LE
CORBEAU Un revolucionario proyecto con el que estamos
democratizando el conocimiento y globalizando el acceso
a la lengua y a la cultura, decía Leire Pajín,
ex secretaria de Estado de Cooperación Internacional,
de la televisión virtual del Instituto Cervantes
el día de su inauguración en febrero. La
primera televisión cultural en español para
el mundo, se enorgullecía ese día Carmen
Caffarel, la actual directora del Instituto.
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| Leire
Pajín |
Carmen Caffarel |
Pero
en menos de seis meses los informativos dejaron de emitirse
diariamente. El 11 de julio se colgó el último,
una aventura de 102 capítulos.
Tras
meses sin noticias, el proyecto parece que vuelve a echar
a andar. El 19 de diciembre del 2008 se hacía oficial
la adjudicación de cinco becas para producción
audiovisual en el Centro Virtual del Cervantes (CVC) e Informática,
aunque desde el Instituto todavía no han hecho públicas
sus nuevas intenciones. Unos planes para los que seguro no
contarán con algunos de los máximos responsables
de la anterior temporada, que durante estos meses han sido
despedidos. Como reconoce uno de ellos, que prefiere que no
aparezca su nombre, tras muchos meses de mobbing ahora
su principal objetivo es olvidarse de su paso por el CVC.
Lo único que quiere es pasar página lo antes
posible, pero hace especial hincapié en que una situación
así no se debería vivir en ningún centro
laboral, y mucho menos en una institución pública.
Una
situación que sí quiere denunciar públicamente
Milagrosa Crespo, antigua editora del informativo de la televisión
del Cervantes. De su experiencia en el Instituto no quedarán
unas flamantes líneas en su currículum, sino
las continuas crisis de ansiedad que ha sufrido durante y
después de su estancia en la máxima embajada
de la cultura española, y conocer a dos de sus máximos
responsables: Ramón Tijeras y Manuel Nieto, director
del CVC y jefe de equipo, respectivamente.
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Ramón Tijeras |
Si
no te gusta, a la puta calle
Desde su llegada al Instituto, las irregularidades y el desprecio
por parte de sus superiores fueron la tónica habitual
del día a día, denuncia Crespo. Durante
los primeros días de trabajo no tenía ningún
contrato, me incorporé el 19 de noviembre, pero hasta
el 29 no fui a la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) para
formalizar mi relación laboral. La Universidad era
quien realmente me contrataba, pero no volví a saber
nada de ellos hasta abril, sin embargo tenía que haber
habido una comisión de control cada 20 días,
que no me consta que se reuniera nunca, explica Milagrosa
Crespo.
Las
tensas situaciones que Crespo narra que vivía el personal
de la televisión fueron denunciadas por el Comité
de Empresa ante Recursos Humanos con una carta, que también
iba dirigida a la dirección del Instituto y a la Secretaría
General Técnica: Don Ramón Tijeras, director
del área de CVC e Informática, manifiesta un
comportamiento colérico, despectivo y muy poco respetuoso
hacia el personal a su cargo, con repetidos cambios de humor
que amedrentan al trabajador, afectan al clima del área
y provocan una tensa relación laboral. Son repetidos
los comentarios despectivos hacia el empleado público
en general y hacia los trabajadores de su área en particular,
a los que suele descalificar por marcharse a su hora o por
no trabajar lo suficiente con frases lanzadas al aire del
tipo todo el CVC es un vago y no curra nadie o
si no te gusta, a la puta calle. Este texto fue
entregado en el Registro General de la institución
el 3 de abril.
Pero
antes de esta carta, a mediados de marzo, los continuos choques
entre Tijeras y Nieto y algunos de sus subordinados terminaron
con el despido de Crespo y dos de sus compañeros. Tres
de los máximos responsables de la nueva televisión
no cumplieron el primer mes de emisión. Un despido
justificado porque Milagrosa no había superado el período
de prueba.
Meses
después la URJC debería abonarle 11.000 euros,
resultado del acto de conciliación en el Juzgado de
lo Social nº 1 de Madrid que reconocía la improcedencia
del despido. A cambio Crespo renunció a continuar con
la demanda contra el Cervantes. Los problemas de Crespo empezaron
con el retraso de la firma de su contrato, estos continuaron
con jornadas laborales de 10 y 11 horas, caóticos
planes de trabajo, desautorizaciones continuas... y lo peor
de todo, el comportamiento indeseable y obsceno en muchas
ocasiones tanto a solas como con más gente de Manolo
Nieto, relata la ex editora del informativo del Cervantes.
Ante
las barbaridades que denuncia que tuvo que soportar, Crespo
optó por acumular pruebas, pues aunque Tijeras era
menos cauto y, en alguna ocasión, la insultaba en público,
Nieto lo hizo a solas con tanta frecuencia que Crespo optó
por defenderse. Sí consta, que alguna amenaza fue registrada,
como: Si vamos por torcido, me cago en la puta madre
del que quiera y le parto la cara a ostias.

Antes
de la tormenta, la calma
Todo
se tranquilizó con la llegada de marzo. En la primera
reunión de trabajo, siempre según Crespo, Ramón
Tijeras reconoció que se iban a acabar los malos modos,
pues perdía muchas energías. Incluso los enfrentamientos
que parecía buscar con otros compañeros se relajaron:
Realmente la situación era que ya habían
decidido despedirnos, y querían que con la excusa de
la llegada de Semana Santa preparásemos material para
ese impasse, explica Crespo. Pero de lo que más
se lamenta esta periodista es de la indefensión que
sufrió durante sus seis meses de subcontratación
en el Cervantes, lo más grave de todo no se puede
contar, no hay ningún tipo de pruebas. Sólo
sería nuestra palabra contra la suya, concluye.
Caffarel
y la URJC en el centro de la polémica
Carmen
Caffarel ha sido, durante todos estos años de Gobierno
de Zapatero, una de las personas de su máxima confianza.
Su primera misión fue dirigir Radio Televisión
Española, una etapa que será recordada por la
aprobación de la salida voluntaria del ente de 4.150
profesionales. En enero de 2007 cesó en su cargo y
con la remodelación de Gobierno de ese verano llegó
hasta el máximo puesto del Instituto Cervantes. Mientras
tanto su vida ha estado muy relacionada con la universidad
pública madrileña.
Actualmente,
es catedrática de la Rey Juan Carlos, universidad que
también cuenta como profesor con Ramón Tijeras,
el director del Centro Virtual Cervantes. Esta universidad
fue la encargada de ofrecer a los becarios como parte de sus
prácticas, gracias a las cuales, en parte, la televisión
del Cervantes pudo emitir virtualmente informativos a diario
sus 100 primeros programas. A partir de ahora, los becarios,
algunos de los cuales repiten experiencia, no son seleccionados
por la Universidad y cobrarán unos 1.100 euros brutos
mensuales, eso sí bajo ningún tipo de relación
laboral, aunque tienen derecho a 22 días de vacaciones
y esta ayuda económica está sujeta a las retenciones
establecidas en la legislación vigente, como se lee
en la convocatoria oficial de estas plazas
http://diagonalperiodico.net/spip.php?article7084
Más información en:
https://www.diagonalperiodico.net/spip.php?article7168
http://www.corruptio.com/web/expcervantes/expcervantes.htm
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