Introducción
En
esta página se transcriben una serie de citas de
varios autores que han investigado y escrito en relación
al acoso psicológico, Marie-France Hirigoyen, Iñaki
Piñuel y Zabala y José Luis González
de Rivera y Revuelta. Ellos definen el perfil perverso del
narcisista acosador, de su víctima y del entorno
en que se da el mobbing.
Estas
citas conforman los perfiles de una situación real
de acoso, en especial los del acosador, el acosado y el
ambiente donde se desarrolló.
Ante
la dificultad habitual en que se encuentran las personas
sometidas a acoso de hacer creíbles y encajables
dentro de un proceso de esta naturaleza los actos y situaciones
que vive a diario, cabe la posibilidad de utilizar los textos
de aquellas personas reconocidas como expertos en la materia,
a modo de modelo objetivo sobre el que comparar sus propias
situaciones de ataque a su salud, a su integridad moral,
a su profesionalidad, etc.
Así,
con citas paralegales (no son esgrimibles desde un punto
de vista jurídico puro pero sí son de reconocida
solvencia en cuanto a identificación de situaciones
de mobbing), se puede llegar a ilustrar cómo, mediante
la ejecución de pequeños ataques a una persona
-estos sí acreditables con arreglo a los elementos
probatorios ordinarios en derecho- puede llegar a crearse
una situación de mobbing conforme a la identificación
y descripción que de esa clase de actos hacen los
expertos en la materia.
Esta
forma de investigación o intento de acreditación
de una situación de mobbing no solo es útil
únicamente para la fundamentación de un informe
de investigación o denuncia desde un punto de vista
legal (no hay que olvidar que es el criterio dado por el
artículo 141.1 de la Ley 30 de 1992, de Régimen
Jurídico de las Administraciones Públicas
y del Procedimiento administrativo común, el de remitirse
a la justicia al estado de la ciencia y de la técnica
a la hora de enjuiciar actos punibles), sino que además,
es útil cuando es elaborado por la persona acosada,
para llegar al verdadero esclarecimiento del por qué
su deterioro ha llegado a ser tan importante, pues sus vivencias
laborales encajan perfectamente con las descripciones que
los estudiosos de este fenómeno hacen de los actos
de acoso y de los perfiles de sus protagonistas. Y este
entendimiento es fundamental para la desculpabilización
tan necesaria del acosado que no entiende (por eso llega
a ser acosado) el que haya una explicación lógica
que justifique el haber llegado a su situación personal.
Esta labor de estudio, de análisis, de objetivación
de los hechos por comparación con los descritos con
expertos fiables posibilita el milagro de hacer la luz en
la condicionada mente de la víctima que así
puede llegar a entender lo que le ha venido sucediendo,
ya no desde su responsabilidad, desde su culpa, sino desde
la verdadera raíz del problema.
Con
el estruendoso insight o descubrimiento de la verdad, se
inicia la verdadera liberación del acosado pues no
habrá de ser desde los tribunales de justicia desde
donde le llegue la verdadera, la auténtica liberación
a quien ha sido humillado y vejado, sino desde su propia
mente. Para cuando tenga la claridad e información
necesaria como para entender que ha sido destinado a un
papel de víctima, de acosado, de diana de un perverso
narcisista solo como consecuencia de su propia brillantez,
de su excelencia que ofende la medianía y vulgaridad
de su acosador, será cuando esté iniciando
la salida de ese pozo al que le arrojaron sin saberlo y
del que no pudo salir por falta de solidaridad, por la ignorancia
de este mundo, por la carencia de valores de nuestra sociedad.
Por la mediocridad imperante y aceptada y por que la supuesta
racionalidad del hombre resulta ser mucho más limitada
de lo que nos habíamos creído. Solo de esa
forma se puede comprender como ante la vista de todo un
grupo laboral humano se puede llegar a destruir una persona
sin que nadie parezca tener nada que objetar e incluso colabore
en ello.
Cuando
todos los compañeros y amigos de una víctima
de acoso consienten, callan y participan de ese macabro
fenómeno que supone el sacrificio de un chivo expiatorio,
justifican o amparan al poder que lo lleva a cabo, o solo
callan o se dejan seducir por quien engatusa, nubla la mente
y engaña, siendo ellos personas normales fiel muestra
de nuestra sociedad, cuando esta situación se da
-y se da a diario- quiere decir que esta sociedad creada
por el hombre es un castillo de papel, de altos y anchos
torreones que volarán por los aires ante la mas ligera
brisa que nos sorprenderá mirando para otro lado,
no por casualidad, sino para no tener que ver la fragilidad
de nuestros cimientos.
Ricardo
Pérez-Accino
rpaccino@wanadoo.es
http://www.anamib.com/perfiles.htm