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LA VERGÜENZA "La herida de los no amados es el estigma de la falta de amor" Recuerdo personal de la webmaster a Jokin, que su dolor no nos sea indiferente.
La vergüenza es el sentimiento que surge en puntos conflictivos entre el individuo y la sociedad. Ocultamos y no amamos aquello de lo que nos avergonzamos . Nos asusta la ignominia: ser marginados con injurias y oprobios . Lo que está mal visto por la sociedad despierta vergüenza en el individuo. Las personas que se sienten avergonzadas con frecuencia no son libres , no se aman, tienden a fundirse con referentes idealizados...y a la depresión. Padecen la herida de los no amados. Cuando iba al colegio, uno de mis compañeros de clase era huérfano. Era un niño anodino y tímido, llevaba calcetines largos de lana y jerseis oscuros que olían a naftalina, y no dejaba de parpadear. En ocasiones, no podía apartar la vista de él, por desagradable que me resultara su imagen. Por el contrario, yo procedía de una familia respetable , por lo que estaba muy pagado de mi mismo, y siempre llevaba la ropa adecuada. Algo ardía en mi interior cuando contemplaba a aquel niño. Ahora se que se trataba de la herida de los no amados . Cuando lo castigaban yo también me sentía atrapado y culpable . En lo más profundo de mi ser anidaba un niño que era huérfano y deseaba serlo. Quería manifestarlo, y, al mismo tiempo , temía hacerlo. Una vez que falsifiqué la firma de mi padre , el profesor que lo advirtió pronunció unas palabras que se clavaron para siempre en mi interior como símbolo de vergüenza: -"Ahora no mereces más respeto que ese de ahí"- refiriéndose al niño huérfano. Nunca las palabras habían despertado en mi tal sensación de vergüenza. Me sentía avergonzado porque mi arrogancia social acababa de hacerse añicos, pero, ante todo, sentía vergüenza por el niño huérfano, carecía de valor, no era amado. De forma confusa percibía lo siguiente: "Si el profesor sólo me quiere siempre y cuando sea distinto al niño huérfano , es decir siempre y cuando sea un niño adaptado y respetable, entonces no me quiere". A partir de aquel día , viví con la inquietante sensación, no sólo en la escuela, sino también en casa , de que no era amado, de que era un huérfano, aun cuando las apariencias dictaban lo contrario. (Extractos selecionados por M. Parés del libro " La herida de los no amados" de Peter Schellenbaum )
" Los niños cuando mueren se convierten en estrellas" - Webmaster
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