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Entrevista
con Marie-France Hirigoyen: "El perverso destruye con
sonrisas"
IMA SANCHIS, La Vanguardia
Tengo
más de 50 años. Nací en una pequeña
ciudad de provincias de Francia y vivo en París. Estoy
divorciada y tengo dos hijos. Soy de izquierdas y me concierne
el sufrimiento de los individuos. Nací en la religión
católica,pero sólo creo en el hombre. Trabajo
demasiado. Mi primer libro, "El acoso moral" (Paidós),
lleva tres ediciones
Muchos
años de consulta viendo gente psicológicamente
anulada le llevaron a percibir el error:
"El
psicoanálisis sólo considera lo que ocurre en
la cabeza de un individuo y si éste se deja agredir
mentalmente es un cómplice masoquista. Pero eso no
es cierto, hay un agresor real que lo ha hecho pedazos".
Y
advierte: "Cuidado!; con el pretexto de la tolerancia
nos volvemos indulgentes". En estos tiempos en los que
el más admirado es el que sabe disfrutar más
y sufrir menos proliferan los perversos, gente sin escrúpulos
que se engrandece destruyendo a otros.
Individuos
ávidos de aprobación y admiración, manipuladores
natos que primero seducen y luego vampirizan. "Siga mi
consejo: Apártelos de su vida. No tienen remedio"
Se
puede destruir a alguien sólo con palabras?
Si. con burlas, sarcasmos, rumores, miradas e insinuaciones;
es lo que se llama "acoso moral", y se da en la
familia, la empresa y la pareja.
Quiénes
son los acosadores?
Los perversos son gente que quiere poder y que no tiene escrúpulos
en utilizar a los otros, que para ellos no son más
que objetos.
Y cómo son las víctimas?
Personas que sienten compasión por los otros y que
son muy dinámicas. Poco a poco pierden su dinamismo
y entran en la confusión y el desequilibrio al no entender
el comportamiento del perverso.
Los perversos utilizan a los débiles?
No. Sus víctimas suelen tener una fuerte personalidad
e inteligencia, por eso quedan atrapadas en las redes del
juego del perverso que disfruta con la destrucción
moral.
Un
acosador moral nace o se hace?
Suelen ser personas que en su infancia han sido tratadas como
objetos: o bien mal tratados, o bien idolatrados por la madre.
Son enfermos?
No, mientras tienen una víctima en la que descargar
su perversión ellos están perfectamente equilibrados.
Son
felices?
Son crueles, no tienen emociones, sólo les interesa
la apariencia y en el fondo nunca están contentos.
Necesitan a los otros.
Como
chupasangres?
Exacto, toman la vida, la fuerza y la alegría de los
otros porque por ellos mismos no son felices, ni capaces de
desenvolverse.
Cuál
es el proceder de un perverso?
Destrucción sistemática de otra persona durante
un largo periodo mediante sobreentendidos, alusiones, descalificación,
desprecio, vacío. Una sutil estrategia para confundir
al otro. Y si el otro se queja, el perverso lo acusa de susceptible.
Siempre niegan el conflicto. Si no hay culpa, no hay sufrimiento.
Por qué se cae en sus redes?
Además de ser muy seductores, se muestran débiles,
sensibles y necesitados, y nos volcamos para ayudarles. Utilizan
hábilmente el lenguaje para confundir al otro.
Cómo?
Dan mensajes contradictorios; no terminan las frases y están
llenos de insinuaciones, de manera que el otro nunca está
seguro de lo que sienten. A menudo mienten.
Y
son conscientes?
No, actúan así para sobrevivir, porque tienen
la impresión de que están en peligro. Pero saben
cuándo exceden los límites. Jamás usan
un comportamiento violento si se saben observados.
Son
envidiosos?
Mucho, ese sentimiento les hace avanzar: la sensación
de que el otro posee lo que ellos no tienen. Pero su inteligencia
es estratégica y destruyen con sonrisas.
Son
pelotas?
Siempre se someten a la autoridad. Son sumisos con el poder
aunque lo critiquen.
Tienen
sentido del humor?
Son más bien sarcásticos y pueden ser muy ácidos.
Y tienen fobia al compromiso, a todo lo que les puede vincular
a otro: matrimonio, hijos... Temen ser invadidos.
Pobres, ¿tienen cura?
No. Mientras tienen una víctima no se deprimen y no
tienen problemas de conciencia, así que jamás
acuden a un especialista.
Son
tenaces con sus víctimas?
-Muy tenaces, les interesa que la víctima permanezca
junto a ellos porque la necesitan. Si les abandona se sienten
mal, pero tienden a buscar rápidamente a otra.
Cuál
es la visión del mundo del perverso?
Sólo le interesa el poder y el reconocimiento social,
pero lo disimula, se queja a menudo de la vida y es muy negativo.
Si leen esta entrevista, se reconocerán?
No, verán a otros reflejados. Pero la gente de su entorno
si los reconocerá.
Cómo
sacárselos de encima?
Es muy difícil porque el agresor nunca abandona a su
víctima, y cuando ésta intenta marcharse la
culpabiliza.
Y
si es un inevitable compañero de trabajo. ¿cómo
convivir?
Entendiendo que su comportamiento es patológico y que
no va a cambiar. Si no puede apartarse de él, utilice
la política del pato.
Del pato?
Que todos los insultos y humillaciones te resbalen. Nunca
hay que entrar en su juego: la escalada de violencia. El agresor
pretende que la víctima se convierta también
en agresor. Intenta invertir aparentemente la situación
y demostrar que el otro es el violento. Muy malos!
Otro placer de los perversos es hacer perder a la víctima
su sentido moral.
Cómo curar a una víctima?
Normalmente hace falta que otra persona le haga ver qué
tipo de relación tiene; que pierda el sentimiento de
culpa y recupere la confianza en sí misma.
El agresor se ha dedicado a hacerle sentir que no es nadie,
que es un incompetente, y las personas quedan muy maltrechas
en su amor propio. Así que si percibe actitudes perversas,
denúncielas.
Hace
falta un especialista?
Si, porque es muy importante mostrar a la víctima cuál
es su punto débil, eso es lo que le ha hecho caer en
manos del acosador.
Y
cuál suele ser el punto débil?
Una falta de confianza en uno mismo por una herida de la infancia.
El perverso es muy hábil percibiendo la fragilidad
del otro.
Cómo defenderse legalmente?
Lo más importante es educar en decir no y formar especialistas
que puedan intervenir. En el mundo laboral hay que crear una
ley contra el acoso moral y estamos en ello.
IMA SANCHIS, La Vanguardia
Extraído de http://juliaardon.blogspot.com/2006/03/entrevista-de-ima-sanchs-con-marie.html
Me llegó por RIMA desde Ciudad de Mujeres, pero apareció
publicado originalmente en La Vanguardia
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