Josep Guàrdia: han matado a mi hijo»
22-11-2006

Su
hijo, David Guardia se suicidó en junio del 2006.
Ahora el pastelero Josep Guardia Anglés, 67, puede
demostrar documentalmente que la depresión era consecuencia
directa del acoso laboral que sufría en la empresa
de transportes de Santiga (Barberà) donde trabajaba,
y por ello está decidido a poner una querella contra
Pentatrans
¿Què pasó este 17 de junio?
Mi hijo David de 34 años se tiró por
la ventana, un cuarto piso en la Avenida Josep Tarradellas.
¿Por qué lo hizo?
Por acoso laboral en la empresa de tranporte Pentatrans
en la que trabajaba desde el 2000.
¿Cómo sabe que ésa fue la
causa y no otra?
Porque la noche anterior ya le dijo a mi mujer «me
parece que ellos van a poder conmigo». Y por esto,
mire.
¿Qué esto?
Fotos de todos los escritos que dejó a cada
amigo y hermano. Anima a uno a ser un buen informático,
al otro Visca el Barça, a otro que siente haberle
fallado y mire éste.
«Me he ido...»?
(Recita de memoria) «...me he ido de la olla
por culpa de Jaime Manresa. Porque no es justo. Primero
son las personas y la vida privada de las personas».
¿Quién es Jaime Manresa?
El encargado de la empresa donde conducía el
camión. Todos le conocen por su forma de maltratar
a los empleados, insultarles, ofenderles...
¿Quién es todos?
Todos los trabajadores que vinieron al tanatorio por
el funeral de mi hijo nos lo dijeron. Pero ninguno está
dispuesto a declararlo ante de un juez. Tienen miedo.
¿Por qué ellos aguantan y su hijo
no?
Porque cuando mi hijo vio que en aquella empresa no
se cumplía el convenio, que no se pagaban las horas
extras y cómo se trataba a la gente, se hizo enlace
sindical.
¿De qué sindicato?
Por UGT. Y empezó a reclamar siempre de buenas
maneras, dialogando, procurando acuerdos verbales y sin
llegar a pleitos.
¿Eso le granjeó la enemistad de la
dirección?
Exactamente. Es costumbre conocida de esa empresa
hacer la vida imposible a la persona que quieren echar.
Así se ahorran la indemnización. Y con mi
hijo lo hicieron a conciencia.
¿Qué le hacían?
Insultarle, gritarle, arrinconarle, amenazarle. Y,
según nos decía él, ofender contínuamente
a sus padres.
¿Cómo reaccionó David?
Al principio aguantó bien. Pero poco a poco
fue entrando en una depresión. Primero se tomó
una baja muy corta, recetada por el médico.
¿Fue insuficiente?
Sí. Luego le dieron otra baja que ya duró
algo más, pero como no se veía con ánimos
de volver al trabajo, se suicidó. Lo destrozaron
en sólo cuatro meses.
¿Consiguó alguna mejora laboral para
sus compañeros?
Bastantes. Por lo menos ya pagan las horas extras,
pero aún les quedan deudas por pagar.
¿Fue algún representante de la empresa
al funeral?
Sí, el propietario Mariano y le dije que él
había matado a mi hijo. Me pidió por favor
que no repitiera aquellas palabras. Me suplicaba «por
favor, por favor, no diga eso» y se fue sin ni entrar
en la capilla.
¿Su hijo tenía antencedentes de depresión
u otra anomalía mental?
No. Era un hombre alegre, con muchos amigos, planes
de futuro, ilusiones, proyectos. Estaba lleno de vitalidad.
Nadaba cada día en el Club. Cualquier cosa le entusiasmaba.
¿Algún desencuentro amoroso, conflicto
emocional?
Sus amigos nos dicen que no. No hay más causa
que el mobbing, el acoso laboral que le hicieron. Está
muy claro. Mire este papel.
¿Del Hospital Taulí?
Del psiquiatra que le atendió en los últimos
meses, Marçal Tardà. Dice: «David
Guàrdia Balagueró va patir un trastorn adaptatiu
provocat directament per una situació destrès
laboral amb els càrrecs intermitjos i superiors de
lempresa. El desafortunat desenllaç va ser
fuït del patiment que aquesta situació estressant
li va provocar».
Si afectaba tanto a su salud ¿Por qué
no dejaba el trabajo?
A nosotros siempre nos decía que iba a hacerlo.
Pero nunca lo hizo.
¿Para qué van a poner una querella
contra Pentatrans si ya nadie les va a devolver a su hijo?
Para que se haga justicia, para que en esa empresa
no sigan tratando así a los trabajadores y para sacarles
todo el dinero que podamos, que será para una entidad
de salud mental.
La justicia no siempre es justa.
Si hacemos que se sepa ya habremos conseguido justicia
moral.
Pues ya se sabe
http://www.drac.com/cac/200611/20061122.html