ENTREVISTA al ABOGADO
NURIA BUSTO, ABOGADA
«El acoso psicológico
en el trabajo es como la tortura china, gota a gota»
YOLANDA VEIGA/BILBAO
Nuria Busto es abogada. El próximo sábado
y el 3 y 17 de abril impartirá en el Hotel Barceló
Nervión de Bilbao un curso sobre 'mobbing'. Esta
profesional asesorará acerca de los trámites
y pasos legales ante un acoso moral en el trabajo.
-¿Cómo se produce el 'mobbing'?
-Funciona como una tortura china. Cae gota a gota, de forma
muy sutil la mayoría de las veces. Sin darnos cuenta
provoca una herida.
-¿Puede uno darse cuenta?
-A veces, son simplemente gestos, amedrentamiento
psicológico, intimidación psíquica;
otras, se exterioriza más como en el vaciamiento
de funciones, la desconsideración de la actividad
o el excesivo celo.
-¿Qué efectos tiene?
-Ansiedad, hipertensión, miedo,
trastornos del sueño, falta de concentración,
aislamiento, e incluso agresividad.
-¿Y a largo plazo?
-Pueden producirse cuadros depresivos,
obsesivos, paranoides o suicidas.
-¿Se puede establecer un perfil
del acosador?
-Lo más normal es que sea nuestro
propio jefe, pero caemos en el error de creer que sólo
se puede producir de un superior a un inferior. Puede ser
muy común que sean los propios compañeros
quienes acosen.
-¿Por qué?
-El grupo tiende a alienar a la persona.
Nos dejamos llevar por la mayoría y no queremos ser
la voz discordante, no sea que luego nos toque a nosotros.
-¿Quiénes son más
propensos a sufrirlo?
-Las personas brillantes que provocan
envidia, las vulnerables por ser un blanco fácil
o la gente eficaz que puede poner en evidencia el trabajo
del resto.
-¿Hay algún sector más
afectado?
-El perfil del que sufre acoso habla de
un trabajador cualificado o técnico, con contrato
fijo o funcionario y con una media de edad entre 25 y 45
años.
-¿Lo sufren más hombres
o mujeres?
-Casi el 70% de las personas son mujeres.
-¿Cómo reacciona el acosado?
-La primera reacción es negar lo
que les está pasando o culparse de ello.
-¿Hay amparo legal?
-Sí. Pero debe demostrarse que el
acoso se está produciendo y que el acosador busca
de forma malintencionada vejar y humillar. El problema es
cómo demostrar algo que resulta tan sutil.
Fuente: EL CORREO.-Vizcaya.