COMUNICACIÓN FALAZ

Sobre La Envidia :

Conviene analizar esta forma de uso, desde luego insincero y mendaz, de la palabra envidia, por lo que enseña acerca de la envidia en sentido estricto. Se trata de una expresión de pseudohumildad , que, de hecho, exibe la vanidad y autosatisfacción por la superioridad que se ocupa y que tantas y tantas molestias e incomodidades le depara. Cuando, además, se dirige directamente a aquel al que se le dice envidiar por la "cómoda" inferioridad en que se encuentra , la expresión reviste carácteres de insensibilidad moral, cuando no de crueldad: le invita a autocomplacerse en la situación de carencia en que se encuentra. No se engaña a sí mismo, no se cambiaría por aquél al que dice envidiar, ni, desde luego, engaña al otro.

Pero, además, usa de la palabra envidia en un sentido por decirlo así generoso y falsamente desprendido ("siento envidia en el buen sentido de la palabra" ). Se advierte que es una envidia sin el carácter malvado y destructivo que se le confiere habitualmente al sujeto en la actitud verdaderamente envidiosa. Envidiar a alguien en algo, en el sentido estricto del término, equivale a conferir a ese algo un alto valor, quizás el máximo valor.

"¡Cómo te envidio el que no seas conocido y puedas pasar inadvertido!

"¡ Cómo envidio a estos que no tienen que preocuparse de inversiones ni de capitales!"

En la expresión de la "envidia en el buen sentido" , resulta que el sujeto al que se dice envidiarlo posee nada, o más precisamente, no posee aquello que, a su parecer, le hace a él envidiable ante los demás, y que da lugar a su insincera queja; por ejemplo. la fama, el éxito, el dinero, el olor de multitud, etc..Si por definición no se puede envidiar a aquel que no posee objeto alguno, entonces la expresión es, por lo pronto, mendaz, además de ofensiva, pues con ella se recalca la inanidad ("te envidio porque no tienes lo que yo") de aquel a quien se califica de envidiado o envidiable.

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Acoso Moral