FABULAS TRADICIONALES SOBRE LA ZORRA
(la Envidia)
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EL MONO-REY
El Mono "Rey" Era un mono muy gracioso y ocurrente. No paraba de hacer chistes y deleitar a la concurrencia con acertijos y malabarismos. Tanto aumentó su popularidad entre los animales del bosque que éstos, en votación popular, decidieron nombrarle rey de aquel territorio.
El mono fingió pensarlo un poco y aceptó. Pero una zorra, llevada de su envidia, quiso demostrar a sus vecinos del bosque que el mono no servía para tan importante cargo.
- No se dejen engañar por su simpatía y gracia, -decía doña Zorra- Porque eso nada tiene que ver con las auténticas cualidades que deben adornar a un rey- argumentaba muy seriamente la envidiosa.
Para demostrar que al rey, don Mono, ante un cepo preparado por ella. Un sugestivo trozo de carne resplandecía junto a ese artilugio mecánico. Parecía decir: ¡cómeme!. El mono al verlo se dejó llevar por su intenso deseo y echó mano de la carne. Naturalmente, quedó atrapado por el cepo. Y así, la envidia de la zorra sirvió para desenmascarar la incompetencia del mono rey para ciertas cosas. Este servía para alegrar a las muchedumbres, pero carecía de cerebro para llevar el cetro real. Todos lo comprendieron, aunque nadie estimó el gesto de la zorra.
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LA ZORRA, EL OSO Y EL LEON
Habiendo encontrado un león y un oso al mismo tiempo a un cervatillo, se retaron en combate a ver cual de los dos se quedaba con la presa. Una zorra que por allí pasaba, viéndolos extenuados por la lucha y con el cervatillo al medio, se apoderó de éste y corrió pasando tranquilamente entre ellos. Y tanto el oso como el león, agotados y sin fuerzas para levantarse, murmuraron:
-- ¡ Desdichados nosotros ! ¡ Tanto esfuerzo y tanta lucha hicimos para que todo quedara para la zorra ! Por empeñarnos en no querer compartir, podemos perderlo todo
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LA ZORRA Y LA SERPIENTE
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Se encontraba una higuera a la orilla de un camino, y una zorra vio junto a ella una serpiente dormida. Envidiando aquel cuerpo tan largo, y pensando en que podría igualarlo, se echó la zorra a tierra al lado de la serpiente e intentó estirarse cuanto pudo. Tanto esfuerzo hizo, hasta que al fin, por vanidosa, se reventó No imites a los más grandes, si aún no tienes las condiciones para hacerlo
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Fábulas aportadas por Manolo en los forosdelmobbing.info