|
¡Oh Dios , qué buen vasallo si tuviese buen Señor! Se adentra en un mundo de tramas y conspiraciones por el poder. El Cid se encontró desterrado de su tierra y sin honor ; y alejado de su hogar , en tierras extrañas consiguió unos éxitos , Señor de Valencia, que le hacen más temeroso para el Rey. En todo el tiempo posterior al destierro , el Cid se esfuerza en conseguir el perdón de su Rey y recuperar su posición. Su destierro fué el inicio de su leyenda. El Cid como acosado principal és el propotipo del hombre con las máximas virtudes, y el acosador, el rey Alfonso VI se ve lleno de ira y envidia. Es de resaltar que en el primer destierro , el nuevo monarca, prohibe a los burgaleses darle ayuda, con la amenaza de perder sus bienes, sus casas, y hasta los ojos de la cara. También se agreden a los próximos al Cid, pues los Infantes Carrión (protegidos del monarca) con la excusa de sentirse humillados , se vengan del Cid a través de sus hijas a las que desnudan , golpean y azotan. ¡En tu amistad no quiero tener ración!
* Artículos *
|