Estimada
Marina:
Recibí los mensajes de tu petición de que
sea publicado mi caso. Aun estoy en "litigio"
en el Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Chihuahua,
se me aplicó una sanción injusta de un mes
de suspensión en
una resolución incongruente, ya que las consideraciones
apuntaban al cese definitivo y en los resolutivos se me
aplica el castigo mencionado. Se trata de una sentencia
que me afecta porque es parcial, carece de argumentos juridicos
válidos y de fundamentos legales. Es una sentencia
dictada en un procedimiento en el que me fue negada la garantia
de audiencia y el derecho a la defensa. Sin pruebas legalmente
obtenidas. En ella se establece que maltrato a al personal
bajo mis ordenes, a mis compañeros jueces y hasta
a los magistrados.
Me causa grave daño moral pues ataca direcamente
mi reputación profesional y también humana.
Es una resolución en la que algunos Magistrados dieron
la batalla por protegerme del cese y tuvieron que hacer
concesiones politicas en favor del Presidente del Supremo
Tribunal de Justicia Licenciado José Chavez
Aragón debido al principio de autoridad que en nuestro
país se expresa fuertemente.
Claro se trata de la autoridad por si misma, solo por el
hecho de tener un nombramiento, no basada en razones y fundamentos
legales.
Al
introducirme a la página que tienes sobre mobbing
y leer el primer párrafo encontré que yo he
venido padeciendo una campaña de desprestigio basada
en "rumores" malignos sobre supuestos problemas
emocionales y graves atentados a mi vida privada.
Esta campaña se acrecentó cuando solicité
participar en el Concurso para la elección de Magistrado
Civil Regional con sede en esta Ciudad Juárez, Chihuahua
y creció aun más cuando quedé en la
terna para la elección siendo la candidata con mejor
perfil académico.
La Constitución de Chihuahua dice que en igualdad
de condiciones seran preferidos para la elección
de magistrados los jueces que hayan desempeñado su
cargo en forma proba y eficaz, debiendo considerarse también
sus antecedentes académicos.Estoy titulada en dos
maestrias y actualmente curso la maestria en procuración
y administración de justicia. Tengo once años
en el Poder Judicial y siete y medio de Juez. Sin embargo
el Congreso del Estado eligió a un Abogado que no
tenía carrera judicial y solo el grado de licenciatura.
Considero que se me discriminó por razón de
mi sexo.
En
la decisión del Congreso influyó una serie
de fuertes rumores desatados en mi contra respecto a mi
supuesto mal carácter y problemas emocionales de
mi parte, también rumores acerca de mi vida privada
y comportamiento sexual. Los diputados justificaron su decisión
en base a estas calumnias e ignoraron los datos objetivos
de mi preparación y que al haber recibido un juzago
con rezago al ser electa juez, puede ponerlo al dia en ocho
meses proximadamente y mantenerlo asi durante todo el tiempo
que he ejercido mi cargo.
He padecido daño moral tan severo al grado de que
a veces me siento deprimida, devaluada.
Mi fe en el derecho y la justicia se ha venido deteriorando
aun antes de que yo padeciera en lo personal este problema,
cuando observaba la negligencia en las investigaciones de
las mujeres asesinadas.
Siempre expresé ante abogados y mis superiores mis
criticas a la forma de tratamiento que las autoridades daban
a esta problemática. Aunque soy una Juez Civil y
no penal me preocupaba fuertemente esta cuestión.
En este contexto tenía este un pensamiento en mi
mente: si no puedes tansformar todo el sistema de administración
de justicia, trata de transformarlo solo en el espacio que
te es permitido, esto es en el Juzgado que tu diriges.
Fuí severa con la malas practicas en la administración
de justicia. A veces los problemas de ésta no necesarimente
provenien de la mala conducta de los jueces, sino de quienes
estan en niveles inferiores de la administración
de justicia, otros funcionarios e incluso los empleados
quienes actuan como pequeños "juecesitos"
y pretenden imponer sus reales aprovechando la función
pública para lucrar indebidamente. Tengo la filosofía
de que debe haber cero tolerancia a los grandes y pequeños
vicios de la administración de justicia. Ello me
ocasionó antipatias y resentimientos que ahora estoy
cosechando gracias a que el Presidente del Supremo Tribunal
de Justicia en lugar de apoyar mi trabajo me tiene un odio
enfermizo y me quiere correr.
Aun despues de la resolución dictada en mi contra,
me denosta, públicamente en los medios de comunicación
diciendo que soy una persona prepotente y falta de sensibilidad,
que trato mal a mi personal, a los jueces y magistrados.
Debo decir que hay otro Magistrado, electo recientemente,
con el cual he tenido problemas debido a que me presionó
en un asunto de interés de un político en
ejercicio aqui en Ciudad Juárez, mismo que estaba
acosando con un asunto simulado a un anciano y su familia.
Yo dicté sentencia absolutoria por ser lo adecuado
conforme a derecho y el la revocó para beneficiar
al politico. Como el sabe que yo lei su resolución
se encuentra inquieto e intenta eliminarme del sistema porque
si yo revelo publicamente este caso le puede perjuidicar
para su ratificación a los tres años de su
elección. Este magistrado me amenazó telefónicamente
de que actuaría en mi contra y me dijo textualmente:
"Yo conozco todo lo que se habla de su vida privada
en los pasillos del Distrito Bravos". Desafortunadamente
no tengo pruebas de este hecho pero bajo protesta de decir
verdad afirmo que fue asi.
El Sindicato de Trabajadores de Burócratas ha influido
fuertemente por mi cese, convenció a un grupo de
mis empleados sindicalizados para que hicieran una queja
en mi contra acusandome de malos tratos y que yo les decía
palabras como "corruptos", "transeros",
"centaveros", "huevones" y otras barbaridades
que jamas he dicho a ninguna persona. De esa queja no se
me corrió traslado, ni se me perimitió demostrar
la negligencia, falta de cuidado y otras conductas indebidas
que acostumbran realizar estos empleados, a quienes he pretendido
cesar, sin que el Supremo Tribunal lo permita, ya que siempre
se encuentran comprometidos con el Sindicato
debido a que cuando hay campañas para cargos de elección
popular manejan al personal sindicalizado en favor de tal
o cual candidato.
A un funcionario negligente lo cesé y ahora que estoy
sufriendo el castigo injusto de un mes de suspensión,
el Presidente del Supremo Tribunal de Justicia lo reinstaló
en su cargo. Este funcionario en lugar de
dedicarse a cumplir su trabajo se dedicaba a agitar en mi
contra al personal sindicalizado y esta vinculado con el
Secretario General del Sindicato de Burócratas. Al
mismo tiempo que a mi me castiga, reinstala a quien yo cesé
y hace declaraciones en la prensa amenazando con despedirme
cuando dice que al concluir el mes de suspensión
seré reinstalada en mi cargo pero se me hará
un "diagnóstico" y si no he cambiado seré
cesada.
La campaña de desprestigio arrecia y se traslada
a los medios de comunicación y yo me encuentró
cada vez más dañada, pues a nadie interesa
los datos objetivos, solo los rumores, las opiniones infundadas.
Me sobrepongo gracias al apoyo de mi esposo y mi hija y
de algunas organizaciones de mujeres y de abogados que han
expresado sus opiniones positivas de mi trabajo.
También me sobrepongo pensando que a mi se me ha
atacado en mi honor, pero a mucha mujeres se les ha privado
de su vida.
Entonces hay aun tareas por realizar en pro de la justicia
en cualquier trinchera. Puedes publicar esta carta pues
bajo protesta de decir verdad te digo que su contenido es
verídico.
Te envío un abrazo.