LO ESENCIAL DE TODAS LAS RELIGIONES

Extraído de "Hablemos de la Vida" de J. A. Marinas y N. Preciados ; por Marina Parés

Estamos aquí para ayudar a los demás y no ha hacer daño.


Hay que tratar a los otros seres ( también a los animales) como nos gustaría que nos tratasen a nosotros mismos.


Todos nuestros pensamientos, palabras y acciones tienen consecuencias a corto o largo plazo.


El amor es la fuerza esencial de la vida.


El ser humano tiene , al menos, cuatro tipos de experiencia, cada una de las cuales le abre un dominio distinto de significados, posibilidades y espectativas.

La primera experiencia es la PERCEPTIVA , la del sentido común , que culmina en la ciencia. La segunda experiencia es la AFECTIVA , que descubre el mundo de los valores, y en la que se basa el comportamiento. Su culminación es la ética. La tercera , es la experiencia ESTÉTICA , que abre el mundo de la belleza y del arte. La cuarta, es la experiencia RELIGIOSA , que abre el dominio de lo sagrado, de la divinidad, de la trascendencia.

ALGUNAS DIFERENCIAS
El budismo pretende liberarse del sufrimeiento prescindiendo del apego.
La única manera religiosa de aminorar la limitación es intensificar el instante. Es decir, mantener una gran esperanza en lo inmediato, aunque no vaya acompañada de una esperanza en el futuro.

LA CERTIDUMBRE DEL FILÓSOFO : El hombre bueno

Cuando digo que una persona es verdadera, lo que quiero decir es que puedo confiar en ella, construir una vida contando con ella, sin grandes riesgos.

La compasión es absolutamente necesaria para la convivencia. La compasión no es cosa de débiles.

Los seres humanos estamos movidos por dos grandes impulsos: la búsqueda del bienestar y el aumento de nuestras posibilidades vitales. Y para ambos necesitamos la ayuda de la comunidad.

Resulta especialmente odioso el dolor que puede evitarse y que no evitamos.

Luchamos más por eludir el malestar, que por mantener el bienestar.

Tenemos que adecentar el mundo. Es malo que el poder esté en manos de malas personas.

El gran enemigo de la inteligencia es casi siempre la pereza.

La competitividad, la codicia, la ambición parece que obligan a buscar la felicidad al margen de la bondad. Pocos entienden que ser feliz sea lo mismo que ser bueno.

Los malos hacen necesario el heroísmo de la bondad. El mundo sigue dividido entre los que siempre pagan el pato y los que prefieren romper la baraja.

Dar importancia a las cosas sin importancia es un modo de idolatría. Hay que tomar muy en serio las pocas cosas importantes.

Me paso la vida buscando gente que merezca la pena y tengo la suerte de encontrar, de vez en cuando, algún ser excepcional.


Bibliografia: "Hablemos de la vida" de José-Antonio Marina y Nativel Preciados. Editorial Temas de Hoy.S.A.

Volver Art. Eticos

Acoso Moral