Una
inmobiliaria denunciada por acoso deberá reformar
el edificio
El juez obliga la empresa a efectuar una desratización,
rehabilitar las instalaciones de agua, gas y luz y aplicar
un tratamiento anti-termitas | Los vecinos disponen de un
contrato antiguo por el cual pagan 150 euros de alquiler
al mes
13/06/2008 | Actualizada a las 14:01h

Barcelona. (EFE).- Un juez de Barcelona ha condenado a una
inmobiliaria denunciada por un grupo de ocho vecinos por
acoso inmobiliario a rehabilitar a fondo el edificio, situado
en la calle Enric Granados de Barcelona, ya que se encuentra
en un estado muy deteriorado, como lo atestigua la presencia
de ratas.
Tras
casi cuatro años de demandas y recursos judiciales
interpuestos por ambas partes, el juzgado de primera instancia
número 9 de Barcelona ha condenado finalmente a Inmuebles
en Renta SA a acometer a una reforma estructural del bloque,
desratizar el edificio, rehabilitar las instalaciones de
agua, gas y luz y aplicar un tratamiento anti-termitas.
El juzgado
obliga asimismo a los vecinos a permitir la entrada de los
operarios que lleven a cabo las obras -la inmobiliaria había
denunciado que se oponían a su presencia-, si bien
les reconoce su derecho a reclamar la reducción de
la renta si su piso está más de 40 días
en obras.
El bloque
está situado en el número 147 de la calle
Enric Granados, donde un grupo de ocho vecinos, en su mayoría
ancianos -de los que uno ya ha fallecido-, denunciaron que
sufrían "métodos de extorsión"
y "presión psicológica" por parte
de la inmobiliaria, que adquirió el edificio hace
seis años, para echarlos del inmueble.
Los
inquilinos tienen contratos de renta antigua y pagan por
el alquiler una media de 150 euros al mes. Según
los vecinos, la inmobiliaria levantó cuatro sobre-techos
sin cubrirlos y mantenía abandonados los pisos superiores,
sin el más mínimo mantenimiento.
Además,
la rotura y no reparación de un desagüe de los
bajos del edificio llevó una plaga de ratas que invadió
todo el inmueble, según pudo comprobar un perito
judicial que inspeccionó el edificio. Según
los vecinos, la inmobiliaria, tras comprar el bloque, pidió
al ayuntamiento que lo declarara en ruina para poder derribarlo,
lo que el consistorio denegó. Ahora, tras la sentencia
judicial, tendrá que reformarlo a fondo.
http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080613/53480056877.html