BULLYING (2)
(Extraído de pbskids.org)

Temas acerca de Bravucones:
¿Qué es bravuconear?
¿Quién es un bravucón?
¿Quién es la posible víctima?
Cómo manejarlas
Testigos presenciales
¿Eres tú un bravucón?
Zonas libres de bravucones
De los consejeros
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Cómo manejarlas
Las bravatas son un problema serio. Hacen que la gente
se sienta sola, infeliz y atemorizada. Hacen que sientan que hay algo malo
en ellos. Aun hace que algunos chicos no quieran ir a la escuela o salir
a jugar. Si las bravatas son extremas y duraderas, pueden llevar a casos
de
violencia por venganza como los que has visto en las noticias. Muchas personas
que cuando chicos han sido víctimas de bravatas frecuentes, crecen
con una autoestima baja y muchos otros problemas.
En otras palabras, ¡es muy importante manejar la bravuconería
y no dejar que te arruine la vida!
Bien, estás ahí y alguien empieza a bravuconearte. ¿Qué haces «en ese momento»?
Ignora al bravucón
Ignora al bravucón. Pretende que no lo oíste.
Ni siquiera lo mires. Si puedes, camina y pásale al lado sin determinarlo.
No llores, ni te enojes, ni muestres que te afecta. Eso es lo que el bravucón
o bravucona pretende. No le des esa satisfacción. Aun si te sientes
verdaderamente lastimada, no dejes que se te note. Más tarde podrás
hablar o escribir sobre tus reacciones.
Responde al bravucón con tranquilidad y firmeza
Responde al bravucón con tranquilidad y firmeza. Di, por ejemplo:
«¡No!» «Eso es lo que usted piensa.»
Si puedes, convierte un comentario fastidioso en un chiste. Por ejemplo,
la bravucona dice «¡Qué vestimenta tan ridícula!»
y tú dices «¡Gracias! Me alegra que se haya dado cuenta.»
Aléjate de la situación
Voltéate y aléjate o corre si es necesario. Aléjate
de la situación. Ve a un sitio donde haya un adulto.
Recuerda que no eres el del problema. Es el bravucón el que tiene
el problema.
Para que no te afecte
Si te están poniendo apodos o se están burlando de ti, trata
«El tanque de neblina». Imagina que estás dentro de una
gran pecera llena de neblina blanca. Luego imagínate que la neblina
se traga los insultos antes de que lleguen a ti. Nada te toca. Practica
así: piensa en las peores cosas que un bravucón pueda decirte
y luego deja que la neblina se las trague.
¡Habla con un adulto!
Si eres una víctima permanente de los bravucones, «lo más
importante» que tienes que hacer es: hablar con un adulto. Esto es
tan importante, que lo diremos de nuevo. ¡Habla con un adulto!
Comienza
con tus padres. Eso no es «acusar». Es pedir ayuda a las personas
que te aman cuando de verdad las necesitas.
Si sufres de las bravatas en la escuela, haz que tus padres lo hablen con
un directivo de la escuela; no con los padres del bravucón.
Si
sientes que no les puedes contar a tus padres o que tus padres no te apoyan
de la manera que necesitas, habla con otro adulto en quien confíes:
un maestro, el director, un consejero o con alguien en tu iglesia o sinagoga.
Si
sientes que no puedes decirle a nadie, trata de escribir una carta contando
lo que te sucede. Dásela a un adulto en quien confíes y guarda
una copia para ti.
Si
no quieres hablar de ello con nadie a solas, lleva un amigo, hermano o a
uno de tus padres. Te ayudará mucho llevar a alguien que haya visto
cuando te bravuconean.

Haz que al adulto le quede claro que esa situación te afecta profundamente.
Especialmente si eres víctima de «bravatas verbales»,
porque muchos adultos no consideran graves las bravatas verbales. La realidad
es que esta clase de bravatas es la que más puede afectarnos.
Estas preguntas de discusión te ayudarán
a examinar el tema de los bravucones con uno de tus padres o con otro adulto.
Si
se trata de bravatas físicas o violentas, puedes pedirle al adulto
con quien hables que no revele tu nombre.
NO te lo guardes. NO planees venganza contra el bravucón ni trates
de hacer algo con tus propias manos.
Ahora
que hablaste con alguien más sobre tu problema, hay muchas cosas
que puedes hacer para evitar ser víctima de bravatas en el futuro.
No
andes solo. Anda al menos con una persona más siempre que puedas.
Evita
los lugares donde ocurren las bravatas. Cambia la ruta para ir y volver
de la escuela. Sal un poco más temprano o más tarde para evadir
al bravucón.
Siéntate cerca del conductor del autobús escolar o camina
con un maestro para ir a clase.
No
lleves objetos valiosos ni dinero a la escuela.
Marca tus pertenencias con tinta indeleble por si te las roban.
Evita
las áreas de la escuela sin vigilancia y las situaciones en que estés
sola o solo. Asegúrate de no estar sola o solo en el vestuario ni
en el baño.
Actúa
con confianza. Mantén la cabeza en alto, párate erguido y
establece contacto visual.
Piensa
y repasa con tiempo tus respuestas y reacciones frente al bravucón
y practícalas frente al espejo. Así, ¡las tendrás
listas cuando las necesites!
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Los bravucones son realmente buenos en hacerle creer a la gente que merece ser maltratada

A veces, se arregla la situación con un bravucón, pero luego
surge otro bravucón que toma su lugar. Hay muchas cosas que puedes
hacer para evitar que eso suceda.
Los bravucones son realmente buenos en hacerle creer a la gente que merece
ser maltratada. Eso es totalmente falso.
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Mereces respeto y amabilidad de los demás

Repítete permanentemente que tú eres, como
en realidad eres, una gran persona que merece respeto y amabilidad de los
demás.
Aprende a estar orgulloso de tus diferencias. De todos modos, ¿por
qué querrías ser como ese bravucón? Nunca te avergüences
de una enfermedad ni de una discapacidad. Mientras más pronto te
sientas bien con ellas, los demás también lo harán.
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Verdaderos Amigos

Pasa mucho tiempo con tus amigos. Si no tienes verdaderos amigos, trata
de hacer nuevos amigos participando en actividades sociales o físicas.
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Lleva un Diario

Lleva un diario sobre tus incidentes con los bravucones y cómo te hacen sentir, y sobre las bravatas que sufren otras personas. Puedes también escribir un diario con aspectos positivos: todas las cosas que te gustan de ti mismo, tus planes para el futuro, etc.
Páginas del diario:
> Bravucones
> Date ánimo a ti mismo
Si nada de esto sirve y las bravatas que sufres han vuelto
tu vida muy difícil, habla con tus padres sobre la posibilidad de
cambiar de escuela. Tú y tu familia pueden pensar que eso es rendirse,
pero al final vale la pena vivir bien la vida y ser feliz.
En la sección siguiente hablaremos sobre las bravatas y los Testigos
presenciales.
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Temas acerca de Bravucones:
¿Qué es bravuconear?
¿Quién es un bravucón?
¿Quién es la posible víctima?
Cómo manejarlas
Testigos presenciales
¿Eres tú un bravucón?
Zonas libres de bravucones
De los consejeros
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