Taller de escritura terapéutica frente
al mobbing
En la empresa se generan situaciones que,
como los vampiros ante el espejo, se vuelven invisibles
y no menos peligrosos: el acoso en el trabajo se cronifica
transformando en mobbing conflictos antes controlados por
el grupo, el equipo de trabajo.
La inhibición o la ignorancia de
los cómplices puede convertir un problema social
en una grave patología individual, tanto de la victima
como del agresor, cuya degradación moral resulta
a menudo irreversible.
El peso e importancia que se da a la comunicación
escrita en la empresa, nos sugiere una idea original: proporcionar
a las victimas del acoso laboral los mismos instrumentos
que se dan a los profesionales con responsabilidades directivas
para que puedan conocer, revisar, ejercitar y mejorar sus
recursos comunicativos.
Los agredidos deben formar parte activa
de la socialización del problema y de su solución,
hablando entre sí y hablando a los otros, pasando
del relato emocional al relato objetivo del proceso de acoso.
Es importante, en este sentido, la función
terapéutica y superadora de la comunicación
escrita por:
- El esfuerzo de reflexión sobre
la propia experiencia que supone.
- El distanciamiento y racionalización;
comunicar hechos, no sólo emociones.
- La descomposición en etapas y
grados categorizables; antes, durante y después de
la crisis.
- La posibilidad de describir, exponer
y argumentar para mover a la acción; la prevención
hará innecesaria la curación.
Internet permite una divulgación
pública añadida, sin grandes dificultades,
ni coste económico: crear un Blog temático
es tan sencillo como escribir una carta con un editor de
textos.
«¡¡NO!! Al mobbing en
Baleares: Taller de escritura terapéutica»
ya está colgado en la red en http://bloc.balearweb.net/163.
Se dirige a victimas y profesionales relacionados con el
problema, en especial técnicos de prevención
de riesgos laborales.
En sesiones quincenales se aprende a comunicar
por escrito, y los relatos seleccionados por el grupo serán
publicados, pero además, cualquiera que entre en
el Blog puede añadir un comentario bajo cada artículo
o documento publicado.
El Taller surge de la colaboración
entre ANAMIB y la ABTPRL tras el éxito de la Jornada:
«Los Prevencionistas en la Sociedad».
Allí se constató la necesidad
de una implicación más activa de los técnicos
de prevención en la identificación de los
factores de riesgo que, en las empresas, pueden acabar convirtiéndose
en un acoso, y potencialmente en Mobbing.
La prevención es el único
camino para frenar esta patología social.
El Mobbing como fenómeno es negado
donde existe, y frivolizado cuando se etiqueta como tal
cualquier conflicto interpersonal o laboral.
La agresión psicológica extrema
a una persona en el trabajo, es la punta del iceberg de
una conflictividad creciente en las empresas, derivada del
poder absoluto y sin control de una parte, la agresora,
frente a otra, la victima, que puede acabar desarrollando
una patología psicosomática grave.
El crecimiento de esta anomalía
pone en evidencia el fracaso de los mecanismos de participación
y comunicación en muchas empresas y de los gestores
de la salud laboral, allí donde existen.
La recuperación social de los trabajadores
afectados, es una labor ineludible que está lejos
de abordarse por el sistema sanitario de las mutuas de accidentes.
La destrucción de su salud y autoestima
es objeto de estudio e investigación reiterada, pero
no tanto el proceso posterior al desencadenamiento de la
crisis: su curación-reivindicación
y posterior reingreso en el mercado de trabajo.
Aunque están ampliamente documentadas
sus fases y características, rara vez se adoptan
medidas preventivas concretas por parte de los técnicos
de prevención.
Los riesgos psicosociales y organizativos
son los más difíciles de identificar y de
prevenir en las empresas, en especial si se hacen evaluaciones
estandarizadas y rutinarias.
Por otro lado, definir como peligroso
un estilo de mando o una estructura organizativa supone
un enfrentamiento directo con el empresario o su representante
(el cliente), que se lo toma, poco menos que, como un insulto
personal.
La polarización y personalización
del conflicto parece empujar a una elección de culpable,
sin mejorar la capacidad de intervención del técnico
que tiende a inhibirse, cubriéndose las espaldas
como puede.
El origen del problema no radica en la
personalidad de sus protagonistas, sino en las condiciones
estructurales que permiten llegar a su enquistamiento y
descontrol, con un coste económico importante para
la empresa.
Al despilfarro de energía empleada
en agredir y defenderse se suma el del mal ambiente creado
y el de los mecanismos de huida, absentismo, no sólo
de la víctima directa.
La integración de la prevención
en la cadena de mando, con una definición clara de
obligaciones y competencias y el establecimiento de unos
mecanismos de participación y comunicación
efectivos (previstos en la ley) reducirían drásticamente
la gravedad de los conflictos e identificaría la
existencia de estos, frente a su actual opacidad interesada.
El conocimiento de las consecuencias finales
a través de quienes han sufrido grados diversos de
acoso en el trabajo es uno de los objetivos del Taller de
Escritura.
Este conocimiento y reconocimiento de víctimas
cercanas puede situarnos ante unas pautas de comportamiento
que podemos identificar en nuestro trabajo y hacernos superar
la resistencia al compromiso profesional y social.
Es en la empresa, en el día a día,
donde debe abordarse el problema, más que en titulares
de periódico o portadas de libros y revistas.
.... Y la prevención en la empresa
debemos impulsarla los prevencionistas.
http://www.prevention-world.com/