EL CASO DE ÁUREA SOTO

Eva Ventin de AGACAMT y Aurea Soto durante la rueda de prensa

EL CASO DE ÁUREA SOTO.

LOS POLÍTICOS.

Áurea acudió a la Asociación Gallega Contra el Acoso Moral en el Trabajo(AGACAMT) en circunstancias sicológicas preocupantes.

Durante dieciséis años padeció una situación de hostilidad y clima incómodo en su puesto de trabajo. Durante dieciséis años se sintió sola. Entre otras víctimas de mobbing encontró el espacio y el alivio pero sobre todo se vio arropada. Ante la incredibilidad de muchos hacia su caso, allí le creímos.

El 22 de Junio Áurea ya no tan sola, decidió dar el paso y con AGACAMT salió a los medios de comunicación para denunciar su caso y allí contó todo lo que le había estado sufriendo como trabajadora del Ayuntamiento de Vigo.

A esta convocatoria acudieron todos los medios de comunicación que al día siguiente, a excepción de la prensa local Faro de Vigo que silenció su queja, se hicieron eco de la denuncia.

Tuvo la valentía de al día siguiente presentarse en el ayuntamiento sin temor a las posibles represalias y lejos de encontrar muchos reproches encontró algunos apoyos.

Durante dieciséis años se fueron turnando equipos de gobierno de distinto color según los resultados electorales y ninguno de ello le aportó soluciones.

Como ya hemos dicho meses antes de las elecciones a las alcaldías tratamos de que se incluyeran en sus programas prácticas para erradicar el mobbing tanto para los trabajadores de esas administraciones como para el resto de los ciudadanos con campañas publicitarias entre el tejido empresarial local y como ya hemos dicho la respuesta fue nula.

Con el caso de Áurea, esta asociación solicitó una entrevista con un miembro de la corporación local, en concreto del Bloque Nacionalista Galego. Nuestra intención era poner en su conocimiento la situación de la Funcionaria. Queríamos que lo supiese de mano de la afectada. Él estaba dentro del Gobierno Municipal. ¡Que menos!. Tampoco esta vez tuvimos respuesta. No sé atendiendo a que extrañas razones pensamos que con él podríamos contar.

También pedimos audiencia al nuevo Regidor, Abel Caballero del PSOE de momento tampoco ha sido favorable.

Yo me pregunto si unos y otros no sentirán un mínimo de vergüenza después de lo relatado por Áurea públicamente. De acuerdo que no es fácil reconocer que la Administración de la que uno es máximo representante o de la que formas gobierno, pueda estar infringiendo un trato vejatorio a una compañera de trabajo porque eso es lo que es.

Y aunque sea por cuestiones pragmáticas como por ejemplo económicas que son las que los políticos manejan. ¿Cuánto gasto supone a la Seguridad Social el Mobbing en las Administraciones Públicas, en el Ayuntamiento de Vigo, por ejemplo?. Como bien dice Áurea a ella no le gusta, no se siente honrada cobrando un sueldo para momento tener que dedicarse a leer el periódico o a deambular por los pasillos con sus pertenencias porque no tiene un espacio físico para ella. En el balance de pérdidas sumaremos por un lado bajas laborales y por el otro un salario por no tener ocupación efectiva pero eso si, les permitirá darle un golpe una vez a la semana. La suma de gastos es considerable pero, paga el pueblo.

Desde las asociaciones de afectados intentamos elaborar propuestas de actuación para erradicar esta lacra social y presentarlas a los diferentes partidos políticos con representación en los Parlamentos de las Comunidades Autónomas.

Pero, casos como estos vienen a ocultar todo signo de esperanza. Es cuando nos damos cuenta de la insensibilidad de los políticos en cuanto al acoso moral y que si alguna vez la tuvieron fue un espejismo o un alarde de la hipocresía atrevida.

Una trabajadora relata desde los medios de comunicación lo que le viene sucediendo en el ayuntamiento desde hace dieciséis años y que le supone trastornos a su salud síquica y física y ninguno responde ni por mero interés a nuestros requerimientos.

Es una muestra más de la falta de voluntad que les acompaña y que por lo que muchas leyes que hagan los resultados van a seguir siendo bajos. Las leyes por si solas no nos darán el impulso necesario.

Es lamentable. Pero no debe desanimarnos. Es un aviso más a que todo está por hacer. Que la honestidad es un lujo al alcance de pocos. Quizás de eso tengamos mucho las víctimas pero, eso puede ser un tanto a nuestro favor como en contra.

Eva Ventín Lorenzo. Representante de AGACAMT


Documentos

Para saber más aquí dejamos la información en los medios de comunicación que recogieron la noticia.

Una trabajadora del Concello denuncia que sufre acoso laboral desde hace diecisiete años
m. j. f. | vigo)

La trabajadora del Concello destinada hasta hace unos diez días en la Gerencia Municipal de Urbanismo, Aurea Soto Lago, denuncia que sufre acoso laboral desde 1990.

Apoyada por la Asociación Galega contra o Acoso Moral no Traballo, ayer relató que todo empezó al obtener la plaza como jefa de grupo de inspección técnica de obras en ese año. Mantiene que se ha visto apartada de sus funciones, que son realizadas por un delineante, con el visto bueno de los superiores. Desde hace unos diez días ha sido trasladada a Patrimonio Histórico, donde, pese a las buenas intenciones de la jefa de ese departamento, carece de un espacio propio y de trabajo que desempeñar.

Tras la desestimación de un recurso contencioso administrativo por parte de un juzgado de Vigo y posteriormente por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, la trabajadora presentará su caso al Defensor del Pueblo y estudia apelar al Tribunal Constitucional.

Entre los indicios de acoso moral laboral cita medidas de aislamiento social, como impedir las relaciones profesionales con otros compañeros, el hecho de que se le encomienden tareas inferiores a su categoría profesional y que en otras ocasiones se le cargue de trabajo, el ninguneo por parte de sus subordinados, constantes traslados, y la negativa del tratamiento de jefa de grupo de inspección. El colmo, dice, fue cuando en el 2006 fue trasladada la fotocopiadora a la oficina donde ella se encontraba por motivos de ventilación, mientras que a ella la enviaron al cuarto de la fotocopiadora. Asegura que todas estas situaciones le han provocado una serie de enfermedades.

http://www.lavozdegalicia.es/hemeroteca/noticia.jsp?CAT=111&TEXTO=5917615&txtDia=22&txtMes=6&txtAnho=2007

 

. 22.06.2007
Áurea Soto, ayer, contando su caso (Laura González).

Áurea Soto es funcionaria en el Concello de Vigo.Asegura que sufre acoso laboral desde 1990.
Ahora no tiene ni mesa de trabajo.Áurea Soto trabaja como funcionaria en el Concello de Vigo desde 1975. En 1989 se presentó a una plaza para ascender de delineante a jefe de grupo de la inspección técnica de obras. Ganó la plaza, pero no fue hasta 1990 cuando se le comunicó que podía comenzar a desempeñar sus funciones.

Es ese año cuando comienza su calvario, al comprobar que su trabajo lo estaban realizando sus subordinados y que de ellos es de quien recibe órdenes. Unas órdenes que también llegan de sus superiores, porque según asegura «a mis compañeros no les gustaba que me hubiesen dado a mí la plaza», explicó la afectada en rueda de prensa para los medios de comunicación.

Con el paso del tiempo todo se complicó. Empezaron a prohibirle utilizar el teléfono y llegaron incluso a colocar por las paredes folios en los que sus compañeros se mofaban de la situación.

Tras poner el caso en conocimiento del departamento de Personal, le aseguraron que abrirían diligencias. Pero, según Áurea, «la investigación nunca llegó a realizarse».

Por ello, en 2004 puso una demanda por daños psicológicos, que fue desestimada. Según explica, la magistrada reconoció un «clima incómodo» en el trabajo, pero no mala intención por parte de sus compañeros. Tras recurrir la sentencia, el pasado mes de febrero el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia explicó que «la recurrente está disconforme con su situación».

Pero la situación fue a peor hace diez días. Después de cinco meses de baja por accidente, el lunes 11 de junio, al incorporarse al trabajo, le comunicaron que había sido traslada al departamento de Patrimonio Histórico.

Al llegar a su nuevo destino comprobó que allí «no tienen sitio para mí y tampoco trabajo. Cobro un sueldo de funcionaria por estar leyendo el periódico». Así las cosas, Áurea se pasa su jornada laboral «en un hueco que me han hecho en una mesa de una sala de juntas».

Tres casos de acoso a la semana

La Asociación Gallega Contra el Maltrato en el Trabajo (Agacamt) atiende cada semana a una media de tres personas en Vigo. El 60% de las llamadas que recibieron en 2006 fueron de mujeres porque, según su presidenta, Eva Ventín, «todavía se nos ve como instrusas en el mercado laboral».

Sin embargo, sólo dos de cada 100 denuncias que llegan al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia resultan favorables para el trabajador. Los teléfonos de Agacamt son 637 954 900 y 617 537 085.

http://www.20minutos.es/noticia/250902/0/sueldo/funcionaria/leyendo/

 

Indice Casos Reales Conocidos

Acoso Moral