Me acaba
de llegar la información que un experto acosador
ha vuelto a organizar (una vez más) una Jornada contra
el acoso. Lógicamente él no se presenta como
acosador, eso lo se yo. Él se presenta como abanderado
defensor de comportamientos éticos, mientras que
por detrás se dedica a boicotear el trabajo de investigadores
mucho más brillantes que él.
Si no
fuera por lo que se, por los emails que guardo y por tal
y como han sucedido las cosas, yo también me dejaria
convencer por ese barniz de "hombre de bien" que
tanta popularidad le está dando.
No
puedo olvidar y recuerdo todas las medidas que ha tomado
a lo largo de los años para que sus primeros colaboradores
fueran barridos de su lado. Una vez conseguidos sus contactos,
una vez habiéndose aprovechado del prestigio y renombre
ajeno, una vez obtenida la apropiación de sus trabajos,
los ha apartado del proyecto que fundaron y se ha alzado
como la única figura representativa. Ha utilizado
a catedráticos, profesores de Universidad, asociaciones
de afectados y a mi misma. Casualmente, se ha rodeado de
protegidos, entre los que encontramos a una mujer que se
ha convertido en su amante y que le ha proporcionado el
apoyo de los amigos de ella.
Lo curioso
del caso, y lo que resulta más llamativo es encontrar
entre sus defensores a la presidenta de una ONG de gran
prestigio en Catalunya, que le apoya incondicionalmente,
en todas y cada una de sus felonías. Esa mujer es
íntima amiga de su amante, con quien le une un pasado
común médico-paciente. Meterme más
en ello seria entrar en el ámbito de privacidad personal,
con decir que el agradecimiento de una paciente hacia su
médica es el elemento que alimenta la promoción
de ese experto acosador es suficiente.
La ONG
que lo catapulta es una Institución
Catalana de Altura
que se define a favor de la investigación, la igualdad
y contra el acoso. Citando las palabras de Guillem Bou (2)
"Nadie ha dicho que no se pueda ser miembro de
una ONG que predica la igualdad y, cuando eres tú
el que administra, te comportes en sentido contrario".
Personalmente
he informado a la Presidencia de esta ONG de lo que estaba
ocurriendo con los primeros colaboradores, aportándole
las pruebas de las felonias. Tengo que reconocer que no
fue muy dura la investigación, ya que, aunque se
descubrió lo que sucedía, al mismo tiempo,
se minimizó. Lo que de verdad está ocurriendo
nunca se ha puesto en conocimiento de los socios; esos no
saben que la ONG esta sirviendo para catapultar a un ser
sin escrúpulos.
Volviendo
a la Jornada en cuestión, si repasamos a los asistentes
nos encontramos a otra persona, conocida en el movimiento
contra el acoso por sus cobardes ataques personales hacia
las personas que despuntan. Digo cobardes, con conocimiento
de causa, ya que esta persona, se ampara en el anonimato
para atacar a sus víctimas a las que cita con nombre
y apellidos. El método es el de tirar la piedra y
esconder la mano.
Entre
los organizadores de la Jornada también aparece una
figura del sindicalismo universitario más mediocre,
aquel que manifestándose a favor del respeto a los
derechos de autor se dedica a plagiar. Entre algunas menudencias
cabe resaltar la aparición en un acto público
con un currículo falso, o la copia de materiales
de otros autores para incluir su firma.
Ustedes
creen que las ONG y los investigadores son un ejemplo de
aplicación del buen hacer, y que tienen una misión
social que cumplir. Yo también lo creía. Ahora
se que hay algunos "lobos con piel de oveja",
que se mezclan entre las gentes de bien, para imponer su
falta de ética y corromper con lisonjas.

Muchos
querrán saber porque opino que se trata de un experto
acosador, y sólo puedo aportar las pruebas de sus
propias acciones. No quiero basarme en los rumores que corren
que provocó el suicidio de un compañero a
causa del acoso al que lo sometió. Me cuesta creer
en ello. He querido compartir con ustedes las pruebas reales
de las que dispongo.
Este
investigador "abanderado del acoso" ha utilizado
a sus primeros colaboradores (esos que ya barrió
de su lado) para que le abrieran algunas puertas, y una
vez dentro ha conseguido que otros fueran expulsados. Eso
es muy fácil de comprobar, tan solo hay que ir a
la acta fundacional de su Institución, ver quienes
fueron los fundadores y compararlo con quienes están
ahora.
Además,
tiene una compulsión en hacerse socio de las asociaciones
donde sus colaboradores participan, y una vez dentro, los
arrincona sin miramientos. Ese punto también es muy
fácil de ser comprobado, sólo hay que meterse
en las webs de dichas asociaciones y ver las fechas en que
ese Sr. aparece y las fechas en las que aparecen algunos
de los primeros colaboradores, así se comprobará
la antiguedad de cada uno. Tengo que reconocer que es gracioso
encontrar su nombre en estas asociaciones y saber que ahora
ejerce funciones de control y calidad.
Lo que
no me hace ninguna gracia es que sigue alzándose
como abanderado del acoso. No me gusta que se perviertan
instituciones que nacieron con ética, no me gusta
que se dedique a acosar a todos aquellos que él considera
que le pueden hacer sombra, a la vista de todos y que nadie
haga nada.
¿Cómo
pueden pasar tantas cosas en un mismo sitio?
Os lo
contaré, porque a todos (muchos de ustedes incluídos)
ya nos va bien que ello sea así.
Ser
valiente y honesto implicaria decir no a participar en Jornadas
organizadas por un perverso.
Ser
ético es dificil en la sociedad en la que vivimos.
Es mucho más cómodo "dejar pasar"
y alinearse con el que detenta el poder. Esta acusación
no se reconocerá nunca.
Lo grave
no es sólo que su comportamiento nos recuerda a los
gánsteres, lo grave es que nuestro silencio se asemeja
al que observan los cómplices mafiosos.
Yo no
he querido ser un cómplice mafioso, de ahí
estas lineas de denúncia.
Soy
del parecer que en el mundo del movimiento anti-acoso hay
que empezar a desvelar los nombres de aquellos y aquellas
que han hostigado, vejado, ninguneado a otros seres humanos
y siguen haciéndolo.
Soy
del parecer, que hemos de dejar de aplaudir a aquellos y
a aquellas que se han alzado con el éxito, mediante
el daño inflingido a otro ser humano.
Creo,
que sólo la actitud valiente de los afectados va
a atajar la perversión del movimiento por parte de
esos "lobos con piel de oveja"
Digamos
No a que los acosadores puedan definir lo que es o no acoso.
A ellos les falta la ética para teorizar sobre ello.
Digamos
No a que organicen Jornadas contra el acoso. Ya que ello
sólo va a servir para difundir sus perversas ideas
y sus violentos métodos.
En definitiva:
Digamos
No a que se alcen como portavoces de los afectados por mobbing
aquellos que acosan.
Digamos
No a que se alcen como portavoces de los niños acosados
aquellos que en su época escolar acosaron a su compañeros
(algunos llevándolos al suicidio).
Digamos
No a que se alcen como portavoces de los trabajadores acosados
aquellos que en sus trabajos, en los sindicatos, en los
partidos politicos o en las ONG marginan, hostigan y ningunean
a sus compañeros; pervirtiendo la palabra "compañero"
o "compañera".
Digamos
No a que se alcen como portavoces de los inquilinos "mobbeados",
aquellos que acosan a sus vecinos en el inmueble, en el
barrio o en los sitios virtuales.
Digamos
No a que se alcen como portavoces de los acosados mediáticos
aquellos periodistas, o propietarios de sitios webs que
se han distinguido por vejar o consentir vejaciones en sus
medios de comunicación.
Digamos
No
Junio 2007.