las presente como más suaves y más amigas, colaboradoras y quien sabe cuántas cosas más.
La violencia psicológica en el trabajo tiene variedades, no lo dudo, la OIT marca las coacciones y el acoso psicológico. Imagínense que acoso psicológico fuese entonces diferente a acoso moral y a mobbing.
Estas diferencias se presentan cuando el fin último que se persigue tiene connotaciones que pueden ir desde hacer sufrir a la víctima o lograr que ésta abandone el campo de batalla, en el mejor sentido de la palabra o quien sabe si realmente es un campo de batalla, para evitar las lesiones a su salud. O también por el comportamiento del agresor y su perfil psicológico. Entonces llego a pensar que las definiciones se pueden caracterizar de acuerdo a la especialidad que se trate, si las hacen los juristas, los antropólogos, los sicólogos, los sociólogos o los médicos.
Entonces los matices hacen aparecer esas imperceptibles diferencias. En su momento mantuve que acoso sexual podía ser la especie del género acoso moral y ahora ratifico que pudiese ser cuando acoso sexual sea una variante del acoso moral utilizando como elemento el sexo y cuando el fin último que se persigue es el abandono de la víctima y no gozar de un privilegio o saciar un deseo. Entonces el acoso sexual es otra conducta más dentro de las violencias en el trabajo.
Fíjense que OIT reproduce un cuadro de conductas con el genérico de "Violencia en el trabajo", dice que son física y psicológica pero no se atreven a diferenciar del cuadro, cuándo hablamos de violencia psicológica y cuando física, porque cabe preguntarse: Cuando la violencia psicológica causa un daño físico y palpable en el ser humano como una lesión física, pudiéramos decir que estamos a un paso de la violencia física: La violencia física es porque toca el cuerpo de la víctima? Y la psicológica porque solamente atañe a la psiquis del ser humano?
Sigo por tanto con mis definiciones en el entorno jurídico y con el análisis magistral de María José Blanco Barea que he sostenido hasta ahora: la violencia en el trabajo es el resultado de factores individuales y colectivos, de un enfoque social determinado, de factores culturales, económicos, políticos, no solamente de la conducta aislada de un individuo, porque si lo vemos de esta forma llegaríamos a la conclusión de que quitando al hombre terminamos el conflicto, como dice el pueblo: "muerto el perro, se acaba la rabia".
Se va uno y viene otro, porque hay factores al nivel societal que cambian la conducta del ser humano, y así tenemos que con un efecto multiplicador se puede observar los resultados de las políticas neoliberales en la desregulación, la precarización, la exclusión social y la marginalización y todo esto genera violencia. La violencia al nivel social va desagregándose en violencia grupal y familiar, hasta llegar a la violencia en el entorno escolar y en el entorno laboral y entonces lo que en un momento es causa se vuelve consecuencia y viceversa. Espero que estas reflexiones sean comprendidas.
La definición de violencia que da OMS se adentra en los factores socio-culturales, económicos e idiosincracia de cada pueblo. Por eso es imposible con un solo texto abarcar los problemas. No piensa igual del "mobbing" el trabajador europeo de diferentes países, digamos por ejemplo, de Suecia o Alemania, que el trabajador brasileño, argentino o cubano. Y por qué? Porque tienen situaciones diferentes y enfoques diferentes del problema. Un ejemplo: lo que es un piropo para las españolas y las cubanas, cuando es de buen gusto y dicho con agrado, es un cumplido y es bien recibido, hasta quien sabe si provoca una sonrisa de asentimiento. Sin embargo para la sueca, la suiza y cualquiera otra mujer nórdica o hasta alemana o inglesa, es un atrevimiento, un motivo de acoso sexual. En un entorno tan agresivo, no se puede pensar igual. "Dicen que el hombre piensa como vive" y parte lleva razón.
El acoso en si se trata del ejercicio fraudulento del poder porque como se ha señalado en infinidad de ocasiones, se trata de un fraude de ley, un cumplimiento de una ley haciendo caso omiso de otra y que fundamentalmente es el respeto a la dignidad humana y a la integridad física y moral del otro a quien se acosa y si se quiere hablar de otras leyes, "más palpables", se está violando el contrato de trabajo, porque no se da posibilidad de cumplir el contenido del trabajo para el cual se fue contratado a partir del abuso de poder y del acoso que sufre el trabajador que le impide desplegar sus fuerzas y sus iniciativas y le provoca en su nivel más acabado, reiteradas ausencias al trabajo.
Pero está el acoso para si, que ya entonces se trata de aportarle una cualificación al acoso en si, quiere decir, que ya se acosa por el solo hecho del disfrute que siente el perverso acosador con el sufrimiento de su víctima, previendo el fin último del abandono del trabajo. Y también está la consecución del objetivo dado en el beneficio propio que se hubo de trazar como meta y que logró en el momento en que el acosado abandona "el campo de batalla" .
Creo que una concepción del acoso que incluya efectos directos-sobre la víctima- y derivados-sobre el colectivo de trabajadores de la empresa- puede ser un "engorro" jurídico -puesto que los efectos derivados probablemente solo son demostrables muy a posteriori-. Pero incluso así, pienso que es el enfoque correcto.

Los efectos colaterales son importantes y es muy cierto. Pero ateniéndonos como juristas a la teoría del derecho laboral, se trata de una relación jurídica bilateral entre un trabajador y un empleador y en esa relación jurídica donde existen obligaciones y derechos que se "enfrentan" en el mejor sentido de la palabra, o en el peor llegado el caso del acoso, los terceros intervinientes no forman parte de la definición para poder encontrar los elementos del acoso.

Se define perfectamente que es una relación dentro de la relación jurídica verdadera, que se basa en el fraude de ley, pero los terceros son testigos, no son los sujetos principales de la relación.

Cuando se trate del mobbing o acoso horizontal me dirían que ya intervienen varias personas como acosadoras, pero no obstante de lo que se trata ante el Tribunal es de las obligaciones y derechos del trabajador y del empleador que es el que responde por la relación. Este otro elemento debe ser analizado a la luz de una demanda civil, pero no dentro de la relación jurídico - laboral aunque se haya ocasionado durante el ejercicio del trabajo. Son elementos accesorios que coadyuvan y complementan el cuadro de acoso, pero no son el acoso en si.
El acoso laboral es el ejercicio arbitrario y desmedido del poder que ejerce una persona sobre otra, pueda ser poder legítimo o que lo ostente por reconocimiento, ya que hay personas que tienen el poder de control de personas sin ser superiores jerárquicos, sino que son fuerzas existentes en las Empresas y que con ellas hay que trabajar y luchar.
Hemos leído infinidad de trabajos científicos, artículos de corte divulgativo, sentencias judiciales, investigaciones, y otros, lo que nos ha permitido llegar a una definición propia para reconocer el acoso moral en el trabajo: "Conducta individual causalmente relacionada con el trabajo, en que se atenta contra la integridad moral y desempeño personal de un trabajador en su relación laboral y que por tanto requiere de la aplicación de una sanción a tenor de la legislación laboral vigente, de la conducta violatoria de la ley para restablecer el orden laboral quebrantado, con independencia de su perseguibilidad penal".
Siguiendo en el análisis de tan importante tema, también consideramos que en una organización pueden cumplirse todas las funciones del trabajo, sin que haya deficiencias en la ejecución de las funciones productivas y organizacionales y sin embargo, por ser un ente biopsico-social, y encontrarse en un colectivo de personas, en el acosador se presenten aquellos matices de carácter y de conducta que influyen sobre otras personas en momentos de crisis económica, cuando hay que determinar una reducción de personal, cuando hay que estimular a un miembro del colectivo por un trabajo destacado, etc.
Hemos confrontado dificultades con la terminología en virtud de que algunos estudiosos plantean que no se puede identificar bajo el término de acoso moral, las acciones de acoso laboral y entonces nos preguntamos: cómo poder delimitar que acoso moral es solamente la relación entre personas y que el acoso laboral es una política de empresas.

Esto nos podría llevar a conclusiones falsas porque podrían presentarse empresas libres de acoso laboral donde se manifieste el acoso moral por las relaciones interpersonales y empresas en que las personas se lleven de maravillas, sin embargo por tener una organización enfermiza el ambiente laboral esté enrarecido y aparezcan síntomas o reflejos de acoso laboral sin que se presente una conducta individual que lo provoque o motive. Cómo culpar a la tecnología y al ambiente sin que la persona participe.

En el enfoque multidisciplinarios, llamamos la atención de médicos, psícologos, juristas, antropólogos, sociólogos para evitar que caigamos en trampas y en falsedades. Aparecerá quien halle el hilo de la madeja y la desenrede? Porque en cualquier momento los tribunales se aferran a estas posiciones y se juntan entre ellos y las mutuas y los médicos y no aparecerá acoso laboral sino mobbing como relaciones interpersonales y tendrá que irse a la vía civil para resolverlas.

Esto nos debe poner en alerta, preocuparnos para que los estudios nos aporten las conclusiones debidas. La definición, que es el ropaje externo no puede derivar en un embrollo, en una confusión, sino que es probable que aquellos que nos encontramos en el estadio inicial o nos encontramos bajo la influencia de otros factores del desarrollo y de la economía entendamos por violencia psicológica el todo y sus manifestaciones sean la intimidación, el hostigamiento, la humillación, hasta llegar a las variables de acoso laboral y moral, donde influya la repetitividad de la acción por el devenir del tiempo.

Insistimos que la repetitividad es importante, pero lo principal es la gravedad de la acción, o sea, cómo influye esa conducta nociva en la salud mental del trabajador sometido al acoso y si ese daño es reparable o irreparable.

Por mobbing, acoso moral, asedio en el trabajo, acoso laboral, hostigamiento en el trabajo, muchos más todavía hay hasta llenar la lista más inmensa según se trate de español, francés, inglés o portugués, habría que entender muchas conductas desde hostigamiento, afán de molestar, dañar la salud, la integridad física y mental, la imagen de un trabajador valiéndose del poder y en algunos casos de la complicidad de los testigos mudos, ya que no siempre se trata de un acoso vertical descendente, o sea del jefe al subordinado, sino que puede ser a la inversa u horizontal.

Soy totalmente partidaria del tema legal por mi propia formación jurídica y sobre todo que las regulaciones legales no existen si antes no existen los problemas que deban ser sujetos de normación jurídica.

Base y superestructura, esa es la situación. Pero además el carácter multidisciplinario es necesario. Ya no se pueden ver las cosas divorciadas y separadas, so pena de pecar de incautos y de incompletos en nuestros análisis. Es imposible que lo jurídico no vea que se trata de un problema psico-social y que los psicólogos y los médicos no se preocupen porque el problema tenga una envoltura legal, de lo contrario la persona no tendría un sustento técnico para solicitar el respeto de sus derechos y el reconocimiento de sus pretensiones.

Otra cosa es la dosis de burocracia, tardanza, tozudez y demás que le ponemos las personas a las cosas. Cómo nos atrincheramos en criterios que no tienen validez por el solo hecho de que consideramos que así deben ser y no oímos al resto. Los jueces tienen que basarse en los criterios de los peritos y nosotros no podemos nunca perder la visión de futuro y defendernos hasta el final.

No he tenido la desgracia de ser una acosada individual en una relación de trabajo. Pertenezco a los acosados en una relación social colectiva, en que por una política de estado, la violencia internacional quiere hacer mella de la calidad de vida de todo el pueblo cubano, mediante un bloqueo incesante, que dura 45 años y que erosiona la salud, la alimentación y otros indicadores de la vida de la sociedad.

Sin embargo no hemos perdido la esperanza, no desconfiamos de todos los que se acercan a darnos sus opiniones, valoramos el apoyo y solidaridad que muchas veces falta al que se encuentra acosado. En nuestra situación de acoso se violan normas internacionales, nacionales, que marcan y sustentan las relaciones entre Estados y sin embargo, el acosador no cumple el mandato del Organismo Internacional. Por tanto, la ley es importante, pero no todas las leyes se basan en las normas de derecho, y cuando digo normas de derecho me refiero a principios, fundamentos y doctrina y como no responden a ellas, perecen por el transcurso del tiempo, sin que se haya cumplido el objetivo primario de servir a la defensa de la persona lesionada.

PLATAFORMA JURIDICA INTERNACIONAL

Permítasenos llegar al próximo paso de esta reflexión sobre los derechos en las relaciones laborales. El Patrimonio Jurídico en la dimensión social abarcado por el Constitucionalismo Social de la América Latina está integrado por un conjunto de Normas, Acuerdos, Tratados y demás documentos de carácter internacional, que sin ser excluyente sino meramente enunciativo toma en cuenta los principios generales del derecho y los derechos humanos que pueden ser utilizados para sustentar cualquier demanda. Estos son:
1. Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948)
2. Declaración americana de los Derechos y Deberes del Hombre (1948)
3. Carta Internacional Americana de Garantías Sociales ( 1948)
4. Carta de la Organización de Estados Americanos ( 1948)
5. Declaración relativa a los fines y objetivos de la Organización Internacional del Trabajo (1944)
6. Constitución de la Organización Internacional del Trabajo (1945)
7. Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales (1966)
8. Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos ( 1966)
9. Convención Americana sobre Derechos Humanos ( 1969)
10. Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (1979)
11. Convención sobre los Derechos del Niño (1990)
12. Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer "Convención de Belem Do Para" (1994)
13. Declaración de Principios y Derechos Fundamentales de la OIT (1998)
14. Declaración Socio - Laboral del MERCOSUR ( 1998)
15. Protocolos complementarios a la Declaración Socio - Laboral del MERCOSUR (1998)
16. Acuerdo De Cooperación Laboral del TLCAN ( 1994)
17. Carta de los Derechos Fundamentales del MERCOSUR (1993)
18. Convenio Multilateral de Seguridad Social del MERCOSUR
Y la lista se completa en materia de bioética y relaciones humanas con un conjunto reciente de convenios y declaraciones cuales son:

1. Declaración del genoma humano
2. Carta de derechos en genética
3. Carta de los Derechos fundamentales de la Unión Europea
4. Convenio sobre los Derechos Humanos y la Biomedicina
5. Declaración de Bioética de Gijón
6. Declaración de Mónaco
7. Declaración ibero-latinoamericana sobre derecho, bioética y genoma humano
8. Declaración Universal de los derechos de los pueblos
9. La Carta de la Tierra

Significa que no es necesario adoptar nuevos documentos regulatorios, todo está escrito y dicho, solamente hace falta cumplirlos.

A pesar de que el Derecho Internacional genera obligaciones jurídicas para con los estados miembros, es preciso detenerse en el papel del Estado en la regulación de las normas nacionales, ya que el derecho internacional no tiene la misma eficacia que el ordenamiento interno de los países, pues está dentro del derecho soberano de los Estados acogerse o no a sus disposiciones. Por ello es a partir de las legislaciones nacionales, y más concretamente de las Constituciones Nacionales y de las normas que la apliquen, como han de construirse sistemas efectivos

De esta forma, las cláusulas generales a esgrimir son:

o Deber de respeto a la dignidad de la persona del trabajador;
o Prohibición de abuso de autoridad y del poder,
o Exigencia de la buena fe en las negociaciones y en las relaciones;
o Deber del empleador de propiciar la protección eficaz de la salud laboral
o Otros preceptos concretos que integran este emergente riesgo profesional en el Derecho Positivo


¿Qué derechos se vulneran? Podríamos señalar a modo de ejemplo, sin ser excluyentes, los siguientes:

o DERECHO AL HONOR (contra la reputación personal y la autoestima del trabajador por injurias, ridiculización ante el grupo por su aspecto o sus gestos).
o DERECHO A LA INTEGRIDAD MORAL (cuando se detecta una estrategia de violencia verbal, quizás de baja intensidad pero recurrente y prolongada, como gritos, insultos, críticas, amenazas verbales, acompañada o no con violencia física por ejemplo amenazas, maltratos).
o DERECHO A LA LIBERTAD DE CONCIENCIA: se manifiesta en los ataques a las actitudes de la víctima, desprestigio de sus convicciones políticas, religiosas, incluso obligar repetidamente a alguien a ejecutar tareas en contra de su conciencia
o CONTRA LA DIGNIDAD PROFESIONAL, al ordenar trabajos de inferior calificación, por debajo de la capacidad, cuestionar las decisiones técnicas, desconocer los méritos, etc.,
o DERECHO A LA COMUNICACIÓN, contra la libertad de expresión e información al romper las redes de comunicación, produciendo aislamiento profesional y personal, restricciones a la participación.
o COMPORTAMIENTO DISCRIMINATORIO, cuando se trata de trabajadores extranjeros, cuando la administración solicita exámenes médicos reiterados a trabajadores con discapacidades, mofarse de personas con deficiencias físicas, burlarse del origen étnico o nacional, la xenofobia, racismo, etc.


CONCLUSIONES

La salud mental y la seguridad en el trabajo no forman parte del concepto de trabajo decente ni de la Declaración de OIT sobre principios y derechos fundamentales, por tanto podríamos pensar que no es prioridad del mundo desarrollado, ni menos del subdesarrollado, alcanzar la identificación, prevención y erradicación de todas aquellas manifestaciones en los trabajos que provoquen humillaciones, hostigamiento, violencia etc, ya sea acoso moral o simplemente violencia física o psicológica. Para eso habrá más tiempo y la lucha tendrá que ser larga. Ciertamente en el camino caerán los mártires de siempre, pero por ahora no hay otra salida.
Hace un tiempo hube de elaborar una ponencia relativa al análisis de la teoría de la culpabilidad, vista como la culpa y el dolo, siempre la culpa como negligencia, o impericia, o sea sin el aspecto volitivo de causar el daño y el dolo como la intención. En este trabajo lógicamente me pronuncio en las relaciones laborales, por indagar siempre qué produjo el hecho en el ambiente laboral para delimitar la exigencia de la responsabilidad. La responsabilidad en el derecho de trabajo incluye la responsabilidad disciplinaria y responsabilidad material, siendo ésta última la indemnización a la empresa por daños y perjuicios causados en el ejercicio del trabajo o en ocasión del desempeño del mismo a los bienes de propiedad de la empresa. Existe tres formas de exigir responsabilidad: la reposición del bien, la reparación del bien y la indemnización monetaria y como siempre, no está la reparación del daño moral, porque en este caso no estamos hablando claro está de un bien de propiedad de la empresa, sino muy personalísimo.
La institución de la responsabilidad material se aplica para los daños causados a la propiedad estatal, por tanto siempre se refiere del trabajador a la persona jurídica. En el caso de la persona jurídica hacia la física, dígase de empresa o empresario en puridad hacia el trabajador cuando le ocasiona un daño, habrá reparación del daño pero tendrá que ser por la imposición de una medida disciplinaria que le aplique el superior jerárquico del causante del quebrantamiento del orden y en la sanción podrá estar como accesorio dar a conocer al colectivo de trabajadores la medida y que se pida perdón al o la ofendida. O sea que se utilizaría la vía administrativa en todo caso por parte del superior jerárquico hacia su representante. Y el trabajador tendría al menos la oportunidad de ver aplicada la exigencia de responsabilidad disciplinaria.
Entre la teoría de la responsabilidad material y la responsabilidad penal se pueden hallar relaciones, ya que la conducta personal del infractor, así como la trascendencia del hecho y el daño causado, son importantes para la exigencia de una u otra, pues a veces se exige responsabilidad material por la escasa entidad del bien dañado o perdido.
Cuando hablamos de culpabilidad hay un nexo causal enorme entre la culpabilidad y el resultado de la acción y si se causa un daño a una persona y se hace con intención de causarlo, o sea, el fin último era lograr el objetivo del acoso moral, que la persona abandone y no exija nada, entonces hay que exigir responsabilidad plena al causante del hecho, pero si es inimputable por cualquiera de las causas que los juristas conocemos, entonces la exigencia de la responsabilidad se diluye.
Si se trata del empresario, por ser una persona jurídica con capacidad para obligarse en sus actos, no puede ni siquiera insinuar inimputabilidad o inexistencia de culpabilidad y esto se puede analizar en su multidisciplinariedad, tanto desde las diferentes ramas del derecho, como desde la medicina, la psicología, la sociología y demás.
En cuanto a la culpabilidad, hay que probar que existió la intención de provocar el resultado, aunque por haber sido sin intención no quiere decir que el acosador no responda, pero el resultado es menos agravado.
Por último, recordemos que la indefensión jurídica puede aparecer tanto cuando no haya legislación escrita, como cuando habiéndola, no se haya divulgado y por desconocimiento no se aplique, incluso por los operadores del derecho.
Nos sentimos responsabilizados en esta batalla contra el acoso moral por la labor informativa, formativa, por el esclarecimiento de las conductas y sus resultados para continuar con nuestra meta:
"CAMINANTE NO HAY CAMINO, SE HACE CAMINO AL ANDAR"


(Nota final de responsabilidad)
El presente trabajo ha sido elaborado a partir de los debates en que hemos participado en la Comunidad Virtual de Violencia Psicológica, enlace externo de OMS, de la lectura de reflexiones de nuestros colegas, de libros y otros documentos, incluso legislación internacional y nacional de diferentes países, de ponencias publicadas en sitios de Internet y presentadas en eventos internacionales por mi misma, con lo cual salvo cualquier mención a experiencias de otros investigadores, que en ningún momento pueda observarse como desconocimiento a sus valiosas informaciones.
En estas ponencias personales que han servido de fuente y fundamento está la relación completa de los autores que me han servido de inspiración en mis reflexiones y argumentaciones.


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