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ANÁLISIS
DE 27 ESTUDIOS
Jefes que 'matan'
Los trabajadores a las órdenes de un buen jefe cogen
menos bajas laborales
En Europa 41 millones de personas sufren estrés por
culpa del ambiente en el trabajo
Actualizado lunes 22/09/2008 09:47 (CET)
PATRICIA MATEY
MADRID.- Hay jefes que, literalmente, te pueden poner enfermo.
Son los que no tienen en consideración a sus empleados,
los que no los motivan y no los estimulan intelectualmente.
Nada que ver con los buenos líderes que, tal y como
acaba de reconocer un nuevo estudio, logran aumentar la satisfacción
de sus subordinados en el trabajo y contribuyen a que se sientan
mejor en general y no se pongan malos.

Jaana
Kuoppala, del Instituto Finlandés de Salud
Laboral, en Helsinki, y su equipo han llevado a cabo una revisión
de un total de 27 estudios de los 109 seleccionados, publicados
entre 1970 y 2005, en los que se ha analizado cómo
influyen los jefes en la salud y en el bienestar de los trabajadores.
"En
la literatura científica encontramos tres definiciones
distintas de lo que es ser un jefe benévolo",
afirma a elmundo.es la doctora Anne
Lamminpää, una de las autoras del estudio.
"El jefe compasivo, que proporciona apoyo social cuando
es necesario; el considerado, que trata con respeto a los
empleados y el transformador, que inspira, motiva y estimula
a nivel intelectual", añade.
La
investigación, que ha visto la luz recientemente en
la revista 'Journal of Occupational and Enviromental Medicine',
constata que los trabajadores a las órdenes de un buen
jefe están menos días enfermos y requieren de
menos bajas laborales. Concretamente, estos empleados 'afortunados'
tiene un 27% menos de riesgo de enfermar y un 46% menos de
posibilidades de solicitar una baja por discapacidad .
"Estos
datos confirman la teoría de que los superiores bien
preparados, que promueven un buen ambiente laboral, así
como unas óptimas condiciones de trabajo, reducen los
problemas de salud" de los compañeros que están
bajo su dirección. Por este motivo "las compañías
deberían seguir de forma rutinaria la trayectoria de
sus empleados y realizar un esfuerzo por mejorar las condiciones
en las que trabajan", agrega Lamminpää.
El
oficio de tomar decisiones
Un ambiente laboral "irrespirable es algo que se nota
a distancia y que, lógicamente, repercute negativamente
en la salud de los trabajadores. Lo mismo sucede cuando una
persona no se siente realizada en su trabajo, se le encomiendan
labores que están por debajo de sus capacidades o se
le acosa", comenta Santiago
Alvarez de Mon, profesor del IESE (Escuela de Dirección
de Empresas de la Universidad de Navarra) en el Departamento
de Dirección de Personas en la Organización.
Iñaki
Piñuel Zabala, profesor titular de Organización
y Recursos Humanos de la Universidad de Alcalá de Henares
(Madrid) y socio de la consultora Mobbing Research, aclara
que detrás de este mal clima laboral se esconden los
que denominados "jefes tóxicos".
Este
pionero en la investigación y difusión del acoso
laboral en España declara que los datos del último
informe Cisneros establecen "que el 36% de los trabajadores
haría examinar a su jefe por un psicólogo. En
nuestro país está muy extendido el concepto
de que ser jefe es un arte que se tiene o no se tiene, pero
en realidad es una tecnología que se aprende. Los jefes
tóxicos son los que generan precisamente eso, un clima
tóxico. No toman decisiones, lo que favorece que muchos
empleados se aprovechen de esta situación y se genere
por ello un caldo de cultivo que deteriora la salud de los
otros empleados".
Tal
vez por este motivo las conclusiones del nuevo estudio determinan
"que es extremadamente importante que la función
de los superiores sea evaluada y que se promocione a aquéllos
con una conducta más ejemplar en todos los ambientes
laborales", añade el trabajo.
Más
salud y más productividad
El psicólogo estadounidense Kenneth
Nowack, presidente del Consorcio Envisia, que lleva
20 años desarrollando sistemas para la evaluación
de los empleados, y uno de los mayores expertos mundiales
en inteligencia emocional, también se muestra de acuerdo
con los datos del nuevo estudio. "Este metaánalisis
proporciona la confirmación de que los líderes
intervienen en los niveles de estrés, en el síndrome
de Burnout (profesional quemado), la ansiedad, la salud psicológica
y el bienestar físico que padecen sus trabajadores",
afirma a elmundo.es.
Todos
estos factores negativos tienen "un coste para las compañías
en gastos médicos, accidentes, problemas de seguridad,
estado de ánimo de los empleados o, incluso, desperdicio
de talento", subraya el doctor Nowack.
Este
especialista recuerda que sus estudios han constatado que
"los trabajadores a las órdenes de los líderes
más inteligentes emocionalmente son más productivos,
efectivos y gozan de mejor salud que aquéllos cuyos
supervisores son mediocres. Estos últimos líderes
pueden provocar desde estrés laboral en sus empleados
hasta aumentar su riesgo de hipertensión y ataques
al corazón", puntualiza.
El
estrés laboral se ha convertido en un factor de riesgo
psicosocial que sólo en la Unión Europea afecta
a 41 millones de empleados. Al otro lado del Atlántico,
los expertos en salud mental aseguran que se ha producido
un incremento de los casos de esta dolencia este año,
según señala 'The Wall Street Journal'. De hecho,
la Asociación de Asistencia Profesional al Empleado
de EEUU afirma que las peticiones de los trabajadores para
participar en programas de ayuda para problemas mentales o
personales han aumentado un 10%.
Un
reciente estudio llevado a cabo por la Organización
Gallup, que lleva más de 70 años investigando
el comportamiento humano y es una de las firmas más
reconocidas en sondeos de opinión y consultoría,
determina que los grupos de trabajo mal dirigidos son un 50%
menos productivos y un 44% menos rentables para sus empresas.
Además, esta entidad subraya que los "malos"
jefes hacen perder talentos para las compañías.
No
sólo eso. Hacia ellos apunta además la mayor
parte de la responsabilidad de otro factor de riesgo psicosocial
reconocido en los últimos 25 años: El "mobbing"
o acoso psicológico en el trabajo. Según datos
de la Asociación Nacional de Entidades Preventivas
Acreditadas (ANEPA), afecta ya al 10% de los trabajadores
y trabajadoras nacionales.
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2008/09/22/medicina/1222069339.html
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