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2008
La Sentencia
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15/2/2008
LA HORA DE LA JUSTICIA PARA ANNA|RECTA FINAL DEL CASO
Un
tribunal popular juzgará a partir del lunes a los tres
acusados del asesinato de la psicóloga Permanyer
Su marido considera "ridículo"
que se pidan 18 años de cárcel
Foto: GUILLERMO MOLINER MAYKA NAVARRO
BARCELONA
Casi sin darse cuenta José Manuel García Canta
ha leído y aprendido mucho en estos últimos
tres años y medio sobre asesinos, psicópatas,
delincuentes, delitos, leyes, castigos, víctimas, y
sobre el más doloroso de los dolores: que te arrebaten
con violencia al ser más querido. El 7 de octubre del
2004 apareció en un vertedero del Garraf el cadáver
de la mujer de su vida, Anna Permanyer, la rubia y atractiva
psicóloga de Sarrià desaparecida días
antes cuando fue a visitar a la mujer a la que había
alquilado un piso del edificio Atalaya de la Diagonal. El
lunes un jurado popular empezará a juzgar a los tres
acusados del crimen: Carmen Badia, Joan Sesplugues y Anabel
Toyas.
Le hubiera gustado resistir la tentación de ir al juicio
y acudir solo cuando le citen a declarar como testigo. "Preferiría
no participar porque es una vergüenza y una mofa que
a esa asesina solo le pidan 18 años por matar a Anna
y que acabe cumpliendo solo una pequeña parte de esa
ridícula pena". Le han recomendado que no asista
a todas las sesiones.
Ni
venganza ni perdón
Ni la venganza ni el perdón tienen espacio en los principios
y la formación humanista de este padre de cuatro hijos.
Puede ser capaz de no odiar, pero advierte, con serenidad,
que utilizará todos los medios legales a su alcance
para conseguir que Carmen Badia pase el resto de su vida entre
rejas. Y lo dice con el convencimiento de que se trata de
una psicópata que volverá a hacer daño
en cuanto pise la calle. "Carece de sentimientos, por
eso ni quiere ni puede arrepentirse y fue capaz de asesinar
a sangre fría a una mujer de la extraordinaria bondad
de Anna, a la que no solo conocía, sino que la investigó
antes de matarla".
Y por eso, añade, fue capaz, como sostuvieron en su
día los investigadores del Cuerpo Nacional de Policía,
de escribir de su puño y letra los anónimos
que recibieron diferentes miembros de la familia, tras el
hallazgo del cadáver. Y por eso, insiste, "fue
capaz y tuvo la sangre fría de acercarse a mí
frente a L'Illa Diagonal y darme dos besos en la mejilla para
preguntarme cómo estaba y que estuviera tranquilo,
que ella renunciaba al piso de la Atalaya".
Sentado en la silla del despacho profesional de psicología
clínica que compartía con Anna, José
Manuel anuncia que hará todo lo que esté en
sus manos para que la justicia reabra la investigación
por el asesinato del segundo marido de Carmen Badia. Por ese
crimen de 1997, sin resolver, la mujer permaneció nueve
meses en prisión preventiva pero los guardias civiles
que investigaron el crimen no pudieron reunir pruebas suficientes
para mantener la acusación contra Badia, de la que
estaban convencidos. Desde entonces, la mujer es conocida
en La Seu d'Urgell como la viuda negra.
Vivir
con miedo
A través de su abogado, el marido de Anna se ha puesto
en contacto con la familia de Josep Campí Jordana,
el marido asesinado de Badia, para ofrecerles toda su ayuda
para reabrir el caso. "El problema es que viven atemorizados.
Le tienen miedo".
¿Y usted, teme a Carmen Badia? "Le he perdido
el miedo a la muerte, pero a esta casa ha venido gente extraña
que sospecho que los envió ella para hacerme daño.
Porque sabe que haré lo posible para impedir que vuelva
a pisar la calle".
José Manuel no ha denunciado sus sospechas a los Mossos.
Tampoco quiere mostrarse temeroso y la rabia le ahoga cuando
asegura que el crimen de Anna "podría haberse
evitado" si existiera más control de personas,
a su juicio, tan peligrosas como Badia. En estos tres años
y medio con el dolor de la ausencia de su mujer golpeándole
las entrañas, el hombre ha aprendido a hilvanar un
discurso con el que reivindica condenas más duras para
los asesinos y más protección para las víctimas.
"Las actuales penas por asesinato son ridículas.
Yo no quiero la pena de muerte, pero sí entiendo la
necesidad de la cadena perpetua para determinados crímenes".
Las
sospechas de la mujer
A su mujer le tendieron una trampa. En sus conclusiones, la
fiscal da por buenas las tesis de los investigadores de la
policía. Carmen Badia quería quedarse con el
piso, el párking y el trastero que la familia de Permanyer
poseía en el edificio Atalaya. Anna acudió sola
a la cita. "Nunca me perdonaré no haberle acompañado
esa tarde. Anna me comentó que había algo en
Carmen que la incomodaba. Que prefería que fuéramos
los dos".
El portero de la finca la saludó antes de entrar en
el ascensor. Fue la última persona que la vio con vida.
Sus asesinos le obligaron a firmar un contrato de arras --que
un forense determinó que había sido rubricado
bajo presión-- por el que Anna vendía a Badía
el piso, el párking y el trastero por la cantidad de
600.000 euros y que la propietaria ya había recibido
en un encuentro previo en la cafetería La Oca de la
plaza Francesc Macià unas arras de 420.000 euros en
metálico. "La asesinó por nada, porque
al final ni se atrevió a reclamar el piso"
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=483287&idseccio_PK=1022
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2007
El Juicio
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Un
crimen casi perfecto
La psicóloga Anna Permanyer, de 53 años, fue
vista por última vez con vida el 27 de septiembre de
2004 en un céntrico edificio de Barcelona. Su cadáver
fue hallado diez días después en Sitges.
Reportaje por: M. MARLASCA / L. RENDUELES
: 07/05/07
Un
jurado popular deberá decidir la inocencia o la culpabilidad
de las tres personas que próximamente se sentarán
en el banquillo de los acusados: María del Carmen Badía
Lachos, de 49 años; Anabel Toyas Pérez, de 43,
y Joan Sesplugues Benet, de 80. El fiscal pide para cada uno
de ellos 21 años y seis meses de prisión por
asesinato y extorsión. La acusación particular
eleva a 30 años la petición de cárcel
por los mismos delitos. Por su parte, los abogados de los
tres procesados piden la absolución de sus clientes,
ya que consideran que no hay pruebas suficientes que los incriminen
en la muerte de Anna Permanyer.
El
escrito de conclusiones del fiscal asegura que el día
de su desaparición la psicóloga Anna Permanyer
había concertado una cita con Carmen Badía,
la mujer que vivía en régimen de alquiler en
un piso propiedad de la víctima, en el edificio Atalaya,
una conocida construcción enclavada en la avenida Diagonal
de Barcelona. Según el fiscal, los tres acusados lograron,
ejerciendo violencia e intimidación, que
Anna Permanyer firmase contra su voluntad un contrato de arras.
Según este documento, la psicóloga vendía
a la hija de Carmen Badía el piso en el que residía
en ese momento por 600.000 euros y Carmen le entregaba como
señal o arras 420.000 euros. Según el Código
Civil, si la vendedora hubiese incumplido el contrato se
hubiese echado atrás a la hora de vender la vivienda,
habría tenido que pagar a la compradora el doble de
lo que ésta había pagado como señal.
Siempre según el fiscal, una vez que los tres acusados
lograron que Anna firmase el contrato, la golpearon con un
objeto contundente en la cabeza y le ataron al cuello tres
bolsas de plástico, lo que provocó su muerte
por asfixia.
La
instrucción del caso, que se ha extendido durante más
de dos años gran parte de ellos bajo secreto
sumarial, ha arrojado alguna luz sobre el crimen, pero
también ha dejado incógnitas que siguen sin
despejar y a las que las defensas se aferrarán para
tratar de convencer al jurado de la inocencia de los acusados.
¿Dónde
se produjo el crimen?
La policía registró la casa de Carmen Badía
por primera vez horas después de la desaparición
de la mujer. No encontraron nada que la incriminase. Ni en
esa ni en la media docena de registros practicados en todos
los domicilios y los vehículos de los acusados. La
policía y la acusación creen que el asesinato
o la preparación del cadáver se perpetró
en el piso 11-E del edificio Atalaya, una vivienda propiedad
de un abogado amigo de Carmen Badía, en la que ella
había vivido unos meses y que en el momento del crimen
estaba vacía. La casa quedó semidestruida
en un incendio provocado, según el dictamen de
la Policía Científica, el 15 de octubre de 2004,
una semana después del hallazgo del cadáver
de Anna Permanyer.
¿Cuál
fue el móvil?
Para el fiscal y la acusación, a Carmen Badía
le movió un interés económico para asesinar
a su casera. Obligándole afirmar el contrato de arras,
podía disponer del piso o tendrían que devolverle
el doble de los 420.000 euros que decía haber pagado.
La acusación particular señala que Carmen jamás
efectuó esa entrega ningún testigo ha
ratificado que pagase la señal y así
justificaba la salida de 420.000 euros del patrimonio de su
hija, que ella administraba. Fue la propia Carmen la que
presentó voluntariamente a la policía el contrato,
que dijo haber firmado con su casera unos días atrás.
Desde que fue detenida, Carmen no ha vuelto a declarar.
La
bolsa del club de golf
El hallazgo de una bolsa de golf con el anagrama La Quinta
junto al cadáver de Anna dio lugar a la intervención
en el caso del FBI. La agencia federal explicó que
el logotipo de la bolsa correspondía a un club de golf
ubicado en California. Ese tipo de bolsa se vendió
entre los años 1982 y 1995, unas fechas muy anteriores
a las de un viaje a California efectuado por la familia Permanyer.
El FBI remitió a la policía el detalle de las
poblaciones en las que la familia había hecho uso de
sus tarjetas de crédito, pero no se pudo demostrar
que algún miembro de la familia de la víctima
hubiese estado en el complejo al que pertenecía la
bolsa encontrada junto al cuerpo de Anna Permanyer.
El
pelo de Joan
Una de las pocas pruebas materiales que hay en contra de los
acusados es la existencia de un cabello de Joan Sesplugues
en el cadáver de Anna Permanyer. El anciano ha reiterado
en sus declaraciones que no sabe cómo pudo llegar hasta
allí ese pelo. Él y su mujer, íntimos
amigos de Carmen Badía y residentes en Lleida, estaban
alojados en casa de ésta en el momento de la desaparición
de Permanyer, pero siempre han declarado que no vieron a la
psicóloga y que pasaron esa tarde en compañía
de la hija de Carmen.
El
cable rojo
El cuerpo de Anna Permanyer estaba atado con un cable eléctrico
de color rojo. Un conocido de Carmen Badía dijo que
se dejó en un apartamento de Sitges propiedad de la
acusada un alargador de cable idéntico al que apareció
en la escena del crimen, que, por otra parte, se puede encontrar
en cualquier establecimiento de electricidad.
¿Quién
escribió los anónimos?
Durante la investigación que culminó con la
detención de los tres procesados en septiembre de 2005,
casi un año después del asesinato, varias personas
recibieron diversos anónimos. El marido de la fallecida,
el también psicólogo José Manuel García
Canta, recibió dos: en uno de ellos se sugería
que se investigase a chaperos y drogadictos que por
50 euros son capaces de todo, y el autor aseguraba que
había oído una conversación en la que
se decía: Ella se lo buscó, en referencia
a Anna Permanyer. El encargado de mantenimiento del edificio
Atalaya también recibió un anónimo: José.
Tíralo todo. Quema el trastero. Hay 6.000 euros más.
Todo bien. Una paciente del marido de Anna recibió
otro inquietante anónimo: Dile a José
Manuel que quiero 60.000 euros más o diré quién
pagó para matar a Anna Permanyer. Este anónimo
venía acompañado de otra hoja en la que figuraba
un corazón atravesado por una flecha con las iniciales
J. M. (José Manuel) y Merche, el nombre de la mujer
que recibió el anónimo.
Por
qué se sienta en el banquillo Anabel
Ni la investigación policial ni la instrucción
judicial han podido reunir pruebas contundentes contra esta
mujer, encargada de la carnicería de un supermercado
de Fraga (Huesca). La policía ni siquiera ha podido
acreditar que en la fecha de la desaparición de Anna
ella estuviese en Barcelona. El hecho de que su amiga Carmen
declarase que habían redactado el contrato de arras
en su casa y la aparición en su domicilio de unas bolsas
de Amena iguales a las halladas en el escenario del crimen
son los indicios sobre los que se sostiene su acusación.
Madre de un hijo, colaboradora de varias ONG, su defensa la
presentará como una ciudadana ejemplar. La acusación
sostendrá que es otra de las víctimas de la
manipuladora Carmen.
Quién
es Carmen Badía
La policía dirigió sus pesquisas desde el primer
momento hacia esta mujer. Los familiares de Anna sabían
que había quedado con ella la tarde de su desaparición.
Además, al revisar los archivos, la policía
comprobó que había sido detenida por el asesinato
de su marido, Josep Campí, muerto a tiros en 1997 y
con el que tuvo una hija. Finalmente, fue exculpada. Calificada
como violenta y obsesionada por el dinero por
una de sus dos hijas mayores, aficionada a las operaciones
de cirugía estética y devota de varias vírgenes,
para la policía Carmen manipula y maneja las voluntades
de los otros dos procesados a su antojo.
http://www.interviu.es/default.asp?idpublicacio_PK=39&idioma=CAS&idnoticia_PK=41937&idseccio_PK=547&h=
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El
juez envía a la Audiencia para juicio el crimen de
Anna Permanyer
SANTIAGO
TARÍN - BARCELONA - 18/04/2007 - La causa por el
asesinato de la psicóloga Anna Permanyer ya está
en la Audiencia, pendiente de señalar fecha para
la vista. El juez que ha dirigido las investigaciones, Francisco
González Maillo, dictó ayer el auto de apertura
de juicio oral, que se desarrollará ante un jurado
popular por los delitos de asesinato con alevosía
y ensañamiento y extorsión. En el auto, el
magistrado reitera que existen "claros indicios racionales"
contra los tres acusados, Carmen Badía, Anabel Toyas
y Joan Sesplugues
http://www.lavanguardia.es
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La
detenida por el crimen de la psicóloga Anna Permanyer
sonríe a las cámaras al pasar a disposición
del juez
EFE
Barcelona
Mari Carmen B.L., de 48 años y principal sospechosa
de haber urdido el asesinato de la psicóloga Anna Permanyer,
ha sonreído hoy a las cámaras de televisión
cuando la policía la ha sacado de los calabozos para
trasladarla al juzgado.
Mari Carmen B.L y los otros dos detenidos como presuntos autores
de la muerte de la psicóloga, Joan S.B., de 79 años
y vecino de Lleida, y Anabel T.P., de 42 años y domiciliada
en Fraga (Huesca), han pasado a disposición del juzgado
de instrucción número 11 de Barcelona, encargado
de investigar el caso.
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Foto:
Julián Martín / EFE)
Mari Carmen B.L., principal sospechosa de haber urdido
el asesinato de Anna María Permanyer.
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(Foto:
Julián Martín / EFE)
Juan S.B. de 79 años, detenido como presunto
autor del asesinato de Anna María Permanyer.
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(Foto:
Julián Martín / EFE)
Anabel T.P., de 41 años, detenida como presunta
autora del asesinato de la psicóloga.
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Al
salir de las dependencias de la Jefatura Superior de Policía
de Barcelona, Mari Carmen B.L., vestida con una camiseta roja
y con un collarín ortopédico en el cuello, ha
mirado a las cámaras de televisión y a los fotógrafos
de prensa y les ha dejado entrever una sonrisa.
"Sabíamos
que es una persona fría y calculadora y con esa sonrisa
parece que lo ha demostrado", ha comentado un agente
policial.
El
primero en pasar a disposición judicial ha sido Joan
S, que ha sido trasladado al juzgado en un furgón policial
sobre las 08.10 horas, minutos más tarde han pasado
Mari Carmen B.L. y Anabel T.P., esta última vestida
con una camiseta deportiva de color azul.
Los
tres están acusados por la policía de asesinar
presuntamente a Permanyer para quedarse con la propiedad del
piso en el que vivía Mari Carmen B.L. simulando un
contrato de arras por el que la inquilina ya había
pagado 400.000 euros.
El
contrato, en el que figuraba una firma auténtica de
la fallecida, establecía la compra del piso, de un
trastero y de un aparcamiento en el edificio Atalaya de la
Diagonal de Barcelona por valor de casi 600.000 euros.
Nada
ha trascendido del contenido de la declaración que
han efectuado los tres detenidos ante la policía puesto
que el titular del juzgado de instrucción número
11 de Barcelona ha ordenado que se mantenga un hermético
secreto de las actuaciones del sumario.
Anna
Permanyer desapareció el 27 de septiembre de 2004 cuando
acudía a una cita con su inquilina Mari Carmen B. para
enseñarle una plaza de aparcamiento en el edificio
Atalaya de la Diagonal y su cadáver fue encontrado
diez días después en un paraje del Garraf cerca
de Sitges (Barcelona) con fuertes golpes en la cabeza, que
tenía envuelta en bolsas de plástico.
La
presunta organizadora del asesinato de Permanyer ya estuvo
en prisión en 1998 acusada de haber urdido la muerte
de su segundo marido, que era el propietario de un cámping
en Pont de Bar (Lleida) y que murió tiroteado por dos
sicarios en 1997, pero finalmente el juez la exculpó
porque no encontró pruebas contra ella.
http://www.canarias7.es/articulo.cfm?Id=9731
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2006
Manipulando a la hija
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Un
testigo protegido desmonta la coartada de la presunta asesina
de Anna Permanyer
La sospechosa deberá pagar 14.000 euros al viudo de
la víctima por el impago de un piso alquilado
CAROL ALVAREZ / NANDO GARCIA
BARCELONA.-
La Policía cuenta con una testigo protegida que ha
desmontado la coartada que hasta ahora mantenía la
principal inculpada por el secuestro y asesinato de la psicóloga
Anna Permanyer en septiembre de 2004, María del Carmen
Badía.
Así se ha puesto de manifiesto tras el levantamiento
del secreto de las extensas actuaciones judiciales. Permanyer
desapareció un 27 de septiembre, tras entrar en el
edificio Atalaya de Barcelona, donde tenía un piso
que había alquilado a Badía. La importancia
de la testigo protegida pone de manifiesto que la noche de
los hechos, María del Carmen Badía no estaba
en la clínica Corachán de Barcelona, donde habría
acudido para ser asistida de urgencias, tal y como su hija
pequeña contó.
La
menor, según recoge una conversación telefónica
intervenida a Badía, estaba «al tanto de todo»
y sabía «perfectamente lo que tiene que hacer,
cuando lo tiene que decir» y, por ello, «a ésta
no la pillarán». Lo cierto es que la Policía
investigó si la principal sospechosa del crimen había
ingresado en la clínica Corachán y se demostró
que no constaba su asistencia. Badía luego entró
en contradicción con su hija al decir que le había
indicado que se iba a dar un paseo «para no preocuparla».
La
niña también había contado que se había
quedado sola con «Paquita», la mujer del otro
procesado, Joan Sesplugues. La Policía sospecha que
Badía y Sesplugues podrían haber asesinado y
luego trasladado el cadáver a la cantera del Garraf
en este rato.
De
hecho, en el vehículo de Joan se localizó una
pata de cabra, esto es, una barra de hierro que se utiliza
para hacer palanca, arma que, según fuentes judiciales,
se habría empleado para atacar a Permanyer. En esta
barra de hierro, que el procesado explicó que llevaba
en el coche por si acaso, se hallaron cinco restos de pelo
de los que cuatro corresponden a un origen humano.El juzgado
espera ahora conocer el resultado de ADN de las muestras de
cabello, que sólo se sabe que son rubios y castaño
claro, para ver si coinciden con los de la víctima.
Y es que el juez que instruye el caso entiende que hay indicios
claros que apuntan que la barra de hierro fue el arma que
golpeó con violencia en la cabeza a Permanyer. Otro
de los pelos encontrados junto al cadáver corresponde
a Joan Sesplugues y constituye una de las principales pruebas
de cargo del caso.
Las
pesquisas recogidas en los nueve voluminosos tomos de diligencias
judiciales revelan también que María del Carmen
Badía debía 12.000 euros en concepto de mensualidades
de alquiler a la fallecida, y que ésta le había
reclamado por carta el pago en fecha 21 de septiembre, apenas
seis días antes de su desaparición.
El
pasado 7 de octubre, el juez de primera instancia de Fraga
condenó a María del Carmen Badía a pagar
14.000 euros al viudo de Anna Permanyer en el marco del juicio
monitorio que planteó en reclamación de cantidades.
En
cuanto al contrato de arras firmado con Permanyer que habría
puesto a la Policía sobre la pista de Badía,
las pesquisas implican a la tercera acusada, Anabel Toyas,
ya que dicho acuerdo se redactó en su ordenador, a
pesar de que ésta última siempre dijo que desconocía
para qué fin.
Las
diligencias también incluyen una prueba pericial en
la que la Policía acredita que las firmas del contrato
de arras correspondientes a Permanyer son auténticas,
aunque algunas reflejan un estado de nerviosismo, lo que corroboraría
la tesis de que la psicóloga fue obligada a estampar
su firma antes de ser asesinada.
http://www.elmundo.es/papel/2006/01/25/catalunya/1920707.html
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2005
La Detención
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Detenidas dos fragatinas por el crimen de una mujer en Barcelona
06/09/2005 EL PERIODICO
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La
fragatina Carmen Badía Lachos, única sospechosa
desde el primer día de la desaparición
y asesinato de la psicóloga barcelonesa Anna
Permanyer, fue finalmente detenida ayer, tras un año
en el que la Policía no la ha perdido de vista
prácticamente ni un instante.
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Junto
a ella, los investigadores han arrestado a otras dos personas,
Juan Sesplugues Benet, un subastero de Lérida de 78
años, y Anabel Toyas Pérez, una empleada de
un supermercado de Fraga de 42 años. Ambos son sospechosos
de haber participado junto a Badía en el crimen.
"Es
lo más listo y perverso con lo que me he cruzado en
muchos años", aseguró ayer uno de los
inspectores de la policía que le ha investigado e interrogado,
en varias ocasiones, durante este año. Carmen Badía,
de 48 años, ya fue detenida en 1997. Era sospechosa
de haber contratado a la pareja de sicarios que acribilló
a balazos y acuchilló a su segundo marido en el
restaurante del cámping que éste dirigía
en el Pont de Bar. Badía no llegó a sentarse
en el banquillo por este crimen --lo que no impide que pueda
ser acusada si aparecen indicios contra ella--. Tampoco Sesplugues,
que fue investigado por la Guardia Civil. Los dos imputados
juzgados en la Audiencia de Lérida fueron absueltos.
VACILANDO Como ayer mismo recordaba un inspector no basta
con detener a un asesino, hay que demostrar con pruebas que
ha sido él. Por eso, durante este año, un grupo
barcelonés de la Policía Nacional se ha volcado
en buscar pruebas. También han esperado, sin demasiada
fe, que ella cometiera algún error. Pero Badía,
que durante todo este año ha sabido perfectamente que
agentes de paisano la seguían noche y día, ha
actuado con una tremenda sangre fría. En alguna ocasión,
incluso se ha permitido el lujo de vacilar a los agentes.
El
inspector jefe Antonio Giménez aseguró ayer
que el secreto de sumario decretado por el juez que instruye
el caso le impedía detallar las pruebas que tienen
contra Badía y los otros dos sospechosos.
El
inspector aseguró, con rotundidad, que el móvil
es exclusivamente económico. Badía era inquilina
de un piso de Anna Permanyer en el edificio Atalaya de la
Diagonal. El pasado 27 de septiembre, Permanyer quedó
a las ocho de la tarde con Badía para discutir sobre
la venta de una plaza de párking del mismo edificio.
Uno
de los dos porteros de la finca saludó a la psicóloga
barcelonesa y la vió subir al ascensor. Nunca más
se supo. Badía fue de las primeras personas a las que
interrogó la Policía, siempre en calidad de
testigo. La mujer aseguró que Permanyer nunca acudió
a su cita.
Sabedora
de que se había convertido en sospechosa, el 13 de
octubre, pocas semanas después de la aparición
del cadáver de la psicóloga, Carmen Badía
se dirigió a la Jefatura de Policía acompañada
por su abogado. Allí mostró un contrato de arras
por el que Anna Permanyer le había vendido el piso
por 400.000 euros. El documento estaba firmado por ambas mujeres.
La
firma de Permanyer es realmente de ella, pero ningún
perito policial ni judicial puede determinar en qué
condiciones se rubricó ese documento. Los testigos
que según Badía presenciaron la operación
han negado cualquier participación en ella.
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=201957
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Tres
detenidos por el crimen de la psicóloga barcelonesa
Anna Permanyer, entre ellos una de sus inquilinas
PERE RÍOS / ELOY PARDO - Barcelona - 06/09/2005
La policía detuvo ayer a tres personas como sospechosas
de participar en el asesinato de Anna Permanyer, la psicóloga
barcelonesa que fue hallada muerta de varios golpes en la
cabeza cerca de la localidad de Sitges el 7 de octubre de
2004, después de desaparecer el 27 de septiembre pasado.
Se trata de María del Carmen Badía, de 49 años,
detenida en Salou, y de Juan Sesplugues, de 79 años,
arrestado en Lleida, y Anabel Toyas, de 42, detenida en Fraga
(Huesca).
La policía cree que se trata de los "presuntos
autores de la muerte violenta" de la psicóloga.
Los investigadores creen que la muerte de la mujer se produjo
"a las pocas horas de haber desaparecido", aunque
su cuerpo fue encontrado días después.
La
víctima fue vista por última vez a las 18.00
horas del 27 de septiembre de 2004, mientras entraba en la
torre Atalaya, edificio de 23 pisos en la avenida Diagonal
de Barcelona. Permanyer había quedado con María
del Carmen Badía, que era su inquilina, para negociar
la venta de un piso y una plaza de aparcamiento de su propiedad,
en la planta 18. El portero de la finca -bien conocido por
ella- recuerda haberla visto entrar y dirigirse hacia el ascensor,
pero no salir del inmueble, uno de los más altos de
la citada avenida. La ahora detenida afirmó en su día
que no llegó a verse en esa ocasión con la psicóloga.
A
los pocos días de encontrarse el cadáver de
Permanyer, María del Carmen Badía se personó
en la Jefatura de Policía de Barcelona para enseñar
un documento que demostraba que ambas habían firmado
un contrato de arras por 400.000 euros, firmado supuestamente
por Permanyer, que demostraba que ésta le había
vendido el piso 18 del edificio y cedido la plaza de aparcamiento.
La
detenida fue investigada en repetidas ocasiones a lo largo
del último año, al haber detectado la policía
una posible relación entre el contrato de arras, "sospechoso
por lo elevado de la cantidad", y la posterior muerte
de Anna Permanyer, según los investigadores.
La
policía averiguó más tarde que la detenida
se vio implicada en 1997 en el asesinato de su marido, José
Campi Jordana, ocurrido en un cámping de la localidad
leridana de Pont de Bar, y heredó "una importante
suma de dinero", según los investigadores. María
del Carmen Badía fue juzgada y absuelta por esta causa.
Los
agentes no han concretado la participación de los otros
dos detenidos en este caso. Los investigadores afirman que
obedecían "ciegamente" a la inquilina de
la psicóloga detenida.
http://www.elpais.com/articulo/espana/detenidos/crimen/psicologa/barcelonesa/Anna/Permanyer/inquilinas/elpepiesp/20050906elpepinac_25/Tes/
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2004
El Asesinato
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HALLADO
EN UNA BOLSA DE PLÁSTICO EN SITGES
La autopsia revela que Anna Permanyer murió por un
traumatismo craneoencefálico. El cadáver de
Anna Permanyer, que fue encontrado este jueves en avanzado
estado de descomposición dentro de una bolsa de plástico
en el término municipal de Sitges (Barcelona), presenta
fuertes traumatismos craneoencefálicos que podrían
ser la causa de su muerte, según los primeros indicios
de la autopsia.
Noticia publicada el 08-10-2004
L
D (EFE) El cuerpo fue encontrado hacia las 17:30 horas de
este jueves por unos operarios que trabajan cerca de la cantera
del Garraf, alertados por el mal olor que desprendía
una bolsa de plástico. En la zona donde apareció
el cadáver, en avanzado estado de descomposición,
se están construyendo unos chalets y ya el pasado martes
algunos de los trabajadores advirtieron que la bolsa de plástico
desprendía mal olor, pero lo achacaron a la putrefacción
de algún alimento.
Sin embargo, ayer por la tarde los operarios vieron huesos
que salían de la bolsa y por eso avisaron a la Guardia
Civil, que comprobó que se trataba de un cadáver
y que, por los indicios, podría pertenecer a la desaparecida.
El juzgado de instrucción número 11 de Barcelona,
que investigaba la desaparición de la mujer, ha decretado
esta mañana el secreto del sumario.
Los investigadores desconocen el móvil del asesinato,
aunque no descartan que pueda tratarse del robo, ya que la
familia de Anna Permanyer nunca había recibido amenazas.
La familia de la psicóloga, tremendamente consternada,
ha decidido mantener la convocatoria de concentración
para este viernes a las 18:00 horas en la plaza de Ignasi
Barraquer, que inicialmente se convocó para denunciar
la desaparición de Anna Permanyer y solicitar colaboración
en su búsqueda. Tras el hallazgo del cadáver,
la convocatoria será "de rechazo y condena a toda
clase de violencia, especialmente contra las mujeres",
según ha explicado un portavoz de la familia.
La familia de Anna Permanyer Hostench denunció su desaparición
el pasado 27 de septiembre, después de que ésta
entrara en un edificio de Barcelona donde debía realizar
una gestión. La mujer, psicóloga de profesión
aunque prácticamente no la ejercía, llegó
al edificio, situado en la avenida de Sarriá de Barcelona,
muy cerca de su domicilio barcelonés, y habló
incluso con el portero de la finca, pero no llegó al
piso en el que estaba citada. La familia insertó un
anuncio en los periódicos en los que informaba de que
en el momento de la desaparición la mujer iba perfectamente
documentada y vestía un chubasquero beige con cuello
y mangas de color rojo, pantalón beige claro y zapatillas
del mismo color, además de un bolso marrón.
Los tres hijos y el marido de Anna Permanyer ya descartaron
desde un primer momento, "con absoluta certeza, una fuga
voluntaria o por problemas psíquicos", dado que
se trataba de una mujer dedicada en exclusiva a la familia
y que después de realizar la gestión en el edificio
donde presuntamente desapareció tenía previsto
realizar unas compras con su hija pequeña.
http://www.libertaddigital.com/index.php?action=desanoti&cpn=1276234709
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PRESENTABA
TAMBIÉN UNA FRACTURA CRANEAL
La investigación determina que Anna Permanyer fue golpeada
y amordazada antes de morir asfixiada. Fuentes próximas
a la investigación sobre la muerte de Anna Permanyer
han informado de que psicóloga de 53 años murió
asfixiada y fue golpeada y amordazada. El cadáver de
esta ciudadana, asesinada tras desaparecer poco después
de entrar en un edificio de la avenida Sarriá de Barcelona
y cuyo cuerpo fue encontrado el pasado jueves en un paraje
boscoso del municipio de Sitges, presentaba también
una fractura craneal, aunque los investigadores están
convencidos de que la muerte se produjo por asfixia.
Noticia publicada el 12-10-2004
L
D (EFE) Estos últimos datos sobre las circunstancias
de la muerte de Anna Permanyer hacen pensar a los investigadores
que la mujer pudo ser víctima de un secuestro del tipo
denominado "express", una modalidad importada de
Sudamérica que se caracteriza por retener a una persona
y pedir un rescate por ella por un período muy corto
de tiempo para evitar la implicación de la policía.
En función de esta hipótesis, los secuestradores
retuvieron a la psicóloga y la golpearon y amordazaron
para conseguir sacarla, presuntamente en vehículo,
del edificio donde fue asaltada, pero sus planes se truncaron
cuando ésta murió. Los investigadores, sin embargo,
siguen sin descartar otras teorías que explicarían
el asesinato de la mujer, por lo que continúan abiertas
diferentes líneas de investigación.
El Periódico de Catalunya, que cita fuentes de la investigación,
asegura en su edición de este martes que a la víctima
le colocaron hasta tres bolsas de plástico en la cabeza,
seguramente porque trató de pedir ayuda. Una de las
bolsas, según este rotativo, pertenece a una compañía
de teléfono móvil, lo que podría aporta
datos sobre la posible adquisición de un móvil
con tarjeta de recarga, mientras que una segunda bolsa lleva
el anagrama y las señas de un comercio y la tercera
es completamente blanca. En la cuerda utilizada para inmovilizar
a la mujer habrían además aparecido pelos y
pequeños restos de piel humana de los delincuentes.
Anna Permanyer desapareció el pasado
27 de septiembre, tras entrar en el edificio Atalaya, en el
número 42 de la avenida Sarriá, para enseñar
una plaza de aparcamiento a una mujer que ya tenía
alquilado un piso a la familia. La familia ha expresado en
varias ocasiones su convencimiento de que Anna fue secuestrada
con el objeto de pedir un secuestro, aunque nadie se pusiera
en contacto con ellos para reclamar un rescate. Como suele
ser habitual en estos casos, la Guardia Civil y la Policía
Nacional centran su interés en el círculo de
conocidos de la familia y las personas con las que pudo tener
una relación mercantil, sin descartar la intervención
de delincuentes sin ninguna vinculación anterior con
la familia.
http://www.libertaddigital.com/index.php?action=desanoti&cpn=1276234945
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Procedimientos
Judiciales
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Tras
cobrar la herencia del marido, que le correspondía
a la hija de ambos, Badía, cuyo único ingreso
es una pensión de viudedad, se dedicó a especular
con inmuebles.
Compró
dos apartamentos en Fraga, uno en Sitges y alquiló
otro más en Salou (Tarragona), además del piso
de la Atalaya. Mantuvo relaciones con varios hombres, el último
de los cuales fue un ingeniero que convivió con ella
en el domicilio de la Diagonal, pero que se fue «harto
de que le engañara», según un vecino.A
todas partes iba con un BMW, propiedad del difunto marido,
pero ella no lo conducía. Siempre iba al volante Juan
Sesplugues.Su chófer.
Producto
de estas tormentosas relaciones, Badía tiene una cascada
de procedimientos judiciales abiertos en Fraga, Lleida y Barcelona.
http://www.elmundo.es/papel/2005/09/09/catalunya/1857699.html
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El
Lenguaje
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Justificaciones,
críticas y bromas entre las acusadas del crimen
CAROL ALVAREZ
BARCELONA.-
María del Carmen Badía nunca quiso declarar
sobre las acusaciones que pesan sobre ella. Pero se manifestó
inocente en una carta enviada a Anabel Toyas, en la que le
da ánimos para sobrellevar el cautiverio.
Cuenta María del Carmen: «Lo que más siento
es que por un trozo de papel hecho en tu ordenador, hecho
sin ninguna mala intención, haya derivado en todo este
montaje. Lo siento de corazón, si hubiera creído
que podía haber algún problema , lo hubiera
hecho ante notario, aunque la otra Ana no hubiera querido,
o bien se lo hubiera comprado y en paz».
Dice
Badía que «todo se aclarará si quieren,
pero esto de los sumarios es como un jersey. Si lo empiezas
mal, no hay forma de terminarlo. Hay que deshacerlo y volverlo
a empezar».
También
tiene palabras para la policía y los jueces, cuando
dice que «el único que tiene poder para juzgarnos»
es «Dios Nuestro Señor». «Los de
aquí ya lo ves, tanto estudiar los jueces, para al
final siempre firmar lo que les dirán los chapuceros
de la Policía Judicial, tanto Nacional como Guardias
Civiles. Todos son iguales».
Los
comentarios hacia la policía o la investigación
se volvieron despectivos e incluso burlones en las charlas
telefónicas entre las dos acusadas, que fueron intervenidas
por la policía y fueron incluidas en la causa judicial.
Pinchazos
telefónicos
Algunas
de las conversaciones pinchadas dicen así:
-
«Les debe gustar [a la Policía] gustar mucho
registrar pisos, porque deben tener tanta mierda en su casa
que les debe gustar ver los pisos de los demás»
-
«Aún vives, bueno si quieres te vengo a rematar,
es mi especialidad según la judicial de la Jefatura
de Barcelona. Bueno, tú ya sabes, ya vendré
a rematarte, ¿con qué quieres que lo haga? Los
martillos se me los llevaron», dice María del
Carmen Badía a Anabel Toyas.Esta responde «yo
tengo uno de encofrar», a lo que la interlocutora le
dice: «¿Con la primera es suficiente?¿te
pondrás en pose? Y la cabeza dentro para no escachinar».
-
«Yo me pongo en pose dentro de la bañera y pongo
un poco de plástico para no ensuciar el mueble»,
añade Anabel. María del Carmen replica «tienes
que poner por lo menos una sábana o una manta. tendrás
que llamar a XXXX [menciona al instructor del atestado] y
preguntar cómo se hace. Oye, XXXX, si quieres ven,
que tú harás las fotos mientras yo hago el trabajo».
-
«Ostia, yo el otro día lo pensaba, si me denuncias
diciendo que comes en mi casa y te coge descomposición»,
dice María del Carmen. La otra añade «pues
intento de asesinato, esto es intento de asesinato»,
«una forma de pasar desapercibida es matar poco a poco»
«de envenenamiento es de lo único que no me han
acusado», concluye María del Carmen Badía.
http://www.elmundo.es/papel/2006/01/25/catalunya/1920708.html
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2000
Deudas
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SECCIÓN
BOA V. Anuncios. b) Otros Anuncios
Rango: RESOLUCION
Fecha de disposición: 15/06/00
Fecha de Publicacion: 28/06/00
Número de boletín: 75
Organo emisor: DEPARTAMENTO DE OBRAS PUBLICAS, URBANISMO Y
TRANSPORTES
Titulo: RESOLUCION de 15 de junio de 2000, de la Dirección
General de Transportes y Comunicaciones de la Diputación
General de Aragón, por la que se ordena la publicación
en el "Boletín Oficial de Aragón"
del Laudo recaído en el expediente 33/2000 dictado
por la Junta Arbitral del Transporte de Aragón.
Texto
RESOLUCION de 15 de junio de 2000, de la Dirección
General de Transportes y Comunicaciones de la Diputación
General de Aragón, por la que se ordena la publicación
en el "Boletín Oficial de Aragón"
del Laudo recaído en el expediente 33/2000 dictado
por la Junta Arbitral del Transporte de Aragón.
No
habiendo sido posible la notificación del Laudo recaído
en el expediente 33/2000, dictado por la Junta Arbitral del
Transporte de Aragón con fecha dieciocho de mayo de
2000, a doña María del Carmen Badía Lachos,
con último domicilio conocido en calle Mayor, 26, ático,
22520 Fraga (Huesca), según constancia, he resuelto:
Ordenar, de conformidad con lo dispuesto en el art. 59 de
la Ley 30/92, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico
de las Administraciones Públicas y del Procedimiento
Administrativo Común y a los efectos que en dicho artículo
se señalan, la publicación en el "Boletín
Oficial de Aragón" del siguiente Laudo, que figura
como anexo a esta resolución
Zaragoza,
15 de junio de 2000.--El Director General de Transportes y
Comunicaciones, Jesús Sánchez Farraces.
ANEXO
La
Junta Arbitral del Transporte de Aragón con sede en
Zaragoza, con fecha dieciocho de mayo de 2000 en controversia
promovida por D. Gabriel Angel Zaragoza Carro en representación
de Angel Zaragoza, S. L. contra doña María del
Carmen Badía Lachos, en reclamación del importe
de portes, número de Expediente 33/2000 ha acordado
por unanimidad, estimar en su totalidad la pretensión
del reclamante, al considerar suficientemente acreditados
los hechos en los que basa su reclamación, y, en su
consecuencia, ha dictado el siguiente Laudo: "Se declara
la procedencia de la reclamación, fijándose
en ciento cincuenta y siete mil doscientas noventa y siete
pesetas (157.297 pesetas) la cantidad que doña María
del Carmen Badía Lachos deberá abonar a Angel
Zaragoza, S. L." Este Laudo tendrá los efectos
previstos en la legislación general de arbitraje, cabiendo
únicamente contra él recurso de anulación
ante la Audiencia Provincial de esta capital dentro de un
plazo de diez días de su notificación, y de
revisión por las causas específicas previstas
en la legislación. Transcurridos diez días desde
que fuera notificado el Laudo, y no habiéndose cumplido
voluntariamente lo en él dispuesto, podrá obtenerse
su ejecución forzosa ante el Juez de Primera Instancia
del lugar en donde se haya dictado, siendo en tal caso aplicables,
asimismo, las previsiones de la legislación general
de arbitraje, punto 8 del artículo 9 del Real Decreto
1211/1990, de 28 de septiembre y artículos 37, 45 y
siguientes y 52 y siguientes de la Ley 36/1988, de 5 de diciembre,
de Arbitraje.
Haciendo
constar que el interesado tiene a su disposición el
texto íntegro del mencionado laudo de la sede de esta
Junta Arbitral del Transporte de Aragón (paseo María
Agustín, 36, Edificio Pignatelli, planta 2ª, Puerta
8. Zaragoza) adscrita a la Dirección General de Transportes
y Comunicaciones del Gobierno de Aragón.
Zaragoza,
15 de junio de 2000. El Secretario de la Junta Arbitral del
Transporte de Aragón, Angel García Garnateo.
© Gobierno de Aragón, 2008. Todos los derechos
reservados
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1998
La Cárcel
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La
principal acusada estuvo ya en prisión durante nueve
meses en 1998 por asesinar presuntamente a su segundo marido,
propietario del camping de la localidad de Pont de Bar (Lleida),
aunque finalmente fue absuelta por falta de pruebas. En otra
ocasión, también fue acusada de provocar un
incendio en su domicilio de Lleida para cobrar el seguro.
http://www.lukor.com/not-soc/sucesos/0512/21131643.htm
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1997
Los Antecedentes
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historial
SOSPECHOSA DE OTRO CRIMEN
06/09/2005
Carmen
Badía Lachos, de 48 años, fue detenida por primera
vez el 9 de noviembre de 1997, como presunta inductora del
asesinato de su segundo marido, Josep Campi Jordana, propietario
de un cámping en Pont de Bar (Lérida) y con
el que se encontraba en trámites de separación.
Una de las últimas llamadas de la víctima fue
a un notario. Badía, que tiene una hija de ese matrimonio,
no llegó a ser acusada por este crimen, por el que
estuvo nueve meses en prisión preventiva. Su esposo
había aparecido acribillado el 9 de octubre de ese
1997, después de que dos personas le dispararan a bocajarro,
con la cara cubierta y aparentemente con la intención
de robarle. La hermana del fallecido, Carmen, resultó
herida grave. En su declaración en el juicio, celebrado
en la Audiencia de Lérida en junio de 2001, Carmen
Campi no identificó como los asaltantes a las dos únicas
personas procesadas por el crimen. Los presuntos sicarios,
José Antonio García Justo e Iván Hoyos,
conocidos por su relación con el contrabando, resultaron
absueltos. El juez cedió la propiedad del cámping
a la hija de Carmen Badía y nombró a ésta
usufructuaria del negocio. Durante su breve estancia en la
cárcel de Lérida, Carmen Badía también
cumplió condena por estafar a una compañía
de seguros, a la que intentó cobrar una prima antiincendios
por un fuego en un piso suyo y que, según se demostró,
había sido provocado por ella misma.
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=201958
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La
viuda de un empresario catalán, acusada de contratar
sicarios para matar a su marido
María del Carmen Badía habría pagado
cinco millones a los asesinos
MARIA JOSEP SANGENIS-CORRESPONSAL
LLEIDA.-
La viuda del propietario del cámping de Pont d Ardaix,
en el Alt Urgell, que fue asesinado el pasado mes de octubre,
ha sido detenida como presunta inductora del crimen.
María
del Carmen Badía fue detenida la tarde del pasado
viernes en la Seu d Urgell por la Guardia Civil, acusada
de haber contratado a dos sicarios para acabar con la vida
de su marido.
En
relación al mismo caso también ha sido detenido
un vecino de una población cercana a la Seu, Josep
Bolló, con antecendentes por contrabando de tabaco.
La Guardia Civil sospecha que este hombre, amigo de la viuda,
le facilitó el dinero -unos 5 millones de pesetas-
para poder contratar a los dos asesinos a sueldo.
El
pasado 9 de octubre, cerca de las 11 de la noche, dos hombres
encapuchados entraron en el bar del cámping Pont
d Ardaix en Pont de Bar y mataron a tiros a su propietario,
Josep Campi, de 42 años. Los asesinos hirieron gravemente
a la hermana del dueño, Carmen, que también
se encontraba en el local.
Un
mes más tarde la Guardia Civil detuvo a seis personas
por su presunta relación con el caso, la mayoría
de ellos tenía antecedentes y estaba vinculada al
tráfico de drogas en la Seu d Urgell.
De
los seis detenidos, únicamente ingresó en
prisión Juan Antonio García Justo, a quien
la Guardia Civil considera autor material del crimen.
Ahora,
cinco meses después, la Guardia Civil ha completado
el rompecabezas de este asesinato con la detención
de la viuda del empresario.
Camen
Badía siempre ha negado cualquier relación
con la muerte de su ex marido e incluso se personó
como acusadora particular en este caso.
La
mujer, natural de Fraga (Huesca), se había casado
hace pocos años con Josep Campi y tenían una
hija de poco más de un año. Cuando se cometió
el crimen, el matrimonio estaba en trámites de separación.
La
Guardia Civil cree que el móvil del asesinato puede
ser económico y que la mujer decidió matar
a su ex marido para heredar sus bienes a través de
la hija de ambos.
Las
relaciones de María del Carmen Badía con la
familia de Josep Campi eran muy tensas, al parecer, por
las disputas del patrimonio.
Carmen
Badía y Josep Bolló permanecían ayer
detenidos e incomunicados en unas dependencias habilitadas
en los juzgados de la Seu d Urgell. Probablemente mañana
pasarán los dos a disposición judicial.
CASO
SIMILAR.- La semana pasada salió a la luz en Cataluña
un caso de tintes muy parecidos. Ana María García
Cáceres, vecina de Alcanar, ingresó en prisión
por el intento de contratar a dos sicarios para que acabaran
con la vida de su actual esposo.
Ana
María García, de 32 años, acudió
a su ex marido para contratar a los matones. Sin embargo,
su cómplice le falló. Manuel M.S. fue a la
policía para que tendieran una trampa a su ex mujer.
Así,
varios agentes se hicieron pasar por asesinos a sueldo y
se citaron con la acusada, quien les entregó 230.000
pesetas, prometiéndoles hasta un millón.
Durante
la conversación con los presuntos sicarios, Ana María
García aseguró: «Ya no lo soporto más».
Tras comentarle los agentes camuflados si lo que quería
era que dieran un escarmiento a su marido, ella contestó:
«No, no, se lo tienen que cargar».
El
matrimonio, que tiene tres hijos, regenta un punto de venta
de coches usados de importación. Algunos vecinos
aseguraron que la pareja era «gente rara».
Uno
de los móviles de la mujer pudo ser el económico,
a pesar de que hubo quien aseguró que «él
se pasaba bastante con ella».
http://www.elmundo.es/1998/03/01/sociedad/01N0050.html
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