MATAR PARA QUEDARSE UN PISO

PSICOPATA DE HOY EN DIA

 

2008 La Sentencia
15/2/2008 LA HORA DE LA JUSTICIA PARA ANNA|RECTA FINAL DEL CASO

Un tribunal popular juzgará a partir del lunes a los tres acusados del asesinato de la psicóloga Permanyer
Su marido considera "ridículo" que se pidan 18 años de cárcel


Foto: GUILLERMO MOLINER MAYKA NAVARRO
BARCELONA
Casi sin darse cuenta José Manuel García Canta ha leído y aprendido mucho en estos últimos tres años y medio sobre asesinos, psicópatas, delincuentes, delitos, leyes, castigos, víctimas, y sobre el más doloroso de los dolores: que te arrebaten con violencia al ser más querido. El 7 de octubre del 2004 apareció en un vertedero del Garraf el cadáver de la mujer de su vida, Anna Permanyer, la rubia y atractiva psicóloga de Sarrià desaparecida días antes cuando fue a visitar a la mujer a la que había alquilado un piso del edificio Atalaya de la Diagonal. El lunes un jurado popular empezará a juzgar a los tres acusados del crimen: Carmen Badia, Joan Sesplugues y Anabel Toyas.
Le hubiera gustado resistir la tentación de ir al juicio y acudir solo cuando le citen a declarar como testigo. "Preferiría no participar porque es una vergüenza y una mofa que a esa asesina solo le pidan 18 años por matar a Anna y que acabe cumpliendo solo una pequeña parte de esa ridícula pena". Le han recomendado que no asista a todas las sesiones.

Ni venganza ni perdón
Ni la venganza ni el perdón tienen espacio en los principios y la formación humanista de este padre de cuatro hijos. Puede ser capaz de no odiar, pero advierte, con serenidad, que utilizará todos los medios legales a su alcance para conseguir que Carmen Badia pase el resto de su vida entre rejas. Y lo dice con el convencimiento de que se trata de una psicópata que volverá a hacer daño en cuanto pise la calle. "Carece de sentimientos, por eso ni quiere ni puede arrepentirse y fue capaz de asesinar a sangre fría a una mujer de la extraordinaria bondad de Anna, a la que no solo conocía, sino que la investigó antes de matarla".
Y por eso, añade, fue capaz, como sostuvieron en su día los investigadores del Cuerpo Nacional de Policía, de escribir de su puño y letra los anónimos que recibieron diferentes miembros de la familia, tras el hallazgo del cadáver. Y por eso, insiste, "fue capaz y tuvo la sangre fría de acercarse a mí frente a L'Illa Diagonal y darme dos besos en la mejilla para preguntarme cómo estaba y que estuviera tranquilo, que ella renunciaba al piso de la Atalaya".
Sentado en la silla del despacho profesional de psicología clínica que compartía con Anna, José Manuel anuncia que hará todo lo que esté en sus manos para que la justicia reabra la investigación por el asesinato del segundo marido de Carmen Badia. Por ese crimen de 1997, sin resolver, la mujer permaneció nueve meses en prisión preventiva pero los guardias civiles que investigaron el crimen no pudieron reunir pruebas suficientes para mantener la acusación contra Badia, de la que estaban convencidos. Desde entonces, la mujer es conocida en La Seu d'Urgell como la viuda negra.

Vivir con miedo
A través de su abogado, el marido de Anna se ha puesto en contacto con la familia de Josep Campí Jordana, el marido asesinado de Badia, para ofrecerles toda su ayuda para reabrir el caso. "El problema es que viven atemorizados. Le tienen miedo".
¿Y usted, teme a Carmen Badia? "Le he perdido el miedo a la muerte, pero a esta casa ha venido gente extraña que sospecho que los envió ella para hacerme daño. Porque sabe que haré lo posible para impedir que vuelva a pisar la calle".
José Manuel no ha denunciado sus sospechas a los Mossos. Tampoco quiere mostrarse temeroso y la rabia le ahoga cuando asegura que el crimen de Anna "podría haberse evitado" si existiera más control de personas, a su juicio, tan peligrosas como Badia. En estos tres años y medio con el dolor de la ausencia de su mujer golpeándole las entrañas, el hombre ha aprendido a hilvanar un discurso con el que reivindica condenas más duras para los asesinos y más protección para las víctimas. "Las actuales penas por asesinato son ridículas. Yo no quiero la pena de muerte, pero sí entiendo la necesidad de la cadena perpetua para determinados crímenes".

Las sospechas de la mujer
A su mujer le tendieron una trampa. En sus conclusiones, la fiscal da por buenas las tesis de los investigadores de la policía. Carmen Badia quería quedarse con el piso, el párking y el trastero que la familia de Permanyer poseía en el edificio Atalaya. Anna acudió sola a la cita. "Nunca me perdonaré no haberle acompañado esa tarde. Anna me comentó que había algo en Carmen que la incomodaba. Que prefería que fuéramos los dos".
El portero de la finca la saludó antes de entrar en el ascensor. Fue la última persona que la vio con vida. Sus asesinos le obligaron a firmar un contrato de arras --que un forense determinó que había sido rubricado bajo presión-- por el que Anna vendía a Badía el piso, el párking y el trastero por la cantidad de 600.000 euros y que la propietaria ya había recibido en un encuentro previo en la cafetería La Oca de la plaza Francesc Macià unas arras de 420.000 euros en metálico. "La asesinó por nada, porque al final ni se atrevió a reclamar el piso"

http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=483287&idseccio_PK=1022

2007 El Juicio

Un crimen casi perfecto
La psicóloga Anna Permanyer, de 53 años, fue vista por última vez con vida el 27 de septiembre de 2004 en un céntrico edificio de Barcelona. Su cadáver fue hallado diez días después en Sitges.

Reportaje por: M. MARLASCA / L. RENDUELES
: 07/05/07
Un jurado popular deberá decidir la inocencia o la culpabilidad de las tres personas que próximamente se sentarán en el banquillo de los acusados: María del Carmen Badía Lachos, de 49 años; Anabel Toyas Pérez, de 43, y Joan Sesplugues Benet, de 80. El fiscal pide para cada uno de ellos 21 años y seis meses de prisión por asesinato y extorsión. La acusación particular eleva a 30 años la petición de cárcel por los mismos delitos. Por su parte, los abogados de los tres procesados piden la absolución de sus clientes, ya que consideran que no hay pruebas suficientes que los incriminen en la muerte de Anna Permanyer.

El escrito de conclusiones del fiscal asegura que el día de su desaparición la psicóloga Anna Permanyer había concertado una cita con Carmen Badía, la mujer que vivía en régimen de alquiler en un piso propiedad de la víctima, en el edificio Atalaya, una conocida construcción enclavada en la avenida Diagonal de Barcelona. Según el fiscal, los tres acusados lograron, “ejerciendo violencia e intimidación”, que Anna Permanyer firmase contra su voluntad un contrato de arras. Según este documento, la psicóloga vendía a la hija de Carmen Badía el piso en el que residía en ese momento por 600.000 euros y Carmen le entregaba como señal o arras 420.000 euros. Según el Código Civil, si la vendedora hubiese incumplido el contrato –se hubiese echado atrás a la hora de vender la vivienda–, habría tenido que pagar a la compradora el doble de lo que ésta había pagado como señal. Siempre según el fiscal, una vez que los tres acusados lograron que Anna firmase el contrato, la golpearon con un objeto contundente en la cabeza y le ataron al cuello tres bolsas de plástico, lo que provocó su muerte por asfixia.

La instrucción del caso, que se ha extendido durante más de dos años –gran parte de ellos bajo secreto sumarial–, ha arrojado alguna luz sobre el crimen, pero también ha dejado incógnitas que siguen sin despejar y a las que las defensas se aferrarán para tratar de convencer al jurado de la inocencia de los acusados.

¿Dónde se produjo el crimen?
La policía registró la casa de Carmen Badía por primera vez horas después de la desaparición de la mujer. No encontraron nada que la incriminase. Ni en esa ni en la media docena de registros practicados en todos los domicilios y los vehículos de los acusados. La policía y la acusación creen que el asesinato o la preparación del cadáver se perpetró en el piso 11-E del edificio Atalaya, una vivienda propiedad de un abogado amigo de Carmen Badía, en la que ella había vivido unos meses y que en el momento del crimen estaba vacía. La casa quedó semidestruida en un incendio provocado, según el dictamen de la Policía Científica, el 15 de octubre de 2004, una semana después del hallazgo del cadáver de Anna Permanyer.

¿Cuál fue el móvil?
Para el fiscal y la acusación, a Carmen Badía le movió un interés económico para asesinar a su casera. Obligándole afirmar el contrato de arras, podía disponer del piso o tendrían que devolverle el doble de los 420.000 euros que decía haber pagado. La acusación particular señala que Carmen jamás efectuó esa entrega –ningún testigo ha ratificado que pagase la señal– y así justificaba la salida de 420.000 euros del patrimonio de su hija, que ella administraba. Fue la propia Carmen la que presentó voluntariamente a la policía el contrato, que dijo haber firmado con su casera unos días atrás. Desde que fue detenida, Carmen no ha vuelto a declarar.

La bolsa del club de golf
El hallazgo de una bolsa de golf con el anagrama La Quinta junto al cadáver de Anna dio lugar a la intervención en el caso del FBI. La agencia federal explicó que el logotipo de la bolsa correspondía a un club de golf ubicado en California. Ese tipo de bolsa se vendió entre los años 1982 y 1995, unas fechas muy anteriores a las de un viaje a California efectuado por la familia Permanyer. El FBI remitió a la policía el detalle de las poblaciones en las que la familia había hecho uso de sus tarjetas de crédito, pero no se pudo demostrar que algún miembro de la familia de la víctima hubiese estado en el complejo al que pertenecía la bolsa encontrada junto al cuerpo de Anna Permanyer.

El pelo de Joan
Una de las pocas pruebas materiales que hay en contra de los acusados es la existencia de un cabello de Joan Sesplugues en el cadáver de Anna Permanyer. El anciano ha reiterado en sus declaraciones que no sabe cómo pudo llegar hasta allí ese pelo. Él y su mujer, íntimos amigos de Carmen Badía y residentes en Lleida, estaban alojados en casa de ésta en el momento de la desaparición de Permanyer, pero siempre han declarado que no vieron a la psicóloga y que pasaron esa tarde en compañía de la hija de Carmen.

El cable rojo
El cuerpo de Anna Permanyer estaba atado con un cable eléctrico de color rojo. Un conocido de Carmen Badía dijo que se dejó en un apartamento de Sitges propiedad de la acusada un alargador de cable idéntico al que apareció en la escena del crimen, que, por otra parte, se puede encontrar en cualquier establecimiento de electricidad.

¿Quién escribió los anónimos?
Durante la investigación que culminó con la detención de los tres procesados en septiembre de 2005, casi un año después del asesinato, varias personas recibieron diversos anónimos. El marido de la fallecida, el también psicólogo José Manuel García Canta, recibió dos: en uno de ellos se sugería que se investigase a “chaperos y drogadictos que por 50 euros son capaces de todo”, y el autor aseguraba que había oído una conversación en la que se decía: “Ella se lo buscó”, en referencia a Anna Permanyer. El encargado de mantenimiento del edificio Atalaya también recibió un anónimo: “José. Tíralo todo. Quema el trastero. Hay 6.000 euros más. Todo bien”. Una paciente del marido de Anna recibió otro inquietante anónimo: “Dile a José Manuel que quiero 60.000 euros más o diré quién pagó para matar a Anna Permanyer”. Este anónimo venía acompañado de otra hoja en la que figuraba un corazón atravesado por una flecha con las iniciales J. M. (José Manuel) y Merche, el nombre de la mujer que recibió el anónimo.

Por qué se sienta en el banquillo Anabel
Ni la investigación policial ni la instrucción judicial han podido reunir pruebas contundentes contra esta mujer, encargada de la carnicería de un supermercado de Fraga (Huesca). La policía ni siquiera ha podido acreditar que en la fecha de la desaparición de Anna ella estuviese en Barcelona. El hecho de que su amiga Carmen declarase que habían redactado el contrato de arras en su casa y la aparición en su domicilio de unas bolsas de Amena iguales a las halladas en el escenario del crimen son los indicios sobre los que se sostiene su acusación. Madre de un hijo, colaboradora de varias ONG, su defensa la presentará como una ciudadana ejemplar. La acusación sostendrá que es otra de las víctimas de la manipuladora Carmen.

Quién es Carmen Badía
La policía dirigió sus pesquisas desde el primer momento hacia esta mujer. Los familiares de Anna sabían que había quedado con ella la tarde de su desaparición. Además, al revisar los archivos, la policía comprobó que había sido detenida por el asesinato de su marido, Josep Campí, muerto a tiros en 1997 y con el que tuvo una hija. Finalmente, fue exculpada. Calificada como “violenta y obsesionada por el dinero” por una de sus dos hijas mayores, aficionada a las operaciones de cirugía estética y devota de varias vírgenes, para la policía Carmen manipula y maneja las voluntades de los otros dos procesados a su antojo.

http://www.interviu.es/default.asp?idpublicacio_PK=39&idioma=CAS&idnoticia_PK=41937&idseccio_PK=547&h=

El juez envía a la Audiencia para juicio el crimen de Anna Permanyer

SANTIAGO TARÍN - BARCELONA - 18/04/2007 - La causa por el asesinato de la psicóloga Anna Permanyer ya está en la Audiencia, pendiente de señalar fecha para la vista. El juez que ha dirigido las investigaciones, Francisco González Maillo, dictó ayer el auto de apertura de juicio oral, que se desarrollará ante un jurado popular por los delitos de asesinato con alevosía y ensañamiento y extorsión. En el auto, el magistrado reitera que existen "claros indicios racionales" contra los tres acusados, Carmen Badía, Anabel Toyas y Joan Sesplugues
http://www.lavanguardia.es

La detenida por el crimen de la psicóloga Anna Permanyer sonríe a las cámaras al pasar a disposición del juez

EFE
Barcelona
Mari Carmen B.L., de 48 años y principal sospechosa de haber urdido el asesinato de la psicóloga Anna Permanyer, ha sonreído hoy a las cámaras de televisión cuando la policía la ha sacado de los calabozos para trasladarla al juzgado.
Mari Carmen B.L y los otros dos detenidos como presuntos autores de la muerte de la psicóloga, Joan S.B., de 79 años y vecino de Lleida, y Anabel T.P., de 42 años y domiciliada en Fraga (Huesca), han pasado a disposición del juzgado de instrucción número 11 de Barcelona, encargado de investigar el caso.

Foto: Julián Martín / EFE)
Mari Carmen B.L., principal sospechosa de haber urdido el asesinato de Anna María Permanyer.
(Foto: Julián Martín / EFE)
Juan S.B. de 79 años, detenido como presunto autor del asesinato de Anna María Permanyer.
(Foto: Julián Martín / EFE)
Anabel T.P., de 41 años, detenida como presunta autora del asesinato de la psicóloga.

 

Al salir de las dependencias de la Jefatura Superior de Policía de Barcelona, Mari Carmen B.L., vestida con una camiseta roja y con un collarín ortopédico en el cuello, ha mirado a las cámaras de televisión y a los fotógrafos de prensa y les ha dejado entrever una sonrisa.

"Sabíamos que es una persona fría y calculadora y con esa sonrisa parece que lo ha demostrado", ha comentado un agente policial.

El primero en pasar a disposición judicial ha sido Joan S, que ha sido trasladado al juzgado en un furgón policial sobre las 08.10 horas, minutos más tarde han pasado Mari Carmen B.L. y Anabel T.P., esta última vestida con una camiseta deportiva de color azul.

Los tres están acusados por la policía de asesinar presuntamente a Permanyer para quedarse con la propiedad del piso en el que vivía Mari Carmen B.L. simulando un contrato de arras por el que la inquilina ya había pagado 400.000 euros.

El contrato, en el que figuraba una firma auténtica de la fallecida, establecía la compra del piso, de un trastero y de un aparcamiento en el edificio Atalaya de la Diagonal de Barcelona por valor de casi 600.000 euros.

Nada ha trascendido del contenido de la declaración que han efectuado los tres detenidos ante la policía puesto que el titular del juzgado de instrucción número 11 de Barcelona ha ordenado que se mantenga un hermético secreto de las actuaciones del sumario.

Anna Permanyer desapareció el 27 de septiembre de 2004 cuando acudía a una cita con su inquilina Mari Carmen B. para enseñarle una plaza de aparcamiento en el edificio Atalaya de la Diagonal y su cadáver fue encontrado diez días después en un paraje del Garraf cerca de Sitges (Barcelona) con fuertes golpes en la cabeza, que tenía envuelta en bolsas de plástico.

La presunta organizadora del asesinato de Permanyer ya estuvo en prisión en 1998 acusada de haber urdido la muerte de su segundo marido, que era el propietario de un cámping en Pont de Bar (Lleida) y que murió tiroteado por dos sicarios en 1997, pero finalmente el juez la exculpó porque no encontró pruebas contra ella.
http://www.canarias7.es/articulo.cfm?Id=9731

2006 Manipulando a la hija
Un testigo protegido desmonta la coartada de la presunta asesina de Anna Permanyer

La sospechosa deberá pagar 14.000 euros al viudo de la víctima por el impago de un piso alquilado

CAROL ALVAREZ / NANDO GARCIA

BARCELONA.- La Policía cuenta con una testigo protegida que ha desmontado la coartada que hasta ahora mantenía la principal inculpada por el secuestro y asesinato de la psicóloga Anna Permanyer en septiembre de 2004, María del Carmen Badía.

Así se ha puesto de manifiesto tras el levantamiento del secreto de las extensas actuaciones judiciales. Permanyer desapareció un 27 de septiembre, tras entrar en el edificio Atalaya de Barcelona, donde tenía un piso que había alquilado a Badía. La importancia de la testigo protegida pone de manifiesto que la noche de los hechos, María del Carmen Badía no estaba en la clínica Corachán de Barcelona, donde habría acudido para ser asistida de urgencias, tal y como su hija pequeña contó.

La menor, según recoge una conversación telefónica intervenida a Badía, estaba «al tanto de todo» y sabía «perfectamente lo que tiene que hacer, cuando lo tiene que decir» y, por ello, «a ésta no la pillarán». Lo cierto es que la Policía investigó si la principal sospechosa del crimen había ingresado en la clínica Corachán y se demostró que no constaba su asistencia. Badía luego entró en contradicción con su hija al decir que le había indicado que se iba a dar un paseo «para no preocuparla».

La niña también había contado que se había quedado sola con «Paquita», la mujer del otro procesado, Joan Sesplugues. La Policía sospecha que Badía y Sesplugues podrían haber asesinado y luego trasladado el cadáver a la cantera del Garraf en este rato.

De hecho, en el vehículo de Joan se localizó una pata de cabra, esto es, una barra de hierro que se utiliza para hacer palanca, arma que, según fuentes judiciales, se habría empleado para atacar a Permanyer. En esta barra de hierro, que el procesado explicó que llevaba en el coche por si acaso, se hallaron cinco restos de pelo de los que cuatro corresponden a un origen humano.El juzgado espera ahora conocer el resultado de ADN de las muestras de cabello, que sólo se sabe que son rubios y castaño claro, para ver si coinciden con los de la víctima. Y es que el juez que instruye el caso entiende que hay indicios claros que apuntan que la barra de hierro fue el arma que golpeó con violencia en la cabeza a Permanyer. Otro de los pelos encontrados junto al cadáver corresponde a Joan Sesplugues y constituye una de las principales pruebas de cargo del caso.

Las pesquisas recogidas en los nueve voluminosos tomos de diligencias judiciales revelan también que María del Carmen Badía debía 12.000 euros en concepto de mensualidades de alquiler a la fallecida, y que ésta le había reclamado por carta el pago en fecha 21 de septiembre, apenas seis días antes de su desaparición.

El pasado 7 de octubre, el juez de primera instancia de Fraga condenó a María del Carmen Badía a pagar 14.000 euros al viudo de Anna Permanyer en el marco del juicio monitorio que planteó en reclamación de cantidades.

En cuanto al contrato de arras firmado con Permanyer que habría puesto a la Policía sobre la pista de Badía, las pesquisas implican a la tercera acusada, Anabel Toyas, ya que dicho acuerdo se redactó en su ordenador, a pesar de que ésta última siempre dijo que desconocía para qué fin.

Las diligencias también incluyen una prueba pericial en la que la Policía acredita que las firmas del contrato de arras correspondientes a Permanyer son auténticas, aunque algunas reflejan un estado de nerviosismo, lo que corroboraría la tesis de que la psicóloga fue obligada a estampar su firma antes de ser asesinada.


http://www.elmundo.es/papel/2006/01/25/catalunya/1920707.html

2005 La Detención

Detenidas dos fragatinas por el crimen de una mujer en Barcelona

06/09/2005 EL PERIODICO

La fragatina Carmen Badía Lachos, única sospechosa desde el primer día de la desaparición y asesinato de la psicóloga barcelonesa Anna Permanyer, fue finalmente detenida ayer, tras un año en el que la Policía no la ha perdido de vista prácticamente ni un instante.

Junto a ella, los investigadores han arrestado a otras dos personas, Juan Sesplugues Benet, un subastero de Lérida de 78 años, y Anabel Toyas Pérez, una empleada de un supermercado de Fraga de 42 años. Ambos son sospechosos de haber participado junto a Badía en el crimen.

"Es lo más listo y perverso con lo que me he cruzado en muchos años", aseguró ayer uno de los inspectores de la policía que le ha investigado e interrogado, en varias ocasiones, durante este año. Carmen Badía, de 48 años, ya fue detenida en 1997. Era sospechosa de haber contratado a la pareja de sicarios que acribilló a balazos y acuchilló a su segundo marido en el restaurante del cámping que éste dirigía en el Pont de Bar. Badía no llegó a sentarse en el banquillo por este crimen --lo que no impide que pueda ser acusada si aparecen indicios contra ella--. Tampoco Sesplugues, que fue investigado por la Guardia Civil. Los dos imputados juzgados en la Audiencia de Lérida fueron absueltos.


VACILANDO Como ayer mismo recordaba un inspector no basta con detener a un asesino, hay que demostrar con pruebas que ha sido él. Por eso, durante este año, un grupo barcelonés de la Policía Nacional se ha volcado en buscar pruebas. También han esperado, sin demasiada fe, que ella cometiera algún error. Pero Badía, que durante todo este año ha sabido perfectamente que agentes de paisano la seguían noche y día, ha actuado con una tremenda sangre fría. En alguna ocasión, incluso se ha permitido el lujo de vacilar a los agentes.

El inspector jefe Antonio Giménez aseguró ayer que el secreto de sumario decretado por el juez que instruye el caso le impedía detallar las pruebas que tienen contra Badía y los otros dos sospechosos.

El inspector aseguró, con rotundidad, que el móvil es exclusivamente económico. Badía era inquilina de un piso de Anna Permanyer en el edificio Atalaya de la Diagonal. El pasado 27 de septiembre, Permanyer quedó a las ocho de la tarde con Badía para discutir sobre la venta de una plaza de párking del mismo edificio.

Uno de los dos porteros de la finca saludó a la psicóloga barcelonesa y la vió subir al ascensor. Nunca más se supo. Badía fue de las primeras personas a las que interrogó la Policía, siempre en calidad de testigo. La mujer aseguró que Permanyer nunca acudió a su cita.

Sabedora de que se había convertido en sospechosa, el 13 de octubre, pocas semanas después de la aparición del cadáver de la psicóloga, Carmen Badía se dirigió a la Jefatura de Policía acompañada por su abogado. Allí mostró un contrato de arras por el que Anna Permanyer le había vendido el piso por 400.000 euros. El documento estaba firmado por ambas mujeres.

La firma de Permanyer es realmente de ella, pero ningún perito policial ni judicial puede determinar en qué condiciones se rubricó ese documento. Los testigos que según Badía presenciaron la operación han negado cualquier participación en ella.


http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=201957

Tres detenidos por el crimen de la psicóloga barcelonesa Anna Permanyer, entre ellos una de sus inquilinas
PERE RÍOS / ELOY PARDO - Barcelona - 06/09/2005


La policía detuvo ayer a tres personas como sospechosas de participar en el asesinato de Anna Permanyer, la psicóloga barcelonesa que fue hallada muerta de varios golpes en la cabeza cerca de la localidad de Sitges el 7 de octubre de 2004, después de desaparecer el 27 de septiembre pasado. Se trata de María del Carmen Badía, de 49 años, detenida en Salou, y de Juan Sesplugues, de 79 años, arrestado en Lleida, y Anabel Toyas, de 42, detenida en Fraga (Huesca).

La policía cree que se trata de los "presuntos autores de la muerte violenta" de la psicóloga. Los investigadores creen que la muerte de la mujer se produjo "a las pocas horas de haber desaparecido", aunque su cuerpo fue encontrado días después.

La víctima fue vista por última vez a las 18.00 horas del 27 de septiembre de 2004, mientras entraba en la torre Atalaya, edificio de 23 pisos en la avenida Diagonal de Barcelona. Permanyer había quedado con María del Carmen Badía, que era su inquilina, para negociar la venta de un piso y una plaza de aparcamiento de su propiedad, en la planta 18. El portero de la finca -bien conocido por ella- recuerda haberla visto entrar y dirigirse hacia el ascensor, pero no salir del inmueble, uno de los más altos de la citada avenida. La ahora detenida afirmó en su día que no llegó a verse en esa ocasión con la psicóloga.

A los pocos días de encontrarse el cadáver de Permanyer, María del Carmen Badía se personó en la Jefatura de Policía de Barcelona para enseñar un documento que demostraba que ambas habían firmado un contrato de arras por 400.000 euros, firmado supuestamente por Permanyer, que demostraba que ésta le había vendido el piso 18 del edificio y cedido la plaza de aparcamiento.

La detenida fue investigada en repetidas ocasiones a lo largo del último año, al haber detectado la policía una posible relación entre el contrato de arras, "sospechoso por lo elevado de la cantidad", y la posterior muerte de Anna Permanyer, según los investigadores.

La policía averiguó más tarde que la detenida se vio implicada en 1997 en el asesinato de su marido, José Campi Jordana, ocurrido en un cámping de la localidad leridana de Pont de Bar, y heredó "una importante suma de dinero", según los investigadores. María del Carmen Badía fue juzgada y absuelta por esta causa.

Los agentes no han concretado la participación de los otros dos detenidos en este caso. Los investigadores afirman que obedecían "ciegamente" a la inquilina de la psicóloga detenida.

http://www.elpais.com/articulo/espana/detenidos/crimen/psicologa/barcelonesa/Anna/Permanyer/inquilinas/elpepiesp/20050906elpepinac_25/Tes/

2004 El Asesinato
HALLADO EN UNA BOLSA DE PLÁSTICO EN SITGES
La autopsia revela que Anna Permanyer murió por un traumatismo craneoencefálico. El cadáver de Anna Permanyer, que fue encontrado este jueves en avanzado estado de descomposición dentro de una bolsa de plástico en el término municipal de Sitges (Barcelona), presenta fuertes traumatismos craneoencefálicos que podrían ser la causa de su muerte, según los primeros indicios de la autopsia.


Noticia publicada el 08-10-2004

L D (EFE) El cuerpo fue encontrado hacia las 17:30 horas de este jueves por unos operarios que trabajan cerca de la cantera del Garraf, alertados por el mal olor que desprendía una bolsa de plástico. En la zona donde apareció el cadáver, en avanzado estado de descomposición, se están construyendo unos chalets y ya el pasado martes algunos de los trabajadores advirtieron que la bolsa de plástico desprendía mal olor, pero lo achacaron a la putrefacción de algún alimento.

Sin embargo, ayer por la tarde los operarios vieron huesos que salían de la bolsa y por eso avisaron a la Guardia Civil, que comprobó que se trataba de un cadáver y que, por los indicios, podría pertenecer a la desaparecida. El juzgado de instrucción número 11 de Barcelona, que investigaba la desaparición de la mujer, ha decretado esta mañana el secreto del sumario.

Los investigadores desconocen el móvil del asesinato, aunque no descartan que pueda tratarse del robo, ya que la familia de Anna Permanyer nunca había recibido amenazas. La familia de la psicóloga, tremendamente consternada, ha decidido mantener la convocatoria de concentración para este viernes a las 18:00 horas en la plaza de Ignasi Barraquer, que inicialmente se convocó para denunciar la desaparición de Anna Permanyer y solicitar colaboración en su búsqueda. Tras el hallazgo del cadáver, la convocatoria será "de rechazo y condena a toda clase de violencia, especialmente contra las mujeres", según ha explicado un portavoz de la familia.

La familia de Anna Permanyer Hostench denunció su desaparición el pasado 27 de septiembre, después de que ésta entrara en un edificio de Barcelona donde debía realizar una gestión. La mujer, psicóloga de profesión aunque prácticamente no la ejercía, llegó al edificio, situado en la avenida de Sarriá de Barcelona, muy cerca de su domicilio barcelonés, y habló incluso con el portero de la finca, pero no llegó al piso en el que estaba citada. La familia insertó un anuncio en los periódicos en los que informaba de que en el momento de la desaparición la mujer iba perfectamente documentada y vestía un chubasquero beige con cuello y mangas de color rojo, pantalón beige claro y zapatillas del mismo color, además de un bolso marrón.

Los tres hijos y el marido de Anna Permanyer ya descartaron desde un primer momento, "con absoluta certeza, una fuga voluntaria o por problemas psíquicos", dado que se trataba de una mujer dedicada en exclusiva a la familia y que después de realizar la gestión en el edificio donde presuntamente desapareció tenía previsto realizar unas compras con su hija pequeña.

http://www.libertaddigital.com/index.php?action=desanoti&cpn=1276234709

PRESENTABA TAMBIÉN UNA FRACTURA CRANEAL
La investigación determina que Anna Permanyer fue golpeada y amordazada antes de morir asfixiada. Fuentes próximas a la investigación sobre la muerte de Anna Permanyer han informado de que psicóloga de 53 años murió asfixiada y fue golpeada y amordazada. El cadáver de esta ciudadana, asesinada tras desaparecer poco después de entrar en un edificio de la avenida Sarriá de Barcelona y cuyo cuerpo fue encontrado el pasado jueves en un paraje boscoso del municipio de Sitges, presentaba también una fractura craneal, aunque los investigadores están convencidos de que la muerte se produjo por asfixia.


Noticia publicada el 12-10-2004

L D (EFE) Estos últimos datos sobre las circunstancias de la muerte de Anna Permanyer hacen pensar a los investigadores que la mujer pudo ser víctima de un secuestro del tipo denominado "express", una modalidad importada de Sudamérica que se caracteriza por retener a una persona y pedir un rescate por ella por un período muy corto de tiempo para evitar la implicación de la policía.

En función de esta hipótesis, los secuestradores retuvieron a la psicóloga y la golpearon y amordazaron para conseguir sacarla, presuntamente en vehículo, del edificio donde fue asaltada, pero sus planes se truncaron cuando ésta murió. Los investigadores, sin embargo, siguen sin descartar otras teorías que explicarían el asesinato de la mujer, por lo que continúan abiertas diferentes líneas de investigación.

El Periódico de Catalunya, que cita fuentes de la investigación, asegura en su edición de este martes que a la víctima le colocaron hasta tres bolsas de plástico en la cabeza, seguramente porque trató de pedir ayuda. Una de las bolsas, según este rotativo, pertenece a una compañía de teléfono móvil, lo que podría aporta datos sobre la posible adquisición de un móvil con tarjeta de recarga, mientras que una segunda bolsa lleva el anagrama y las señas de un comercio y la tercera es completamente blanca. En la cuerda utilizada para inmovilizar a la mujer habrían además aparecido pelos y pequeños restos de piel humana de los delincuentes.


Anna Permanyer desapareció el pasado 27 de septiembre, tras entrar en el edificio Atalaya, en el número 42 de la avenida Sarriá, para enseñar una plaza de aparcamiento a una mujer que ya tenía alquilado un piso a la familia. La familia ha expresado en varias ocasiones su convencimiento de que Anna fue secuestrada con el objeto de pedir un secuestro, aunque nadie se pusiera en contacto con ellos para reclamar un rescate. Como suele ser habitual en estos casos, la Guardia Civil y la Policía Nacional centran su interés en el círculo de conocidos de la familia y las personas con las que pudo tener una relación mercantil, sin descartar la intervención de delincuentes sin ninguna vinculación anterior con la familia.

http://www.libertaddigital.com/index.php?action=desanoti&cpn=1276234945

Procedimientos Judiciales
Tras cobrar la herencia del marido, que le correspondía a la hija de ambos, Badía, cuyo único ingreso es una pensión de viudedad, se dedicó a especular con inmuebles.

Compró dos apartamentos en Fraga, uno en Sitges y alquiló otro más en Salou (Tarragona), además del piso de la Atalaya. Mantuvo relaciones con varios hombres, el último de los cuales fue un ingeniero que convivió con ella en el domicilio de la Diagonal, pero que se fue «harto de que le engañara», según un vecino.A todas partes iba con un BMW, propiedad del difunto marido, pero ella no lo conducía. Siempre iba al volante Juan Sesplugues.Su chófer.

Producto de estas tormentosas relaciones, Badía tiene una cascada de procedimientos judiciales abiertos en Fraga, Lleida y Barcelona.
http://www.elmundo.es/papel/2005/09/09/catalunya/1857699.html

El Lenguaje
Justificaciones, críticas y bromas entre las acusadas del crimen

CAROL ALVAREZ

BARCELONA.- María del Carmen Badía nunca quiso declarar sobre las acusaciones que pesan sobre ella. Pero se manifestó inocente en una carta enviada a Anabel Toyas, en la que le da ánimos para sobrellevar el cautiverio.


Cuenta María del Carmen: «Lo que más siento es que por un trozo de papel hecho en tu ordenador, hecho sin ninguna mala intención, haya derivado en todo este montaje. Lo siento de corazón, si hubiera creído que podía haber algún problema , lo hubiera hecho ante notario, aunque la otra Ana no hubiera querido, o bien se lo hubiera comprado y en paz».

Dice Badía que «todo se aclarará si quieren, pero esto de los sumarios es como un jersey. Si lo empiezas mal, no hay forma de terminarlo. Hay que deshacerlo y volverlo a empezar».

También tiene palabras para la policía y los jueces, cuando dice que «el único que tiene poder para juzgarnos» es «Dios Nuestro Señor». «Los de aquí ya lo ves, tanto estudiar los jueces, para al final siempre firmar lo que les dirán los chapuceros de la Policía Judicial, tanto Nacional como Guardias Civiles. Todos son iguales».

Los comentarios hacia la policía o la investigación se volvieron despectivos e incluso burlones en las charlas telefónicas entre las dos acusadas, que fueron intervenidas por la policía y fueron incluidas en la causa judicial.

Pinchazos telefónicos

Algunas de las conversaciones pinchadas dicen así:

- «Les debe gustar [a la Policía] gustar mucho registrar pisos, porque deben tener tanta mierda en su casa que les debe gustar ver los pisos de los demás»

- «Aún vives, bueno si quieres te vengo a rematar, es mi especialidad según la judicial de la Jefatura de Barcelona. Bueno, tú ya sabes, ya vendré a rematarte, ¿con qué quieres que lo haga? Los martillos se me los llevaron», dice María del Carmen Badía a Anabel Toyas.Esta responde «yo tengo uno de encofrar», a lo que la interlocutora le dice: «¿Con la primera es suficiente?¿te pondrás en pose? Y la cabeza dentro para no escachinar».

- «Yo me pongo en pose dentro de la bañera y pongo un poco de plástico para no ensuciar el mueble», añade Anabel. María del Carmen replica «tienes que poner por lo menos una sábana o una manta. tendrás que llamar a XXXX [menciona al instructor del atestado] y preguntar cómo se hace. Oye, XXXX, si quieres ven, que tú harás las fotos mientras yo hago el trabajo».

- «Ostia, yo el otro día lo pensaba, si me denuncias diciendo que comes en mi casa y te coge descomposición», dice María del Carmen. La otra añade «pues intento de asesinato, esto es intento de asesinato», «una forma de pasar desapercibida es matar poco a poco» «de envenenamiento es de lo único que no me han acusado», concluye María del Carmen Badía.

http://www.elmundo.es/papel/2006/01/25/catalunya/1920708.html

2000 Deudas
SECCIÓN BOA V. Anuncios. b) Otros Anuncios
Rango: RESOLUCION
Fecha de disposición: 15/06/00
Fecha de Publicacion: 28/06/00
Número de boletín: 75
Organo emisor: DEPARTAMENTO DE OBRAS PUBLICAS, URBANISMO Y TRANSPORTES
Titulo: RESOLUCION de 15 de junio de 2000, de la Dirección General de Transportes y Comunicaciones de la Diputación General de Aragón, por la que se ordena la publicación en el "Boletín Oficial de Aragón" del Laudo recaído en el expediente 33/2000 dictado por la Junta Arbitral del Transporte de Aragón.

Texto
RESOLUCION de 15 de junio de 2000, de la Dirección General de Transportes y Comunicaciones de la Diputación General de Aragón, por la que se ordena la publicación en el "Boletín Oficial de Aragón" del Laudo recaído en el expediente 33/2000 dictado por la Junta Arbitral del Transporte de Aragón.

No habiendo sido posible la notificación del Laudo recaído en el expediente 33/2000, dictado por la Junta Arbitral del Transporte de Aragón con fecha dieciocho de mayo de 2000, a doña María del Carmen Badía Lachos, con último domicilio conocido en calle Mayor, 26, ático, 22520 Fraga (Huesca), según constancia, he resuelto: Ordenar, de conformidad con lo dispuesto en el art. 59 de la Ley 30/92, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común y a los efectos que en dicho artículo se señalan, la publicación en el "Boletín Oficial de Aragón" del siguiente Laudo, que figura como anexo a esta resolución

Zaragoza, 15 de junio de 2000.--El Director General de Transportes y Comunicaciones, Jesús Sánchez Farraces.

ANEXO

La Junta Arbitral del Transporte de Aragón con sede en Zaragoza, con fecha dieciocho de mayo de 2000 en controversia promovida por D. Gabriel Angel Zaragoza Carro en representación de Angel Zaragoza, S. L. contra doña María del Carmen Badía Lachos, en reclamación del importe de portes, número de Expediente 33/2000 ha acordado por unanimidad, estimar en su totalidad la pretensión del reclamante, al considerar suficientemente acreditados los hechos en los que basa su reclamación, y, en su consecuencia, ha dictado el siguiente Laudo: "Se declara la procedencia de la reclamación, fijándose en ciento cincuenta y siete mil doscientas noventa y siete pesetas (157.297 pesetas) la cantidad que doña María del Carmen Badía Lachos deberá abonar a Angel Zaragoza, S. L." Este Laudo tendrá los efectos previstos en la legislación general de arbitraje, cabiendo únicamente contra él recurso de anulación ante la Audiencia Provincial de esta capital dentro de un plazo de diez días de su notificación, y de revisión por las causas específicas previstas en la legislación. Transcurridos diez días desde que fuera notificado el Laudo, y no habiéndose cumplido voluntariamente lo en él dispuesto, podrá obtenerse su ejecución forzosa ante el Juez de Primera Instancia del lugar en donde se haya dictado, siendo en tal caso aplicables, asimismo, las previsiones de la legislación general de arbitraje, punto 8 del artículo 9 del Real Decreto 1211/1990, de 28 de septiembre y artículos 37, 45 y siguientes y 52 y siguientes de la Ley 36/1988, de 5 de diciembre, de Arbitraje.

Haciendo constar que el interesado tiene a su disposición el texto íntegro del mencionado laudo de la sede de esta Junta Arbitral del Transporte de Aragón (paseo María Agustín, 36, Edificio Pignatelli, planta 2ª, Puerta 8. Zaragoza) adscrita a la Dirección General de Transportes y Comunicaciones del Gobierno de Aragón.

Zaragoza, 15 de junio de 2000. El Secretario de la Junta Arbitral del Transporte de Aragón, Angel García Garnateo.

© Gobierno de Aragón, 2008. Todos los derechos reservados

1998 La Cárcel
La principal acusada estuvo ya en prisión durante nueve meses en 1998 por asesinar presuntamente a su segundo marido, propietario del camping de la localidad de Pont de Bar (Lleida), aunque finalmente fue absuelta por falta de pruebas. En otra ocasión, también fue acusada de provocar un incendio en su domicilio de Lleida para cobrar el seguro.

http://www.lukor.com/not-soc/sucesos/0512/21131643.htm

1997 Los Antecedentes
historial
SOSPECHOSA DE OTRO CRIMEN

06/09/2005

Carmen Badía Lachos, de 48 años, fue detenida por primera vez el 9 de noviembre de 1997, como presunta inductora del asesinato de su segundo marido, Josep Campi Jordana, propietario de un cámping en Pont de Bar (Lérida) y con el que se encontraba en trámites de separación. Una de las últimas llamadas de la víctima fue a un notario. Badía, que tiene una hija de ese matrimonio, no llegó a ser acusada por este crimen, por el que estuvo nueve meses en prisión preventiva. Su esposo había aparecido acribillado el 9 de octubre de ese 1997, después de que dos personas le dispararan a bocajarro, con la cara cubierta y aparentemente con la intención de robarle. La hermana del fallecido, Carmen, resultó herida grave. En su declaración en el juicio, celebrado en la Audiencia de Lérida en junio de 2001, Carmen Campi no identificó como los asaltantes a las dos únicas personas procesadas por el crimen. Los presuntos sicarios, José Antonio García Justo e Iván Hoyos, conocidos por su relación con el contrabando, resultaron absueltos. El juez cedió la propiedad del cámping a la hija de Carmen Badía y nombró a ésta usufructuaria del negocio. Durante su breve estancia en la cárcel de Lérida, Carmen Badía también cumplió condena por estafar a una compañía de seguros, a la que intentó cobrar una prima antiincendios por un fuego en un piso suyo y que, según se demostró, había sido provocado por ella misma.


http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=201958

La viuda de un empresario catalán, acusada de contratar sicarios para matar a su marido


María del Carmen Badía habría pagado cinco millones a los asesinos


MARIA JOSEP SANGENIS-
CORRESPONSAL

LLEIDA.- La viuda del propietario del cámping de Pont d Ardaix, en el Alt Urgell, que fue asesinado el pasado mes de octubre, ha sido detenida como presunta inductora del crimen.

María del Carmen Badía fue detenida la tarde del pasado viernes en la Seu d Urgell por la Guardia Civil, acusada de haber contratado a dos sicarios para acabar con la vida de su marido.

En relación al mismo caso también ha sido detenido un vecino de una población cercana a la Seu, Josep Bolló, con antecendentes por contrabando de tabaco. La Guardia Civil sospecha que este hombre, amigo de la viuda, le facilitó el dinero -unos 5 millones de pesetas- para poder contratar a los dos asesinos a sueldo.

El pasado 9 de octubre, cerca de las 11 de la noche, dos hombres encapuchados entraron en el bar del cámping Pont d Ardaix en Pont de Bar y mataron a tiros a su propietario, Josep Campi, de 42 años. Los asesinos hirieron gravemente a la hermana del dueño, Carmen, que también se encontraba en el local.

Un mes más tarde la Guardia Civil detuvo a seis personas por su presunta relación con el caso, la mayoría de ellos tenía antecedentes y estaba vinculada al tráfico de drogas en la Seu d Urgell.

De los seis detenidos, únicamente ingresó en prisión Juan Antonio García Justo, a quien la Guardia Civil considera autor material del crimen.

Ahora, cinco meses después, la Guardia Civil ha completado el rompecabezas de este asesinato con la detención de la viuda del empresario.

Camen Badía siempre ha negado cualquier relación con la muerte de su ex marido e incluso se personó como acusadora particular en este caso.

La mujer, natural de Fraga (Huesca), se había casado hace pocos años con Josep Campi y tenían una hija de poco más de un año. Cuando se cometió el crimen, el matrimonio estaba en trámites de separación.

La Guardia Civil cree que el móvil del asesinato puede ser económico y que la mujer decidió matar a su ex marido para heredar sus bienes a través de la hija de ambos.

Las relaciones de María del Carmen Badía con la familia de Josep Campi eran muy tensas, al parecer, por las disputas del patrimonio.

Carmen Badía y Josep Bolló permanecían ayer detenidos e incomunicados en unas dependencias habilitadas en los juzgados de la Seu d Urgell. Probablemente mañana pasarán los dos a disposición judicial.

CASO SIMILAR.- La semana pasada salió a la luz en Cataluña un caso de tintes muy parecidos. Ana María García Cáceres, vecina de Alcanar, ingresó en prisión por el intento de contratar a dos sicarios para que acabaran con la vida de su actual esposo.

Ana María García, de 32 años, acudió a su ex marido para contratar a los matones. Sin embargo, su cómplice le falló. Manuel M.S. fue a la policía para que tendieran una trampa a su ex mujer.

Así, varios agentes se hicieron pasar por asesinos a sueldo y se citaron con la acusada, quien les entregó 230.000 pesetas, prometiéndoles hasta un millón.

Durante la conversación con los presuntos sicarios, Ana María García aseguró: «Ya no lo soporto más». Tras comentarle los agentes camuflados si lo que quería era que dieran un escarmiento a su marido, ella contestó: «No, no, se lo tienen que cargar».

El matrimonio, que tiene tres hijos, regenta un punto de venta de coches usados de importación. Algunos vecinos aseguraron que la pareja era «gente rara».

Uno de los móviles de la mujer pudo ser el económico, a pesar de que hubo quien aseguró que «él se pasaba bastante con ella».

http://www.elmundo.es/1998/03/01/sociedad/01N0050.html

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Acoso Moral